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P.I.C (Cartilla 6)


ESCUELA JUVERIANASin título

 PARA CURANDEROS ESPIRITUALES

La Rueda del tiempo

Punto Cero”tonina”

Las enseñanzas de Don Juver ultimo Tegua Caucano(Yanaconas) Exponente: Juver Osorio R.

 Cartilla 6 de 10

EL ABUELO Y LA CONEXIÓN ESPIRITUAL.

Curación Magnética- Radiestesia Magnética.

1755-A-1843 El doctor Hahnemann

1734-A-1815 Antón Mesmer

Se encontraron estos dos colosos por lo que no resulta extraño que el doctor Hahnemann conociera muchas de las mágicas curas, realizadas por el mediante sus tratamientos magnéticos o mesmericos y se sintiera influido por ellos.

Esto hizo que Hahnemann experimentara largo tiempo con imanes y cuando estuvo plenamente convencido de sus efectos benéficos, defendió enérgicamente su uso en sus escritos.

Así fue como se crearon las tres medicinas superando la naturaleza del mundo material para adentrarse en el espíritu.

En su extraordinario tratado, materia medica pura volumen II, dedica 54 páginas al tratamiento con imanes, luego destina nada menos que 448 páginas a la descripción de los síntomas de los 3 imanes.

        “Aquello que restaura la salud

        Es la medicina apropiada”. 

Aquí es donde cambia la regla homeopática, el doctor Hahnemann primero fue alópata 5ta medicina, y dio el salto a la homeopatía, 4ta medicina continuando con la medicina magnética, o mesmerismo, 3era medicina, en la 2da medicina se le da dinamismo a la sustancia que originalmente era materia, liberando su energía dinámica para posteriormente hacerla actuar sobre la energía vital del enfermo.

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“Primera Farmacopea De Remedios Espirituales o de Ritmo Vital. El color es una ciencia divina, no es posible curar sin tener en cuenta el color, ya que los colores son los colaboradores de la conciencia cósmica primordial cuyo pensamiento debe el universo su existencia o arcoíris curativo”

El gran desafío del curandero es demostrar que sus remedios no son seudo-Medicinas ni Placebos, no hacen daño, pero tampoco beneficio, no hacen nada, las únicas medicinas sin efecto secundario son aquellas que no tienen efecto en absoluto.

Pregunta: ¿Por qué han proliferado las farmacias homeopáticas?

Sencillamente porque no requieren los carísimos estudios de efectividad de las medicinas convencionales han de pasar, por eso son extremadamente rentables, la gente paga muy bien por supuestos productos milagros sin efectos secundarios, esta estrategia en lenguaje empresarial se llama “diversificación”.

“La medicina científica no lo cura todo

La medicina alternativa no cura nada”

Muchos médicos serios han entendido que su medicina se quedó anclada en su paradigma mecanicista y ya se quieren retirar también de su paradigma newtoniano, cartesiano, y mecanicista, él está buscando superar la naturaleza del mundo material  para adentrarse del espíritu y así liberar su potencial terapéutico, con la farmacopea magnética el doctor

Hahnemann continuo su ascenso a la segunda farmacopea espiritual parágrafo 20, 21 y 22.

Parágrafo 20:

El poder de alterar el estado de salud del hombre, de índole espiritual está oculto en el remedio.

 Parágrafo 21:

“Cuando las medicinas actúan como remedios” ¿Qué quiso decir entonces?:

¿Qué es medicamento?

¿Qué es remedio?

¿Cómo una sustancia se convierte en remedio?

¿Quién lo ha demostrado?

¿Cómo metemos el medicamento en el frasco?

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“ De la ley del 3 que es físico, mental y espiritual pasamos a la ley del 7 los 7 colores del arcoíris y los 7 planetas que de acuerdo al grafico están compenetrados para así crear la farmacia del espíritu”

“REGLA DE ORO HAHNEMANIANA”

Parágrafo 16

Nuestra fuerza vital, por ser energía dynamis de índole espiritual no puede ser agredida ni afectada por influencias que actúen… etcétera

El remedio debe poseer poderes espirituales (Dinámicos) El doctor Hahnemann nos entregó el mercado pero no nos dijo como hacer la sopa.

Lo mismo ocurrió con las 3 medicinas magnéticas que cubren 1243 síntomas y tampoco dijo como se preparan

Si compras             Magnetis polus ambo

                               Magnetis polus articus

                               Magnetis polus australis

¿Qué crees que te venderán? Y si de verdad saben

Recuerda que el agua solo tiene puentes de hidrogeno, no tiene enlaces iónicos, por lo tanto no se puede imantar.

Para que el agua quede magnetizada, primero tendrían que existir entre sus moléculas corrientes eléctricas cosa que no reúne porque en sus enlaces no se comparte electrones.

Aunque el agua tuviera dominios magnéticos nunca podrían ser orientados, ya que sus moléculas están en continuo movimiento, el agua hexagonal tiene las estructuras ordenadas.

Gracias al doctor Hahnemann, que no solo seguía el progreso científico de su época, sino que mejoro las técnicas y amplio la doctrina llegando a la 2da farmacopea espiritual alquímica, hay estoy yo desarrollando la ley del 3 y del 7 pilar de la nueva homeopatía.

El Abuelo pregunta: ¿Cómo es posible que podamos hacer progresos sin controversia? 200 años de homeopatía con la misma fórmula sin evolución, tarde que temprano tendremos que pasar al tablero y al laboratorio y así conocer lo que hemos avanzado, hay que alentar el debate y así sanear el ambiente y promover el progreso de dicho conocimiento.

Hay que demostrar lo que atrapas en el frasco y que es lo que liberas en el paciente, ¿Quién preparo el remedio? ¿El hombre espiritual o el hombre material? ¿A quién va dirigido el remedio, al hombre espiritual o al hombre material?

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“El primer medicamento alquímico se llama Mercurio Azufre Y Sal, que es la ley del 3 y se encuentran en el centro del gráfico, luego pasamos a los 7 rayos o color Y le damos inicio con el color rojo que es 10 10 10 y el infra rojo se trabaja con el Ojo de Gato con los números 6 7 8 y así vamos avanzamos hasta llegar al Ultra, que lo representa el ónix con el 10 8 9 7”

Manual De Sanación Espiritual.

Remedios Egrégora para la auto curación:

 La Egrégora es “Cristo” que elimina el agregado psicológico, la eliminación de las enfermedades espirituales, la liberación es el resurgir del cristo cósmico que es el mismo Rey-Sol.

Es urgente las nuevas fórmulas para mejorar el rendimiento de la salud, urge ponernos al día en las tecnologías necesarias para mejorar los remedios, no vengo a convencer sino a demostrar con pruebas la medicina del espíritu.

¿Qué es lo que cura el Abuelo con sus remedios?

INFRAACTIVIDAD: Falta de vitalidad, Depresión, Miedos, Culpa, Autodestrucción, Falta de Voluntad, Angustia.

La infraactividad energética deprime las numerosas funciones corporales, mentales y emotivas, La disminución de la energía vital genera un agotamiento de las pocas fuerzas que aún quedan, dando lugar a un estado de depresión o contracción que abarca desde lo energético, hasta lo metabólico, afectando sin duda y en forma más visible la esfera mental.

La baja energía hace que todo se desarrolle lentamente, casi con indiferencia, ya que la fuerza de voluntad resulta seriamente afectada; la mente ágil y activa característica del hipertenso, cuando la infraactividad hace su aparición, se transforma en apatía y debilidad.

Sus fuerzas se agotan rápidamente, aun ante el menor esfuerzo, tronándose poco ejecutivos de sus proyectos e iniciativas.

Los centros  más afectados en estos estados son el Base y el Corona, los cuales están muy relacionados con la voluntad de vivir, de ser, de permanencia en el cuerpo físico. Esta última ligada al Centro Base y a su contraparte física exteriorizada en las glándulas suprarrenales. En cuanto al Centro Corona, su bien o mal funcionamiento afecta al área mental y espiritual del hombre; de allí la infraactividad se trata, principalmente, aquello que se vea afectado por una fuerza de voluntad deprimida o que funciona en su punto más bajo.

El período de mayor agravación parecería ser hacia el ocaso, pudiendo en algunos casos aumentar hacia y hasta la medianoche, atemperándose con el amanecer, coincidente con el aumento de la energía solar. No debe olvidarse que son pacientes necesitados de energía, principalmente de toda radiación externa que los alivie. En su esfera psíquica, el síntoma más característico es la retracción sobre sí mismo, no sintiéndose estimulado por nada de lo que ocurra a su alrededor. Son a menudo los pacientes problema, en quienes cuesta mucho clarificar sus síntomas o sus modalidades. Poco les interesa el presente o el futuro, sus pensamientos están frecuentemente anclados en el pasado. Solo afloran los peores recuerdos, miedos y sentimientos de culpa. El remordimiento, juntamente con un persistente recuerdo de hechos sucedidos, normalmente calificados por él mismo de “Malos”, van minando sus fuerzas y desarrollando sentimientos de culpa, que lo llevan a realizar actos de autocastigo.

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“Primera preparación de la medicina universal: Mercurio, Azufre Y Sal, darle punto no fue fácil para lograr la combinación de las 3 y luego hacer la trituración de los 3 porque tenemos que hacer la creación al contrario de lo que hizo Dios y nos vamos de lo material a lo espiritual”

En ocasiones, la depresión y la angustia tienden a ser neutralizadas por la compasión, cuando consigue desviar la atención de sus propios problemas hacia otras personas, que bien pueden estar a su cargo o no.

Cuando esta compasión resulta desmedida, es atemperada por el enojo o una manifestación de disgusto, que a su vez es neutralizada por un estado de tristeza,, estableciéndose un ciclo de dominancias de n estado sobre otro, que si bien a simple vista resulta destructivo, no lo es tanto cuando se controlan o equilibran tendencias que de persistir serían más destructivas.

La infraactividad o depresión del sistema bioenergético abarca una amplia gama de estados emocionales negativos, que se manifiestan desde la manera como se reacciona ante un episodio pasajero de tristeza o desánimo al escuchar una mala noticia, o al enterarse de la pérdida de algo o alguien. Otras veces la causa es un golpe al amor propio.

Este decaimiento puede durar horas o algunos días, pero ante la posibilidad de una baja actividad energética, estos sentimientos y emociones se van transformando en crónicos e incapacitantes, con sus sensaciones de impotencia, desesperanza, vacío, apatía, ausencia de gozo. A éstos puede unirse una pérdida total de amor propio, sentimientos de culpabilidad y aun, deseos de suicidio.

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“Preparación de la segunda triada del tercer triturado pasamos al líquido entrando así en la primera ley del 7 dejando la sepa a parte ya que en la 5ta y la 6ta hablamos de 50 milésimal y 100  milésimal para llevarla a la parte eléctrica y magnética ya que la parte eléctrica y magnética tenemos un circuito abierto no cerrado ahora si podemos hablar de espíritu.”

Los pacientes infraactivos a menudo ponen ciertos reparos, y en ocasiones se sienten avergonzados de reconocer ante otros su incapacidad para enfrentar sus problemas y enmascaran sus estados por más que les duelan.

El ciclo depresivo-hipoactivo lleva primero al desmoronamiento de la autoestima, luego a auto desprecio y ala sensación final de que la situación es irremediable. En la infraactividad energética, los sistemas mentales y físicos se desaceleran, pierden fuerza y vitalidad.

Las investigaciones en el campo de la bioenergía detectan cambios en el equilibrio biomagnético, de los centros de energía, que alteran la transmisión de los impulsos nerviosos, ocasionando trastornos y sensaciones emocionales y físicas que incapacitan el libre desenvolvimiento del individuo. En tal estado, las percepciones, en los pensamientos y los sentimientos se deforman o anulan en gran medida.

Sobreestimulacion: Stress, Inestabilidad Emocional, Falta de Equilibrio, Tensión Mental, Cansancio, Hábitos y Adiciones, Envejecimiento Prematuro.

La hipertensión o tensión excesiva es el factor principal de la presión sanguínea alta, los accidentes cerebro- vasculares, los infartos y las afecciones de las arterias coronarias. Actúa como catalizador en los problemas de salud, conduciendo además a una mala relación en el matrimonio o con los hijos. También es causa frecuente de alcoholismo y muy ligada al consumo de estimulantes.

        Entre las manifestaciones más comunes de los pacientes están:

  • Rumiar situaciones de injusticia, principalmente relacionadas con lo afectivo, lo familiar y lo laboral.
  • Ira reprimida
  • Preocupaciones de orden económico.
  • Frustraciones, por no ser todo lo exitosos que merecerían, etc…

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“Las dos triadas y la sepa”

La tensión siempre es descrita como una fuerza negativa; no pueden darse cuenta de que no se trata de lo que les sucede sino cómo reaccionan a los sucesos y que esta reacción la controlan su mente y sus emociones, además de estar originada en un desequilibrio del centro energético cardíaco.

Todas las circunstancias de la vida implican situaciones de tensión. La vida misma es tensión. Si ésta es moderada y está en equilibrio, actuará en forma constructiva, y nos protegerá en situaciones de peligro, haciendo acopio de fuerzas y energías, para estar a la altura de cualquier crisis.

Pero cuando estas crisis y presiones se tornan tan fuertes y tan frecuentes que nos obligan a utilizar constantemente nuestros recursos energéticos, para reaccionar en forma constante, esas tensiones comenzarán a debilitar todo el sistema.

Otra manifestación habitual de los pacientes, es la tensión que implica verse obligados a aceptar cambios continuos. Especialmente, si estos cambios conllevan conflictos o incertidumbre. Esto está muy ligado a una reacción de adaptación del quimismo orgánico, así como de la esfera mental y emocional, que agotan las reservas de energía.

Algunos buscan en el alcohol o los estimulantes un cambio que alivie las tensiones causadas por una situación o un incidente perturbador. Los más comunes suelen ser las discusiones conyugales, temor, soledad, dificultades laborales. La constante en estos casos es que e alcohol y los psicofármacos, así empleados, generan más tensión, formando un círculo vicioso.

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“Mándala de protección con imanes de 1050 gauss, para multiplicar la fuerza magnética y colocar en su centro el remedio para sostener el campo energético y así mismo dar protección cuando se coloca al pie de la mesa de noche”

La tensión, aparte del desgaste físico y sus consecuencias orgánicas, genera importantes desequilibrios en la distribución de energías y su correcta asimilación por parte de los centros, principalmente el cardíaco, y su contraparte física en el sistema glandular, que es la glándula timo, directamente relacionada con el sistema inmunológico.

Siempre que se constate una hiperactividad del centro cardíaco, se deberá buscar dónde está repercutiendo esta situación, a través del timo, el nervio vago- con la importancia de este nervio regulación de los movimientos cardíacos y las funciones respiratoria y digestiva- , El corazón, la sangre y el sistema circulatorio.

Los estados de alegría exagerada suelen ser seguidos por sensaciones de vacío, acompañados de una profunda angustia cuadro éste bastante común en los hipertensos. Índice inequívoco de los esfuerzos que realiza el organismo para tratar de neutralizar las causas de desequilibrios en el centro cardíaco, cuando las condiciones de sobreactividad energética comprometen seriamente los órganos que son afines a éste. La angustia tiene por función neutralizar los desbordes originados por una exagerada exaltación de alegría.

Coincidente con la gran circulación de energía desde el punto de vista de la Medicina Oriental, parecería ser el mediodía el momento en que el hipertenso manifiesta su mayor agravamiento. Es precisamente entre las 11 y las 13 horas cuando el corazón recibe su máximo caudal energético y donde los síntomas se manifiestan más notoriamente.

Si la agravación tiene lugar después de las 13 horas, hasta las 15, se deberá sospechar una condición de la infraactividad y volcar la atención hacia el plexo solar, más puntualmente al intestino delgado, por la importante estrecha relación entre este y el corazón, debida a la absorción de los alimentos transformados en el estómago, e incorporados al sistema sanguíneo. En ese lapso es el corazón quien, al movilizar esa síntesis, la distribuye por todo el organismo.

En este punto es donde se ve la importancia de elevar la energía del plexo solar al cardíaco y la incidencia de la Sobreestimulacion en los problemas del aparato digestivo, sumado al ritmo acelerado de la vida actual, y la consecuente tensión a que se ve sometido el individuo, que le provoca grandes consecuencias por la sobrecarga de irregularidad con que esa interacción se produce. Esto produce devastadores efectos sobre la personalidad, pues la persona no puede manifestar sus más puros sentimientos, que dejan poco a poco su lugar a pasiones más egoístas y menos gratificantes.

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“Respaldo del mándala para ampliar la fuerza con los 7 anillos ya que el mándala anterior es un mándala de protección y este es un mándala de fuerza”

El hipertenso es quien más expuesto está a la primigenia enfermedad del ser humano, la inseguridad, y su proyección hacia el futuro. Su ansiedad es el causante de tensiones, dudas y temores, que genera un ciclo de excitación, seguido de inercia. Su humor cambiante lo lleva rápidamente a pasar de la alegría a la angustia, de la ansiedad a la excitación. Vive constantemente son su mente proyectada al futuro, no suele detenerse en el presente el tiempo suficiente para vivirlo, y el pasado sólo sirve para rumiar viejas deudas y supuestos fracasos.

Todo lo relativo a su salud casi siempre suele magnificarse en su relato de los síntomas. Tiende más a la exageración que a una descripción acabada y real.

Como ya se ha expuesto, un factor común en estos pacientes  es el exceso, en todos los órdenes. También el ser excesivamente resistentes en su salud física. Pero la contraparte está dada por no poder encontrar sus propios límites, lo que conlleva a ser poco medidos en todos los aspectos de su vida, a no autoequilibrarse y al agotamiento de su energía vital.

Otro síntoma que sobresale es la reacción violenta antes las agresiones del medio, ya sean telúricas, climáticas, físicas o psíquicas.

Siempre su equilibrio está en una continua lucha.

Otra consecuencia de esta hiperactividad es la resultante de una falta de concentración, y las dificultades que acompañan a una memoria a veces insuficiente. Existente una marcada tendencia a la dispersión. Su poder de concentración suele ser un reflejo de su comportamiento físico, que busca equilibrar con un extraordinario poder de iniciativa  y una necesidad de acción siempre constante y en la mayoría de los casos imperiosa.

Además de los factores internos y externos que hemos definido, y que son capaces de producir cambios importantes en el equilibrio vital, las condiciones bioenergéticas heredadas juegan un papel muy importante, pues al nacer traemos heredado un potencial defensivo que se manifiesta en una sobreactividad de la energía vital, que se corresponde con las que sucesivas generaciones han acumulado con cada cambio dinámico de sus energías, y cómo éstas han reaccionado a las condiciones en las cuales han tenido que desenvolverse.

El hipertenso es tal vez quien más está expuesto a adquirir hábitos, o peor aún, adicciones negativas o dañinas para su salud, agravadas normalmente por su falta de límites y equilibrio. Como ya fue expuesto, todo en él tiende al exceso.

Los hábitos nos permiten efectuar un número incontable de acciones sin tener que dedicarle demasiados esfuerzos, atención y pensamiento consciente, representando un considerable ahorro de energía (Especialmente si son buenos y nos ayudan a reservar los procesos mentales para tareas superiores y dificultades más exigentes) Por el contrario, si son malos hábitos, gastan energía y limitan el equilibrio del individuo, además de su crecimiento y desarrollo.

El hábito en todos nosotros empieza a formarse cuando respondemos física, mental o emocionalmente varias veces a algún hecho o estímulo. La cantidad de veces que es necesario reaccionar ante ese hecho o estímulo varía notablemente de una persona a otra, según su estado energético.

Los hábitos buenos y malos se forman esencialmente de la misma manera. Lo más difícil al tratar de desarraigar los hábitos una vez adquiridos, se debe a que el cerebro nunca olvida del todo los malos hábitos y las adicciones, si bien éstos pueden perder fuerza y prioridad por falta de uso. A lo largo de la vida en el hiperactivo, suelen ser reemplazados por otros cada vez más nocivos que van minando y limitando el desarrollo de su potencial.

La misma tensión, causada por un exceso de energía, lo obliga a buscar ayuda en todo aquello que le dé un poco de alivio a su tensión, que se ve incrementada en forma proporcional a todo aquello que supuestamente la atempera o la anula, formando un círculo vicioso del cual resulta difícil salir pues este circuito necesita autoalimentarse en forma constante. Sumando esto a falta de límites del hiperactivo, el resultado suele ser devastador con el correr del tiempo, haciendo más fácil el camino hacia los abusos del alcohol, sedantes, tabaco, narcóticos, etcétera.

Todos estos hábitos nocivos y posteriormente adicciones, encuentran notable alivio al ir cediendo la tensión, con el buen equilibrio en la distribución de energía y posterior asimilación.

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“Aquí encontramos el positivo negativo y neutro y el circuito del infinito está abierto así permitimos la entrada de la electricidad al magnetismo para poder generar esa tercera fuerza en el agua Y producir la 8va superior”

Otra consecuencia de la sobreactividad energética es la del desgastante biológico o el envejecimiento prematuro, debido al desborde causado por la excesiva tensión que nada tiene que ver con el desgaste natural del organismo, y que pocas veces acompaña a la edad cronológica. Esto se ve agravado y aumentado con las excesivas responsabilidades y agitación mental, pasando con el correr de los años, de una actividad intensa, de un optimismo creador y agresivo, y una mente despierta, a la angustia, depresión, abulia, cansancio crónico, falta de vitalidad, impotencia y al insomnio, perdiendo todo gusto por  la acción que antes lo mantenía en ritmo.

Energéticamente, los fenómenos que provoca una sobreestimulación de la fuerza vital, están muy ligados a la combustión exagerada de energías, generando aumento de los niveles de temperatura en el sistema, y el fenómeno o factor común es el calor.

A pesar de todo lo expuesto, el organismo y sus sistemas de defensa tratarán de neutralizar esa condición, generando energías de carácter opuesto. Lo ideal es ayudar a esa reacción, suavemente, sin pasar de un estado de excesiva tensión a su complementario y opuesto, de excesiva relajación, sino buscar un equilibrio entre ambas fuerzas. No es aconsejable corregir la sobreactividad con una infraactividad, y menos aún con una condición de bloqueo.

La gran mayoría de estos casos han respondido muy bien en condiciones de sobreestimulación, con una mezcla de Perla, Malaquita, Topacio Y Turmalina. Se puede cambiar Perla por Ámbar, si la respuesta no fuese todo lo efectiva que se espera. Para una condición de infraactividad, se usó: Rutilio, Rubí, Amatista y Obsidiana. En los bloqueos: Rubí, Diamante, Turmalina Y Ónix.

Estas mezclas solamente cubren el espectro energético en lo atinente al Centro Cardíaco, per, como siempre, se insistirá en que cada terapeuta debe buscar las gemas que el caso requiere, pues por más reglas que se sugieran, cualquier historia clínica bien podrían ser la excepción a dichas reglas.

BLOQUEOS: Obsesión, Sobrevaloración del Yo, Desconfianza, Celos, Negatividad, Rigidez, Agresión, Irritabilidad, Histeria. 

El bloqueo corresponde a una acción desordenada de la energía vital. Así como la infra  o la sobreactividad aumenta o disminuyen el ritmo y el caudal energéticos, el bloqueo se caracteriza por un desorden y un descontrol de la fuerza vital, más ligado este desequilibrio a una sobreestimulación fuera de control que a la infraactividad. Pero en ocasiones pueden existir picos de tensión y depresión, en una sucesión caótica de alternancias, sin ritmo, ni pautas fijas o al menos predecibles, ya que el único denominador común en el bloqueo es el desorden.

El equilibrio cambiará su ritmo vibratorio, volviéndose anormal y desarmónico. Por lógica consecuencia, el nivel energético dominante también será anormal, y generará alteraciones de distintos tipos.

Esta falta de ritmo bien puede, en gran medida, deberse a condiciones bioenergéticas heredadas, cuando existe una condición similar en los padres pero normalmente está más ligada a las condiciones propias del individuo y la forma en que responden su cuerpo y su mente a su entorno, y el medio en el cual le corresponde actuar.

Los bloqueos siempre se desarrollan y llegan a un estado crónico, cuando las defensas energéticas y las alteraciones de la personalidad pierden su poder de autorregulación y su cualidad neutralizante. El período de mayor agravación se manifiesta después de medianoche y se prolonga hasta la madrugada.

En la esfera psico-emotiva, el factor clave es la obsesión. No la obsesión que deviene de haber puesto el alma y toda la voluntad en una idea o proyecto, más emparentada con la creatividad y la satisfacción por lo que se hacer; sino una obsesión destructiva, cargada de negatividad y donde habitualmente exterioriza en forma compulsiva toda la faceta más oscura de la personalidad humana y las perversiones de la mente.

La inseguridad en sí mismo del hipertenso se convierte en una sobrevaloración del yo, una búsqueda de lograr satisfacción de sus instintos a cualquier precio prestando muy poca atención e importancia todo lo que sea su pensamiento y su mundo, lo que torna olvidadizo, distraído y ensimismado, aun en acontecimientos recientes. El futuro solo cuenta en la inmediatez, nunca a largo plazo, y el pasado para él no existe, no lo recuerda.

La sensación es que el tiempo de la mano, lo que lo obliga a acelerar sus actos y a desarrollar una actividad inusual y compulsiva.

Su psicosis le impide adaptarse al medio y a la sociedad. Nunca encuentra el equilibrio; en el lugar de desarrollarse en armonía, actuará en forma negativa, intentando cambiar los hechos y circunstancias, tratando de hacerlos a su manera y conveniencia, buscando adaptar la sociedad a él.

El temor a verse traicionado genera, por su parte, el desarrollo de los celos en correspondencia con su propia inseguridad, y se va volviendo obsesivo y descontrolado, llegando fácilmente a la cólera y a la agresión física.

Al ocultar y refrenar sus sentimientos, todo lo realiza con desprecio. Jamás con amor o comprensión. Esta retención de sentimientos sólo le sirve para generar más arrogancia y orgullo. En realidad, le aterra que puedan lastimarlo o dañarlo, y su defensa es mostrar una invulnerabilidad que suele ser tan poco real como sus actitudes de superioridad.

Energéticamente, los centros que resultan más afectados en el bloqueo o disritmia de la fuerza vital son el Sacro y el Laríngeo, como bien se puede apreciar en el cuadro correspondiente a las condiciones y asociaciones físicas de dichos centros.

Muchas veces, los bloqueos se eliminan a través del equilibrio del centro Sacro y su contra parte física, las gónadas/ ovarios y el sistema reproductor, pero es más frecuente, en cambio, comenzar el tratamiento por el Centro de la garganta o laríngeo, estimulando este centro de modo tal que eleve o traiga hacia él energías del Sacro, permitiendo así que se equilibren recíprocamente con esta transferencia de energías.

No es muy difícil terminar con una condición de bloqueo, si se establece este ciclo. Pero se requiere de algún tiempo y el pleno convencimiento, por parte del paciente, de que su estado es reversible sin importar el grado de afectación que se acuse. Pero también es cierto que su armonía se restablecerá en forma proporcional al reencauzamiento de su energía y una buena distribución de ésta.

La ampliación de la conciencia ayudará a que su mente deje de actuar en forma enfermiza, al ser eliminadas las barreras que había construido para su seguridad, pero que terminaron por aprisionarlo.

Algunos pacientes siguen tercamente empeñados en una batalla perdida, sabiendo muy bien que lo sensato es cambiar su actitud, pero se ponen al cambio por simple cuestión de hábito y también por una actitud de egoísmo.

La obsesión y el egocentrismo le impiden ver con claridad la raíz de sus males, que precisamente reside en su propio egoísmo. Esto lo deja vacío y frustrado; necesariamente se siente infeliz y con el desasosiego de querer arrebatarle a la vida las satisfacciones que él mismo se impide alcanzar.

Encuentro entre los dos mundos:

Si estamos hablando de los remedios espirituales es importante conocer lo que opinan los grandes pensadores desde la antigüedad sobre la palabra espíritu, para así poder entrar a conocer el remedio espíritu te invito a que conozcas lo que es el espíritu:

La noción de un mundo invisible rodeando al mundo físico es difícil de entender para un gran número de personas, porque nuestra experiencia mental se limita generalmente a lo que es visible o tangible. Sin embargo es fácil comprobar que la materia pasa por cambios constantes, pasando por ejemplo alternativamente por tres formas sólida, líquida y gaseosa, y por tanto de lo visible a lo invisible.

La naturaleza visible es sólo lo invisible, lo Real, manifestado gracias a una combinación de elementos. La ciencia nos informa de que el noventa y cinco por ciento de la vegetación procede del aire o de la atmósfera. La humanidad, no vive en el fondo de un océano invisible, la atmósfera. Ésta es más importante para la existencia física que cualquier otra sustancia visible, porque la vida sólo puede durar sin ella unos instantes.

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“El ciclo de la octava y el neutro”

El nitrógeno, que constituye el mayor volumen de la atmósfera, es absolutamente indispensable para la existencia y el crecimiento de lo vegetal y de lo animal. El hidrógeno y el oxígeno pasan constantemente del estado de vapor invisible a formas sólidas visibles. El carbono ofrece otro ejemplo de transformación similar. Los sonidos, los olores, las leyes térmicas del calor y del frío, y mucho otro finémonos que van del electrón infinitesimal a las fuerzas cósmicas que hacen que se muevan los planetas y los soles, todas esas cosas son factores invisibles e intangibles.

En el fondo, toda actividad, ya sea química, vital o mental, actúa de forma invisible, como se observa en la afinidad química, en las leyes energéticas, en la vida vegetal y animal, en la inteligencia y la actividad mental. En cada campo de la naturaleza física manifiesta, es evidente que todos los elementos tienen su raíz y su permanencia en lo invisible. Lo invisible es la fuente de lo visible.

Cuando comprobamos que lo que es material es sólo combinación de sustancias y de formas invisibles, podemos admitir la existencia de un mundo inaccesible a nuestros sentidos físicos. Por otra parte, teniendo en cuenta el maravilloso avance de la ciencia en la comprensión y el dominio de las fuerzas 10 de la naturaleza, resulta incomprensible que un espíritu inteligente no pueda llegar a reconocer la existencia independiente del espíritu humano fuera del cuerpo físico. Por otra parte, pocas realidades han sido mejor comprobadas a través de los siglos que la existencia independiente del espíritu y su persistencia después de la muerte.

Según el historiador Fiske: Entre todas las razas humanas, por mucho que podamos remontarnos de la hora actual, el culto de los antepasados es la forma más antigua de religión… prevaleciendo en África, en Asia, en China, en Japón, así como entre los arios de Europa y las tribus de los indios de América.

Ahora bien, el culto de los antepasados no implica un contacto entre los que viven en la tierra y los que ya pasaron al otro mundo. Allen escribe en su Historia de la civilización: En todas las tribus primitivas del mundo, se constata la creencia en el alma humana, en un mundo espiritual, y generalmente en la inmortalidad del alma. Los hombres primitivos consideran la vida de ultra-tumba como una continuación de ésta; reconocen también otra dimensión del ser, otro Sí mismo, que tiene poderes misteriosos. La muerte es el abandono del cuerpo físico por ese misterioso Sí mismo que se cree continúa viviendo en la cercana vecindad. El amor y los odios de este mundo son transferidos al mundo de los espíritus.

Para Confucio, la existencia de un más allá y su interacción con este mundo era tan incuestionable como para sus contemporáneos. No lloréis a los difuntos con una pena excesiva, decía. Los muertos son amigos abnegados y fieles; están siempre en relación con nosotros.

Los escritores de la antigüedad (Sócrates, Herodoto, Sófocles, Eurípides, Platón, Aristóteles, Horacio, Virgilio, Plutarco, Josefo, Máximo de Tyr) no han dejado de hablar de la existencia de los espíritus como de un hecho muy conocido. Cicerón escribió: No están los cielos llenos de hombres. Esos mismos dioses estaban en su origen aquí abajo, y es desde aquí desde donde subieron a los cielos.

La realidad de que el cristianismo reconocía desde el principio la existencia de los espíritus está ampliamente atestiguada en los escritos de san Antonio, Tertuliano, Orígenes y sus contemporáneos.

La misma Biblia está plagada de referencias a la existencia de los espíritus. *Nosotros también, rodeados como estamos de tal nube de testigos… (Hebreos 12, 1). *Amigos míos, no os fiéis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios…+ (I Jn 4, 1). *Espíritus de los justos llegados ya a su consumación…+ (Hebreos 12, 23). *Si hay un cuerpo físico, hay también un cuerpo espiritual… Mas no es lo espiritual lo que primero aparece, sino lo natural; luego lo espiritual.+ (I Cor 15, 44-46). Se podrían dar otras muchas citas bíblicas.

Swedenborg hizo su aportación escribiendo numerosos volúmenes sobre este tema. Asimismo, el Doctor Samuel Johnson ironizaba: *Yo no creo en los  11 espíritus; he visto demasiados. John Wesley, el fundador del metodismo, escribía en El mundo invisible: Es cierto que los ingleses, en general, como la mayoría de los eruditos de Europa, han considerado los cuentos de brujas y los relatos de apariciones como simples fábulas de viejas. Lo siento, y aprovecho la ocasión para protestar contra esta concesión abusiva que hacen los que creen en la Biblia a los que no creen en ella. Esta actitud está en contradicción directa, no sólo con la Biblia, sino con la opinión de lo que hay de más sabio y mejor en los hombres de todos los tiempos y de todas las naciones. Renunciar a creer en la realidad de la brujería y de la relación con los muertos, es en realidad renunciar a creer en la Biblia. Es sabido que se habían producido fenómenos metapsíquicos en Epworth, en casa de Samuel Wesley, el padre del Reverendo John Wesley, y se continuaron durante muchos meses, con ruidos y perturbaciones de diferentes tipos. Shakespeare, Milton, Wordworth, Tennyson, Longfellow, y muchos otros poetas manifestaron, en sus escritos, una comprensión profunda de la continuidad de la existencia del hombre después de la muerte.

Todos nosotros estamos familiarizados con los convincentes resultados del trabajo de investigación metafísica de algunos científicos, filósofos, escritores, sacerdotes, pastores, médicos, psicólogos y otros investigadores modernos: el Profesor Crookes, Alfred Wallace, Sir Oliver Lodge, Sir Arthur

Conan Doyle, Rev. R. J: Cambell, Arcediano Colley, Rev. Newton, Rev. Savage, W.T. Stead, Victor Hugo, Camille Flammarion, Doctor Baraduc, el Doctor Janet, el Profesor Richet, Casar Lombroso, el Doctor Hodgson, el  Doctor L.K. Funk, el Profesor William James, el Profesor Hyslop, el Doctor Carrington, para citar sólo algunos.

No puede uno sino dar la razón al Doctor Thomas J. Hudson, autor de The Law of Psychic Phenomena, que escribió: *El hombre que niega hoy los fenómenos espiritistas, no merece ser llamado escéptico: es simplemente ignorante.

Según el Reverendo George M. Searle, Rector de la Iglesia Católica del Apóstol san Pablo de la ciudad de Nueva York: La realidad de la existencia de los espíritus en el espiritismo moderno ya no es una cuestión abierta, incluso entre los científicos que han estudiado el tema. El que considere su manifestación como un simple camelo, una trampa o una ilusión, está simplemente fuera de juego.

Hoy en día nadie niega la existencia real de los fenómenos espiritistas, salvo algunos que viven con los pies en la tierra pero con la cabeza entre tinieblas, escribió el jesuita G.G. Franco, en Civilta Cattolica. Los fenómenos espiritistas son hechos objetivos que caen en el campo de los sentidos y pueden ser tranquilamente observados por todos. Cuando tales hechos son atestiguados por testigos tan numerosos y dignos de crédito, es inútil, insensato y ridículo luchar contra la evidencia. Los hechos son incontestables, incluso para los

12 racionalistas.

El mundo espiritual y el mundo físico interactúan constantemente; el plano espiritual no es vaporoso e inconsistente, es real y natural. Es vasto campo de sustancia sutil, donde reinan la actividad y el progreso, y donde la vida es sólo la continuación de la vida en el mundo físico. En el plano físico, el alma adquiere el conocimiento por la experiencia y el contacto con las cosas objetivas, y la inteligencia se desarrolla expresándose a través de los órganos físicos; en el plano espiritual, el individuo continúa su progresión, el espíritu se desarrolla de acuerdo con la razón, a través del servicio espontáneo hacia el otro, a la búsqueda de ideales elevados y a una visión de la finalidad de la vida que va alargándose continuamente.

El cambio que se llama “muerte”, considerado universalmente con miedo y tristeza, se produce con tanta naturalidad y sencillez que la mayoría, después de abandonar el mundo físico, no se da cuenta de su tránsito y, al no saber que existe una vida espiritual, son totalmente inconscientes de haber pasado a otro estado de existencia. Privados de sus órganos sensoriales físicos, están cerrados a la luz física, y como les falta la percepción mental de la meta espiritual de la existencia, estos individuos están espiritualmente ciegos y se encuentran generalmente en un ambiente de oscuridad Blas “tinieblas” mencionadas en la Biblia. Incapaces de elevarse hacia las esferas espirituales, se retrasan en los alrededores de la tierra, en una zona que es conocida bajo diversos nombres: esfera terrestre, plano terrestre o también plano astral.

La muerte no convierte a un pecador en santo, ni a un loco en sabio. La mentalidad de un fallecido es la misma que antes de su tránsito; los individuos llevan con ellos, en su nueva vida, sus antiguos deseos, sus viejas costumbres, sus dogmas y conceptos erróneos, su indiferencia o su incredulidad. Adoptando formas exteriores que son el resultado de su vida mental en la tierra, millones de espíritus permanecen cierto tiempo en la esfera terrestre, atraídos por el ambiente de su vida terrestre, y siguen dominados por sus costumbres y sus intereses terrestres. “Porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón” (Mt 6, 21).

Los desencarnados que han progresado hacia el mundo espiritual más elevado tratan constantemente de aclarar a estos espíritus a los que se califica de “ligados a la tierra” (en inglés: earthbound). Pero éstos últimos, debido sobre todo a prejuicios sobre la vida posterior, se imaginan que los que partieron están “muertos” y rechazan su presencia como alucinaciones, o la temen como a “fantasmas”; muchas veces se niegan a reconocer a sus amigos y a darse cuenta de su propia condición de “desencarnados”.

Pronto se excluyen a sí mismos de toda ayuda que venga de lo alto. Muchos se encuentran en estado de sueño, otros están perdidos o en la confusión mental; algunos viven atormentados por el miedo de las extrañas tinieblas en que se encuentran, o torturados por el remordimiento de su conducta durante su vida terrestre; otros, movidos por tendencias egoístas o carnales, buscan el medio de satisfacerlas y permanecen en este estado hasta que renuncian a estos deseos malos y  13 piden desesperadamente el conocimiento y la luz; entonces, espíritus más evolucionados pueden llegar a ellos y venir en su ayuda.

Desprovistos de cuerpo físico, a través del cual pudieran satisfacer sus bajas tendencias, muchos seres desencarnados se sienten atraídos hacia la luz magnética que emana de los mortales y, conscientemente o no, se encadenan al aura magnética de éstos últimos. Se dotan así de un vehículo para permanecer en contacto con la tierra, obsesionando o poseyendo a los seres humanos. Estos espíritus intrusos influyen, con sus pensamientos, en las personas sugestionables [en inglés: sensitive]; les comunican sus propias emociones, debilitan el poder de su voluntad y controlan muchas veces sus acciones. De ello resulta una gran angustia, gran confusión mental y cantidad de dramas terribles. Estos espíritus ligados a la tierra son los que, en todas las épocas, se llamaban “demonios” ; son “demonios” de origen humano, subproductos del fracaso humano, lanzados ciegamente a una existencia miserable post-mortem y retenidos allí por su ignorancia. Observemos que la palabra griega “da”mon”, que aparece en el Nuevo Testamento, designa simplemente a un “espíritu”. Sócrates utilizaba esta misma palabra para designar al genio benefactor que le inspiraba.

La influencia de estas entidades desencarnadas es la causa de muchos acontecimientos ocultos, misteriosos e inexplicables de la vida terrestre, así como de una gran parte de la miseria del mundo. Una vida y una motivación puras, o una inteligencia poderosa, no brindan necesariamente a una persona terrestre una protección suficiente contra la obsesión y la posesión por parte de las entidades; el mejor medio para protegerse de esto es conocer y comprender la naturaleza de estos problemas. Las circunstancias físicas que permiten a los espíritus usurpar la vida de los mortales son diversas y variadas; tal influencia se debe muchas veces a una susceptibilidad natural, a un sistema nervioso agotado o a un traumatismo repentino.

También los trastornos físicos pueden llevar a la obsesión, porque cuando se debilitan las fuerzas vitales, se ofrece una menor resistencia astral y espíritus intrusos tienen un fácil acceso. Con mucha frecuencia, no el mortal ni el espíritu son conscientes de la presencia del otro.

Esta intrusión altera las facultades de la persona invadida, dando lugar a un cambio aparente de la personalidad o a veces incluso a una multiplicación o disociación de la personalidad; ello puede derivar en una verdadera locura, variando los grados, desde la simple aberración mental a todos los tipos de demencia, como la depresión, la histeria, la epilepsia, la melancolía, la esquizofrenia, las fobias y las manías (cleptomanía, obsesiones religiosas y de suicidio, etc), lo mismo que la amnesia parcial o total, la debilidad psíquica, el alcoholismo y la dipsomanía, la inmoralidad y la bestialidad, y todas las formas de criminalidad.

La humanidad está constantemente amenazada por la influencia psíquica de millones de seres desencarnados que han muerto sin haber llegado a una realización suficiente de la finalidad de la vida.

El reconocimiento de este hecho permite 14 explicar gran cantidad de pensamientos involuntarios, de emociones incontroladas, de extraños presentimientos, de humores melancólicos o irascibles, de impulsos irracionales, de accesos de cólera o de impulsos violentos, de pasiones incontrolables y de otros innumerables caprichos mentales.

Desde la más remota antigüedad hasta los tiempos modernos, se han contado casos de obsesión y de posesión por espíritus. En su libro Prmitive Culture, el Doctor Tyler, célebre antropólogo inglés, escribe: No es excesivo afirmar que la doctrina de la posesión demoníaca es admitida (la misma teoría, explicando los mismos fenómenos) por la mitad de la especie humana, que la ha heredado de sus antepasados desde la antigüedad primitiva.

En el libro de Muller, Unreligionem, se puede leer: la creencia general de los pueblos primitivos es que las crisis de epilepsia, de histeria, de delirio, de idiotez y de demencia son causadas por demonios que llegan a controlar al cuerpo.

Según Homero, que hacía referencia continuamente a los demonios: un hombre enfermo que se deteriora es una persona sobre la que ha dirigido su mirada un espíritu malo. Platón opinaba que los demonios obsesionan a los mortales. Sócrates habla explícitamente de demonios que influyen en el que es poseído, o loco. Plutarco escribió: “Algunos demonios tiránicos exigen para su propio placer a un alma todavía encarnada, porque son incapaces de satisfacer sus pasiones de ninguna otra manera. Incitan a esta alma a la rebelión, al desenfreno sexual, a la guerra, y logran así lo que desean.” El historiador judío Flavio Josefo confirma: “Los demonios son los espíritus de los hombres malos.+ Los espíritus obsesivos o posesivos son mencionados con frecuencia tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. En I Sam 16, 23, leemos: “David tomaba la cítara y la tocaba; entonces Saúl se calmaba, mejoraba y el mal espíritu se apartaba de él.”

La creencia en los espíritus y en la posesión espiritual era tan corriente en tiempos de los apóstoles, que la capacidad de expulsar a los malos espíritus era considerada como una de las señales distintivas del auténtico discípulo, y hay que admitir que una parte considerable de la obra atribuida a Jesús consistía en expulsar a los demonios. Algunas citas del Nuevo Testamento bastan para convencernos de ello. “Jesús les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlo, y para curar toda enfermedad y toda dolencia.”(Mt 10, 1); *Y corrió [Jesús] toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando a los demonios+ (Mc 1, 39); *…vino de la ciudad a su encuentro un hombre, poseído por los demonios […] [Jesús] había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre[…] Los que lo habían visto, les contaron cómo había sido salvado el endemoniado.+ (Lc 8, 27-36); y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados…+ (Lc 6, 18);  y se alejaban de ellos las enfermedades y salían los espíritus malos+ (He 19, 12). Uno de entre la gente le respondió: A Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo…@ […] Y Jesús preguntó al padre: A Cuánto tiempo hace que le viene sucediendo esto?@ CA desde niño@, le dijo. Jesús increpó al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él. 15 Después de gritar y agitarlo con violencia, salió y el muchacho quedó como muerto, tanto que muchos decían: A (Ha muerto!@ Pero Jesús, tomándole de la mano, le levantó y él se puso en pie+ (Mc 9, 17-27). (Casos de este tipo no son raros en la investigación en psicología clínica).

Entre los escritores del comienzo del cristianismo, podemos citar a san Antonio, que dijo: Nos movemos entre los demonios, que nos inspiran pensamiento malos, y entre los ángeles buenos. Cuando éstos últimos están especialmente presentes, no hay perturbación, ni disputa, ni gritos, sino tanta calma y dulzura que el alma está llena de alegría. El Señor es testigo de que, después de numerosos ayunos, me he visto rodeado de ángeles, y me he unido gozosamente a ellos cantando con ellos. Tertuliano desafiaba a los paganos sobre la superioridad de su poder de arrojar demonios. Minucio Félix, abogado y apologista romano, escribía en Octavius: Hay espíritus hipócritas y errantes, degradados de su vigor celeste, que, después de haberse predicho, no dejan de causar a otros la ruina.

El Doctor Godfrey Raupert de Londres, que hace varios años, fue especialmente delegado por el Papa Pío X para dar conferencias en América sobre el espiritismo, decía en resumen: Ya no es posible ignorar el tema de los fenómenos metapsíquicos. Los científicos del mundo entero han reconocido la comunicación con los espíritus como un fenómeno muy concreto y real, e ignorarlo sería una política peligrosa. Ésta es la razón por la que el Papa me ha pedido instruir a los católicos sobre la actitud a tomar frente a este tema… La Iglesia admite la realidad de los fenómenos espiritistas y de la inteligencia exterior que los provoca; en realidad, ella ha admitido siempre su realidad. El problema actual es descubrir la naturaleza de esa inteligencia. Nos encontramos ahora en el comienzo de nuevos descubrimientos que pueden revolucionar el mundo. Todavía no ha llegado la hora de explicar todos los fenómenos. Debemos suspender nuestro juicio hasta que se conozca mejor el tema.

El estudio del espiritismo es nuevo y por tanto peligroso…

Un conocimiento incompleto del tema puede presentar graves peligros.+ Estos peligros no son otros que la obsesión y la posesión. He aquí una cita de Monseñor Lavelle, Rector de la Catedral de san Patricio de Nueva York: No hay duda sobre el hecho de las obsesiones diabólicas en la antigüedad. El hecho de que la Iglesia reconozca la posibilidad es una evidencia, si se tienen en cuenta los ritos establecidos para el exorcismo.

He aquí lo que escribió Julian Hawthorne en uno de los mayores periódicos americanos: miles de hombres y mujeres de vida o espíritu malo mueren cada día. Qué ocurre con su alma, con su espíritu? Quieren volver aquí… La decisión y la frecuencia crecientes con las que sacan ventaja de las oportunidades para realizar su plan son ilustradas de muchas maneras… Se nos ofrecen dos posibilidades de defensa: debemos o bien agotar la ola de estos visitantes indeseables, o bien cerrar nuestras puertas.

El Doctor Alexis Gustafson, que mostraba públicamente sus opiniones sobre el hecho de la obsesión espiritual, y citaba casos que habían sido propuestos a su 16 consideración, pensaba que *los espíritus de las personas vengativas tienen poder, después de la muerte, para entrar en los vivos y poseerlos bajo ciertas condiciones.

El Profesor Herbert L. Stetson, del Kalamazoo College, en Míchigan, declaraba en un conferencia en el Universidad de Chicago: La obsesión demoníaca no es un mito; las enfermedades se deben muchas veces a la posesión diabólica… La creencia en los demonios está muy extendida.

Yo veo con frecuencia a los espíritus que causan la locura+, afirmaba por su parte el Doctor E.N. Webster, de la sección de Psiquiatría de la American Medical Association. A veces, escucho incluso sus voces. Personas aquejadas de locura, consideradas como casos desesperados, están muchas veces sometidas al control irresistible de un espíritu o de una multitud de espíritus. Encontramos frecuentemente, en la autopsia, que no existe ninguna lesión física del cerebro o del sistema nervioso en tales personas.

El Profesor William James ha escrito en los Proceedings of the S.P.R. (Society for Psychical Research): No tengo la menor duda de que la teoría de los demonios se pondrá de actualidad. Sólo un Asabio@ puede ser lo suficientemente ciego e ignorante para no sospechar de esta posibilidad. Según el Profesor James H. Hyslop, entonces editor del diario de la American Society for Psychical Research: *Cada vez es más evidente que la obsesión se encuentra en la base de muchas locuras y puede ser curada.

El mundo médico tendrá que despertar y estar atento a este problema, si no éste último escapará pronto al control de la medicina.

En uno de los últimos libros del Profesor Hyslop, Contact with the Other

World, dice lo siguiente: *la existencia de espíritus malos que afectan a los vivos se enseña en el Nuevo Testamento, y se sugiere en Antiguo, con tanta claridad como las demás doctrinas que allí se exponen…

El término obsesión es utilizado por los investigadores espiritistas, para expresar la influencia anormal de los espíritus sobre los vivos… Las curaciones obtenidas han requerido mucho tiempo y paciencia, la utilización de psicoterapias no habituales y la intervención de médiums, para entrar en contacto con las entidades obsesivas y así liberar de su influencia o educarlas para que dejen voluntariamente de aferrarse a los vivos. Todos los casos de disociación o paranoia que he analizado fueron sometidos a este método y han proporcionado la prueba de la presencia de entidades extrañas, agravada frecuentemente por síntomas de deterioro físico o mental. Es hora de continuar con experiencias a gran escala en un campo que promete tener tanta proyección práctica como cualquier aplicación del escalpelo y del microscopio.

En Modern Psychical Phenomena, el Doctor Hereward Carrington afirma: Es evidente… que la obsesión por un espíritu es al menos una posibilidad que la ciencia moderna ya no puede ignorar, cuando numerosos hechos palpables concurren para avalar esta noción…

Su estudio se convierte en imperativo, no sólo desde el punto de vista académico, sino también por el hecho de que cientos y tal vez miles de individuos sufren, en la actualidad, por esta situación, y que su curación reclama un  17 estudio y un remedio urgentes. Desde que se ha establecido la posibilidad teórica de la obsesión espirita, se ha abierto ante nosotros un vasto campo de estudio e investigación, que exige todo el cuidado, el arte y la paciencia que la psicología moderna pueda aportar. Jamás en la historia de la medicina hubo un interés tan ampliamente extendido, tanto en el público en su conjunto como entre los médicos, por la causa y el tratamiento de las enfermedades nerviosas y mentales.

Las estadísticas muestran que la locura crece por todas partes con una rapidez alarmante, sin embargo los médicos especialistas discrepan enormemente en sus opiniones sobre las causas del deterioro mental, y la ciencia no conoce todavía la etiología exacta de la locura funcional. A El mundo entero se volverá loco no tardando mucho, declaraba el Doctor Winslow, de Inglaterra.

La mayoría de los neurólogos y de los psiquíatras son de la opinión de que la causa activa o subyacente de la locura tiene su origen en un sistema nervioso trastornado, pero en realidad se sabe muy poco sobre esas supuestas causas. El Doctor W.M.L. Coplin, director de Bureau of Health and Charities, en Filadelfia, ha hecho notar lo siguiente: *La locura, en la mayoría de los casos, no se acompaña del menor cambio perceptible en la estructura del cerebro. Al microscopio, el cerebro del paciente no muestra absolutamente nada que se distinga en lo más mínimo del aspecto del cerebro de una persona sana. Es por tanto evidente que la locura podría deberse a una toxemia, al efecto de algún organismo sutil de naturaleza similar a los bacilos… Algo causa la locura; pero qué, todavía no lo sabemos.

Pero el Doctor Britton D. Evans, director del manicomio de Morris Plains, en New Jersey, constata: *Sucede que un tumor cerebral o una meningitis cerebral no afecta al espíritu… Un hombre puede tener tejidos cerebrales afectados y tener, a pesar de todo, un espíritu normal. El Doctor William Hanna Thomson, médico en el Roosvelt Hospital y profesor de enfermedades del sistema nervioso en la Facultad de medicina de la Universidad de Nueva York, decía, a propósito del Tuke=s Dictionary of Psychological Medicine: Los que han colaborado en esta gran enciclopedia se encuentran entre los más eminentes profesores, especialistas y directores de manicomios en Gran Bretaña, en los Estados Unidos, en Francia, en Alemania, en Hungría, en Bélgica, en Dinamarca, en Suiza y en Rusia. En los artículos sobre la cleptomanía, la dipsomanía, la manía crónica, etc., no hay ni una sola palabra sobre la anatomía patológica (porque ninguna anomalía puede detectarse). Lo mismo ocurre en el artículo sobre la melancolía, la locura puerperal, la catatonía, la locura circular, la locura asesina o la locura epiléptica; en ninguno de estos artículos se encuentra una palabra sobre la anatomía patológica, por la simple y buena razón de que ninguna de estas formas de locura presenta un estado patológico o enfermizo del cerebro distinto del cerebro sano de un hombre de buena salud muerto en un accidente.

Recientemente, ha aparecido un anuncio de que un gran porcentaje de curaciones llevadas a cabo en el Hospital psiquiátrico de New Jersey, en Trenton, se 18 había logrado por la ablación de dientes, de amígdalas o de órganos infestados. En un resumen sobre el método Trenton, el Doctor R.S. Copeland escribía: *La hipótesis en la que se basa este tratamiento es que la locura es una toxemia o un envenenamiento debido a una infección microbiana en alguna parte del cuerpo. Si esto es verdad, se sigue que la ablación del tejido infestado, cuando el caso no es demasiado avanzado, llevará consigo la desaparición del problema mental. Cuando las estadísticas reunidas por el gobierno de los Estados Unidos y por otros muestran que el crecimiento del número de locos es, proporcionalmente, mayor que el crecimiento de la población en general, parece incongruente atribuir a las caries de dientes y a las amígdalas patológicas las causas fundamentales de desequilibro mental, en nuestra época en la que los cuidados dentales y quirúrgicos se han generalizado. Es un hecho que, cuando los cuidados dentales estaban poco avanzados y se practicaban poco, y la gente tenía más dientes con caries, la locura era menos frecuente que ahora. Sin pretender desacreditar los informes Trenton, mi experiencia me ha demostrado que, en muchos casos de perturbación mental, aunque el paciente tenga dentadura muy cariada, el equilibrio mental se ha restablecido completamente desalojando al espíritu obsesivo, antes de prestar a los dientes la menor atención.

Como se ha descubierto que los espíritus obsesivos eran sensibles al dolor, estoy obligado a sugerir que curaciones como las anunciadas por el hospital de Trenton se deben, al menos en parte, al hecho de que los espíritus intrusos fueron desalojados en el curso de la intervención dental o quirúrgica.

Para el investigador en psicopatología que se interese por la hipótesis espiritista, muchos síntomas de la *neurosis de guerra sugieren que el factor patógeno principal es la obsesión o la posesión por espíritus de soldados fallecidos e inconscientes de su tránsito. Ésta es la conclusión del Doctor F.E. Williams, director médico del National Commitee for Mental Hygiene de la ciudad de Nueva York. Esta conclusión viene sugerida por los siguientes síntomas: *delirio, alucinaciones, estados de ansiedad, desórdenes cardíacos funcionales, parálisis, temblores, trastornos al andar, movimientos convulsivos, dolor, anestesia, hiperestesia, una pérdida de la visión, problemas de dicción, etc. Según el Doctor Williams, la hipótesis espiritista relativa a la neurosis de guerra queda más en evidencia por la rápida recuperación de los pacientes con tratamiento de shocks eléctricos; *como lo ha demostrado el Doctor Vincent, que curaba en unas horas a pacientes que habían sido tratados por otros psiquíatras durante meses. Los shocks eléctricos, en efecto, hacen salir a entidades obsesivas.

Esta teoría es sostenida también por estas otras declaraciones del mismo Doctor

Williams: *Esta neurosis es rara entre los prisioneros que han sufrido shocks mecánicos… Una herida grave del sistema nervioso central y del cerebro no se acompaña de síntomas que se encuentran en la conmoción… Los éxitos terapéuticos proceden de enfoques psicológicos, más bien que de enfoques orgánicos… El diagnóstico debería producirse y el tratamiento comenzarse inmediatamente, antes de  19 que la conmoción [la obsesión] se convierta en una neurosis psíquica estable.

Los periódicos publicaron recientemente el caso de un muchacho, Frank James, un granujilla de la ciudad de Nueva York, quien, después de una caída de mobylette a la edad de diez años, de ser un niño alegre, cariñoso y obediente, pasó a convertirse en un muchacho gruñón, insolente, y se convirtió en un ladrón y en un criminal consumado. Después de varios trimestres en reformatorio y cinco a½os en la prisión de Sing Sing, fue declarado loco incurable y enviado al manicomio. Frank, sin embargo se fugó, y cuando sus perseguidores trataron de capturarlo, recibió un garrotazo en la cabeza. Habiendo perdido el conocimiento, fue llevado al hospital.

Al día siguiente por la mañana, el muchacho se despertó extraordinariamente cambiado; era dulce y respetuoso, no mostrando ya ninguna se½al de desequilibro, y a partir de aquel momento nunca mostró la menor inclinación a cometer ninguna clase de fechoría. El artículo concluye: *Lo que sucedió en el mecanismo del cerebro del muchacho no es comprendido del todo por los médicos.) Cómo explicar un caso así con la teoría toxémica? Un golpe en la cabeza) habría podido erradicar la supuesta toxemia y restaurar el equilibrio mental? La explicación, desde nuestro punto de vista, sería la siguiente: como consecuencia del shock que siguió a la caída, un espíritu obsesivo criminal había tomado el control del muchacho, y el golpe sobre la cabeza con el garrote provocó la expulsión de este espíritu obsesivo. El éxito atribuido a la hidroterapia, tal como se practica en las instituciones para alienados (especialmente cuando se utiliza una fuerte corriente de agua, o un baño ininterrumpido) puede explicarse también por la expulsión de entidades obsesivas, que renuncian al desagrado de tal tratamiento.

En el Journal of Abnormal Psychology, el Doctor Prince escribió: *Si hemos que establecer unos principios sólidos que dirigen los mecanismos del espíritu, debemos correlacionar los resultados de todos los métodos de investigación, tanto experimentales como clínicos, y reflexionar con madurez en los resultados obtenidos por todos los investigadores competentes. El hecho de que los psiquíatras de fama y las autoridades más conocidas estén muy en desacuerdo sobre la causa de la locura es una razón suficiente para que los pensadores estudien toda teoría susceptible de lograr resultados, sin tener en cuenta los prejuicios personales o populares. Nos enfrentamos a una situación dramática, y nada podrá remediarla si no es la tolerancia y la mayor apertura de espíritu. Puesto que la locura es, principalmente, la manifestación de un problema mental o psicológico, sin causas orgánicas necesariamente, el tratamiento implica el reconocimiento del dualismo del hombre: materia y espíritu, físico y espiritual. La locura no es un estigma; la actitud pública frente a esta dolencia debería ser, no de aversión sino de comprensión, fundada en la realización de la estrecha Relación existente entre los mundos visible e invisible. La obsesión espirita es un hecho.

Es una perversión de una ley natural (la interacción entre los dos mundos) que es ampliamente demostrable. Cientos de veces se ha presentado la prueba haciendo transferir temporalmente la supuesta locura, de una víctima a un médium preparado para esta finalidad. Mediante este método, se ha podido constatar que la causa es un espíritu ignorante y malo, cuya identidad, por otra parte, puede demostrarse muchas veces. Con este método, y sin prejuicios por parte del médium, se ha demostrado también que era posible aliviar a la víctima, así como librar a la entidad obsesiva de sus tinieblas espirituales, explicándole las leyes que rigen el mundo espiritual. Esto es lo que vamos a demostrar en las experiencias que siguen.

La comunicación entre los mundos visible e invisible es un fenómeno natural. Puede establecerse a través de una persona de una determinada constitución psíquica, llamada médium, capaz de actuar como un intermediario a través del cual las inteligencias desencarnadas pueden fácilmente entrar en relación con el plano físico. Entre las distintas formas que puede tomar el contacto, el más interesante para la investigación es el trance inconsciente, por el que puede establecerse una comunicación directa con el mundo invisible. En esta forma de contacto, el médium, durante un tiempo, es controlado enteramente por el espíritu, y no guarda luego ningún recuerdo concreto de ello.

De esta manera, el estado mental más o menos confuso o retrasado de las entidades desencarnadas puede ser constatado con claridad.

Experiencias psíquicas sin conocimiento previo pueden resultar peligrosas, cuando se descuidan las necesarias precauciones y se ignoran las leyes que prevalecen en estas condiciones, lo mismo que la ignorancia y el desprecio de las demás leyes que rigen la vida cotidiana pueden resultar peligrosas. Pero el posible mal uso de una cosa no es argumento suficiente contra su uso.

La investigación metapsíquica pertenece, de pleno derecho, al dominio de la ciencia. Sentido común y discernimiento son esenciales en este trabajo experimental, lo mismo que un gran dominio de las leyes que entran en juego.

En estas condiciones, la investigación científica y la ciencia espiritual corren parejas. 

INFORMACIÓN O PREGUNTAS,  EN LA SIGUIENTE DIRECCIÓN DE CORREO:   JUVEROSORIO@GMAIL.COM

Y EN NUESTRA PÁGINA WEB, PUEDES LEER LAS CONFERENCIAS DE LAS ENTREGAS ANTERIORES:

https://escuelajuverianaparacuranderos.wordpress.com/

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