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P.I.C (Cartilla 5)


ESCUELA JUVERIANASin título

 PARA CURANDEROS ESPIRITUALES

Las enseñanzas de Don Juver ultimo Tegua Caucano(Yanaconas)

Exponente: Juver Osorio R.

 

FISIOLOGÍA DEL ALMA

ORGANON COLOMBIANO

EN 200 Parágrafos

Parágrafo No.  1

Imagen 1

¿Es verdad que las asociaciones, fundaciones, institutos, escuelas homeopáticas, etc. Estuvieron de acuerdo el día martes 18 de Abril de 2006. Que todos escribiríamos nuestra propia historia, que cada quien presenta sus trabajos por escrito, se discutirán amigablemente en el tablero y luego en el laboratorio se confirmara como una terapia valida, el decreto 1164 sobre competencias laborales, nos dio tres años para escribirlo. ¿Será que en estos tres años habrá unión de criterios? ¿Lo lograremos?

Nota Juveriana: A la fecha 2014 esto no se logró.

Respuesta:  ¡por fin! : Todos estamos conscientes de que seremos calificados por competencia y talento humano, que de nosotros depende el Pensum, que es tarea de todos para no quedarnos por fuera, que así no lo queramos aceptar, será confrontación de conocimientos entre homeópatas.   

Juver, Hahnemann de oro del 86 con 30 años en la homeopatía, 20 de estos demostrables con declaraciones extra juicio presenta a la mesa, su trabajo sobre homeopatía espiritual, aclarando que el magnetismo es la farmacopea sutil de la homeopatía espiritual. 

Recordemos que el punto de partida de toda ciencia empírica o no (Homeopatía, magnetismo) es conocer su origen, su evolución y el estado presente de saber que ha acumulado. En la homeopatía magnética no se ha dicho todo, hay muchas lagunas por aclarar, ¿realmente conocemos el origen de la homeopatía y el magnetismo? 

En este tercer milenio las crisis metodológicas y el revisionismo están a la orden del día y por ello muchos excesos de hoy podrían ser los neologismos del mañana. Así es, la Homeopatía que carece de bases objetivas, y de allí que pase a ser un arte profundamente subjetivo, que va desde el arte, hahnemaniano al mesmerismo magnético y la radiónica, siendo este el puente del hombre con los planos superiores del espíritu, este puente se conoce como Egrégora (Agregado psicológico), siendo el cordón umbilical espiritual que une a cada individuo con su origen.

La Egrégora ciencia y arte de obtener un conocimiento científico para comprender “el agregado psicológico” que corrige  enfermedades postizas o maleficios, ya es hora de que el sanador homeopático magnético acepte con mente abierta y libre de prejuicios, el nuevo miasma,  o “ 5° miasma hechizante” que desde siempre ha pertenecido a la Homeopatía, y por qué no decirlo es enseñanza tradicional “ Tegua” en Colombia, y el médico actual homeópata u alópata son unos completos ignorantes cuando tienen al frente un poseso, hechizado, enduendado, enchamicado, etc…

¿O acaso el 80% de las enfermedades no son psicosomáticas? Y Psico no es alma ¿y estas enfermedades del alma quien las trata?, así que bienvenidos a la homeopatía espiritual.

Imagen 3Así como la física se encontró con la psicología y surgió “El holismo científico”  así mismo la Homeopatía encontró en el magnetismo y la radiónica la fuerza para fortalecer la Egrégora, ya la gente está cansada de tantas “Tías” como alopatía y homeopatía etc., los nuevos sanadores no estamos preocupados por ser aceptados en estas sectas de tíos ya mandados a recoger.

           Repasando el cuestionario del órganon.

El nuevo sanador convence con el ejemplo, ya que difícilmente un homeópata  sanador  radiónico dice que lo es, si tú no lo sabes por la evidencia, entonces para que explicaciones, para que pantalla, si tu escoges ser un sanador, entonces serás un aprendiz humilde no reclamaras el tiempo perdido de tantos años de estudio, no te apegaras al pasado, y solo el presente te hará soberano con el nacer, morir y sacrificio. En el pasado y presente han habido grandes sanadores de no ser así, esta enseñanza seria pura teoría y una posibilidad no demostrable ¿pero cómo reconocer a un verdadero homeópata espiritual? Sencillo, por sus hechos, cuando tienes frente a ti, a  un verdadero  sanador  magnético Egrégora, tiene dos caminos, o te retiras por que no te convence, o no vibras con él, te molesta su conocimiento; o bien sentimos una profunda identificación con su presencia, la cual nos da paz y silencio en nosotros y como estas dispuesto a estudiar esta ciencia sutil déjame concluir con esta frase: “El conocimiento hay que  merecerlo y es tu padre interno el que se reserva el derecho de dárselo a quien le place…” sea este médico o sacerdote, si te cansaste de la homeopatía que adormece, pues ven con tu libreta de notas y tu grabadora a conocer la homeopatía espiritual  Egrégora para despertar.

Esta es la historia del doctor HAHNEMANN:

Esta historia comienza un día en que el doctor Hahnemann en la consulta, se acerca a la sala de espera y dice: Marchaos, amigos míos, me resulta imposible procuraros el bienestar que me pedís; marchaos no quiero. 

Robaros vuestro dinero, el doctor se encontraba abatido, por no tener un medio verdaderamente científico para ejercer la medicina y conseguir el único y verdadero propósito de todo medico: aliviar y eliminar el dolor en los enfermos. 

Resuelve abandonar la práctica médica alopática por que comprende que con esta medicina  todo lo que hacía era robar, así decide no aceptar la cátedra ofrecida por la universidad de Dorpat, ya que continua con la esperanza de alcanzar más conocimientos médicos.

Imagen 4                                                                             

La traducción en 1790 de la materia médica del médico escocés William Cullen,  profesor de la facultad de medicina de Glasor W, le lleva a prestar atención a la monografía correspondiente a la cinchona  succirubra o quina, idónea en el tratamiento del paludismo o fiebres intermitentes. Espíritu investigador y curioso decide experimentar sobre sí mismo el efecto del polvo de la corteza de quina, este fue el punto de partida en donde nace “lo semejante cura los semejante”.  

(Ver prontuario de homeopatía Pág. 69 de Juan Carlos Avilés).

Parágrafo No. 2 

¿Antes de que nos des vuestra información sobre la eficacia del tratamiento homeopático espiritual, deseamos que nos expliques si el maestro Hahnemann ascendió en su carrera a medicinas más sutiles? 

Respuesta:  El maestro Hahnemann asciende del 5° orden material, al 4° orden energético en donde encuentran menos masa y más energía.

No pasa mucho tiempo en comprender que se había equivocado en cuanto a la preparación medicatriz por Sucusion traumática, que la farmacopea homeopática estaba desfasada en sus potencias por Sucusion. El doctor Hahnemann (1755 – 1843) aunque con algunos años de diferencia, fue contemporáneo del pionero del magnetismo y el mesmerismo, Antonio Mesmer (1734 – 1815) por lo que no resulta extraño que conociera muchas de las “mágicas” curas realizadas por él mediante sus tratamientos magnéticos o Mesmericos y se sintiera influido por ellos, esto hizo que el maestro experimentara largo tiempo con imanes y cuando estuvo plenamente convencido de sus efectos benéficos, defendió enérgicamente su uso en sus escritos. 

En su extraordinario tratado “Materia Medica Pura, volumen II” el doctor Hahnemann dedica 54 paginas al tratamiento por imanes, y por ciertas medicinas preparadas por ellos, paralelamente, proporciona detallada información acerca de los imanes, incluyendo su preparación, y destina nada menos que 448 paginas a la descripción de los síntomas cubiertos por, las medicinas homeopáticas especialmente preparadas para las tres diferentes propiedades de los imanes. Y con esta idea en mente el maestro Hahnemann decidió buscar la verdad, decide ascender del 4° orden homeopático, al 3er orden magnético, para ello, estudio todos lo sistemas aplicados en su tiempo, y vertió su opinión sobre ellos en las ultimas secciones de su Órganon 286 a 293 de la sexta edición, en la Sección 286 comenta que: “la fuerza dinámica de los imanes minerales, la electricidad y el galvanismo actúan de una forma no menos poderosa que las medicinas homeopáticas”. Mientras que en el 288 observa que: “El magnetismo animal o mesmerismo constituye un invalorable y maravilloso don otorgado por Dios a la humanidad”, más adelante en la sección 289, analiza las posibilidades de un mesmerismo positivo y uno negativo, como así también la existencia de “pases” negativos y positivos. 

En el Órganon, señala claramente las metas que cada médico deberá tener en mente, su enunciado fue el siguiente: 

Sección 1: “la sublime y única misión del médico es devolver la salud al enfermo; curarlo hasta sus últimas consecuencias”.

Sección 2: “El ideal más elevado de la curación es una rápida, apacible y permanente restauración de la salud, o la suspensión y aniquilación de la enfermedad en toda su extensión, en la forma más corta, más confiable y menos lesiva posible, sobre la base de principios fácilmente comprensibles”.

El doctor Hahnemann en su materia médica  pura, volumen II incluye 1243 síntomas

Magnetis poli ambo 397 síntomas

Magnetis poli articus 459 síntomas

Magnetis poli australis 389 síntomas  

Los conceptos del doctor Hahnemann estaban demasiado adelantados en su tiempo, en que se sabía tan poco acerca de la naturaleza electromagnética, de la actividad celular, y de la importancia del magnetismo. Imagen 5Hoy sabemos que cada remedio que preparamos es la energía electromagnética del elemento en particular pero en 1920 la homeopatía sufre una nueva transformación que gracias al doctor Albert Abrams y George de la Warr crean la radiónica, o farmacopea sutil de la homeopatía, aquí surge el “Quien es quién?” de las artes curativas. 

Elaborando la aparatología para comprobar, si la homeopatía magnética funciona.

Parágrafo No. 3

Hemos escuchado sobre la medicina psiónica y la radiónica: ¿Qué relación tienen con la fuerza vital, o principio dejado por el maestro Hahnemann?

Respuesta:  La medicina Psiónica, es un enfoque terapéutico basado en la utilización de la facultad radiestésica   y la homeopatía, que entre otras cosas le da esperanza a las numerosas personas que padecen los efectos nocivos de los miasmas y toxinas de la naturaleza hereditaria o adquirida, así como los efectos secundarios, frecuencias devastadoras, de la vacunación.

La radiónica, nacida en el área de la medicina, paso a manos de practicantes que no eran profesionales de la medicina, y en estas manos ha permanecido y se ha enriquecido desde entonces, desde allí es donde se han agregado  a este arte una serie de factores que hace que los médicos no los tomen en serio. Este no ha sido motivo para que la homeopatía no continuara con su vertiginoso ascenso del tercer  orden ascendiendo al 2º orden gracias al espiritualismo brasilero, no en vano el maestro Hahnemann, en su parágrafo 9º nos habla de: “La fuerza vital espiritual Dynamys”.

Que quiso decir con la fuerza vital, energía espiritual, energía vital, no creerás que con 16 golpes o succiones del frasco liberarás la energía dinámica electromagnética suficiente para que se convierta en remedio, todos han creído que con Sucusion los átomos, se escinden liberando la energía perteneciente a esa sustancia en particular, y que tendrás dilución infinita, quedando así el frasco con transmutación biológica. Muchos juran que con la mano hacen transferencia de electrones, o mutar un Ion en otro Ion, o transmutaciones biológicas, ojalá no sea de los que se cree este cuento, que con la simple Sucusion de tu mano lograras el equilibrio del patrón energético, o fuerza vital, que tu remedio es un resonador que armoniza y estimula la curación, si crees esto entonces como demuestras que tu medicamento es homeopático, ¿podrás sustentarlo?

Que crees que dijo el maestro en el Órganon sobre “Fuerza Vital, espiritual o “energética dynamis”, lo que si te aseguro es que no es el resultado obtenido por tu Sucusion manual.

¿Entonces qué  quiso decir?  

Fuerza vital quiere decir “soplo de vida” y, es la manifestación centrifuga de uno de los dos poderes cósmicos de Dios, el maestro Hahnemann dijo “fuerza vital” y solo hay tres energías emanadas del sol, que es el centro principal de la vida en la tierra, la pedagogía, destaca tres y ellas son “Fohat” conocido por nosotros  como electricidad, que puede transformarse en calor, magnetismo, luz, fuerza, movimiento, fuego serpentino, energía solar muy vigorosa.  

La tercera fuerza o elemento en potencia es el “prana” cuya energía o vitalidad en potencia es responsable de todas las manifestaciones de la vida en el universo.

Así fue como le capte el pensamiento al Dr. Hahnemann para preparar mi propia “farmacopea Egrégora” o “dynamis medicatriz” comprendiendo  que la sal, absorbe en su intimidad el “quantum” de esa fuerza vital espiritual indispensable para manifestarse en el mundo. En el parágrafo 16 dice el maestro: “nuestra fuerza vital por ser energía dynamis de índole espiritual”.

“No te parece compañero que el remedio, debe ser de índole “espiritual” o “espíritu vivo” y esto solo se logra a través de un arco iris curativo o también le podríamos llamar “agua besada por el sol” siendo esta una de las más finas, fáciles y baratas formas de introducir color al sistema. 

En el 3° y 2° nivel, no hay recetario alopático ya que este ofrece serios peligros y no es aconsejable, solo la homeopatía magnética  es la terapéutica más indicada, puesto que es una medicina de acción, enérgica y medicamentosa que actúa principalmente a través del sistema “etéreo-astral del periespíritu”, preparada y dinamizada por el magnetismo vital, por ello en este 2°  orden no se mezclan los medicamentos, porque  neutralizan la cualidad terapéutica.  

Por ignorar los preceptos más comunes de la medicina homeopática muchos recetan media docena o más medicamentos homeopáticos mezclados en el mismo frasco, bastara para que uno de ellas produzca el milagro esperado, ignoran que las leyes sutilísimas que rigen la acción homeopática en el cuerpo humano, no acepta la mezcla de ciertas dosis que son antídotos, incompatibles o neutras entre sí.

Parágrafo  No. 4

¿En qué momento la homeopatía cruzo la frontera espiritual?

Imagen 6Respuesta:  En el tercer orden y en el segundo es cuando el verdadero sanador descubre que la homeopatía es una terapéutica que se encuentra en las fronteras espirituales, y las condiciones Psíquicas negativas perjudican su incorporación energética, mientras que la disposición favorable es base para el éxito, que la curas por la homeopatía no son tan espectaculares y tan rápidas como las que se obtienen con la terapéutica alopática, toda vez que esta suprime los síntomas dolorosos de modo brusco, aunque puedan ocurrir futuras recaídas más peligrosas o recrudecen las enfermedades crónicas e incurables incubadas en el organismo.

Las dosis homeopáticas, cuando son individualizadas con precisión por el homeópata, no solo solucionan las causas de la enfermedad extinguiendo los síntomas mórbidos que afectan cualquier región orgánica, sino que actúan profundamente en la intimidad del organismo y resuelven otros estados enfermizos que puedan presentarse en el futuro.

Los que recuren al tratamiento por “homeopatía espiritual”, quedan generalmente vacunados contra varios tipos de brotes epidémicos contagiosos, sin tener que sufrir el peligro de saturación medicamentosa, la homeopatía reeduca el organismo para mantener activa su defensa y proporcionarle energías que serán controladas por el espíritu, para atender con mayor prontitud al equilibrio psicofísico, las altas dosis, higienizan el aura vital haciéndola más lucida, pues no solo favorecen la circulación desahogada de las energías que vitalizan todo el sistema, sino que establecen e ritmo del trabajo armonioso y coherente de los “chacras” sobre el “duplo éterico”, que es el cuerpo intermediario entre la relaciones del espíritu y el organismo carnal.  

Es cierto que la depuración del espíritu  se debe procesar de dentro hacia fuera a través de la evangelización consciente y de una vida digna a la luz del día; pero, así como la absorción de fluidos animales inferiores que ofusca y oscurece el éterico. Así la homeopatía ayuda a eliminar estos fluidos perniciosos.

Parágrafo No. 5

Imagen 13

¿Qué relación existe entre Espiritualidad y la Homeopatía?

Respuesta:  El maestro Hahnemann ascendió hasta el segundo nivel pero no alcanzo a desarrollarlo, en el tercer nivel Mesmerico, nos dejó las bases para que los homeópatas radiónicos continuemos su desarrollo a través de la Egrégora, hasta aquí llego su maravillosa obra.

Sin Radiestesia no hay homeopatía, lo sutil se mide sutilmente.

De aquí en adelante es la historia Juveriana o continuación de lo dejado por el maestro Hahnemann ya que en su época no lo sabía todo, ahora estamos más informados, la homeopatía radiónica no es ajena a la llegada de la biología molecular, el conocimiento de los neurotransmisores y su acción reguladora sobre el sistema y la comprensión de que moléculas endógenas como las hormonas, la endorfinas, la Interleucinas, etc., operan en el organismo a dosis que oscilan entre el 1 X 10  y 1 X 10  complementada con el descubrimiento de la física quántica, y de la posible acción dinámico-energética de sustancias en altísima dilución a un por encima del número de Avogadro, abrió a la homeopatía y al tratamiento con diluciones infinitesimales, la posibilidad de reintegrar dentro del arsenal terapéutico de la homeopatía magnética moderna.

Lo que el maestro Hahnemann nos dejó en su legado es que el magnetismo y la energía está en todas partes y en todas las cosas vivientes, que debemos aprender a manejarlas correctamente, este es el secreto y la diferencia entre el éxito y el fracaso. 

Somos baterías humanas con cargas de energía, cuando nuestra vibración esta baja la batería se descarga y no funciona bien, un adecuado medicamento nos eleva la vibración dándonos poder y energía. 

Leyes ajustadas a nuestra época:

  1. El universo es un conjunto de glóbulos imantados que se atraen y repelen mutuamente, los hombres mal equilibrados son imanes perturbados, todos sabemos de los aromas del cielo mezclados con el espíritu de la tierra, y nacidos bajo la influencia de distintas estrellas.
  2. Todos los seres que viven bajo una forma, son polarizados para aspirar y respirar la vida universal.
  3. La electricidad solo es apenas el calor especial producido por la circulación del magnetismo.
  4. El remedio no cura las dolencias por la acción propia de su sustancia, más si, por sus propiedades magnéticas.
  5. las fuerzas magnéticas, en los tres reinos, son hechas para equilibrarse por la fuerza de los contrarios.
  6. no hay una planta, no hay un insecto no hay una piedra que no oculte una virtud magnética, y no pueda servir sea a la buena o a la mala influencia de la voluntad humana.
  7. El hombre tiene el poder natural de aliviar a sus semejantes por la voluntad, por la palabra, por la mirada, y por los signos, para ejercer este poder es preciso conocerlos y creer en ellos.
  8. Toda determinación a la acción es una proyección magnética, todo consentimiento a una acción es una atracción del magnetismo, todo acto con sentido es un pacto, todo pacto es una obligación, libre al principio, fatal después.
  9. Para obrar sobre los demás, sin esclavizarse, es necesario estar en una independencia perfecta, que solo a Dios pertenece. ¿Puede el hombre ser Dios? ¡Sí!… por participación.
  10. ejercer un poder si ser perfectamente libre, es sacrificarse a una gran fatalidad, es por esto que un mal médico no puede arrepentirse y necesariamente es condenado.
  11. El conocimiento que tiene un homeópata y un alópata es diferente, solamente que el homeópata se asegura en el árbol cuando corta la rama, mientras que el alópata está suspendido en la propia rama que quiere cortar.
  12. disponer de las fuerzas excepcionales de la naturaleza es ponerse fuera de la ley, es, por consiguiente, someterse al martirio siendo justo, un legítimo suplicio si no lo fuese.

Puntos extremos:

  1. la fuerza de los imanes está en sus dos polos opuestos, y su punto equilibranté en mitad de los mismos.
  2. la acción de un polo es equilibrada por la del contrario, tal como sucede con el movimiento del péndulo, el desvío a la izquierda del punto central corresponde a igual desvío hacia la derecha, esta ley del equilibrio físico es también la del equilibrio moral; las fuerzas están en las extremidades y convergen en l punto central, entre los extremos y el medio solo encontramos la fragilidad los débiles y los tibios son aquellos que se dejan llevar por el movimiento de los otros y que son incapaces de movimiento propio.
  3. los extremos se asemejan y se tocan por la ley de analogía de los contrarios, constituyen el poder de la lucha por que no podrían confundirse, si por ejemplo vienen a mezclarse lo frío.

Para terminar este aparte déjame decirte que:

  • La espiritualidad es una doctrina de esclarecimiento del espíritu inmortal.
  • La homeopatía es la ciencia que estudia y trata los efectos mórbidos que la mente produce en el organismo psicofísico.

 Su aplicación terapéutica es integral, puesto que cura al cuerpo estudiando las reacciones mentales de los enfermos, emanando de allí, la eficacia del tratamiento.

Parágrafo No. 6

¿Cómo debemos entender esa medicación con el tipo mental del enfermo?

Respuesta: Samuel Hahnemann, el pionero de la ciencia homeopática, no sólo consideró, sino que probó, que la enfermedad, como la salud se origina en la mente, en las emociones y acciones de la persona. Por esa causa, debe tratarse como un todo vivo, es decir, cuerpo y alma, pues las manifestaciones físicas atañen a la parte grosera o densa del cuerpo físico. La salud como la enfermedad, provienen desde el interior hacia afuera y de arriba hacia abajo, o sea, desde el alma hacia el cuerpo. Esa conceptuación era muy atrevida para la época y que hoy la reafirma la Espiritualidad. Esa conceptuación que se preocupa por la cura del alma y consecuentemente, por la salud del cuerpo. Además, una conocidísima entidad predijo que “La medicina del futuro, tendría que ser eminentemente espiritual, sin mancha alguna, provocada por la fiebre del oro; y los apóstoles de esa realidad grandiosa, no tardarán en aparecer en los horizontes académicos del mundo, cual testimonio del nuevo ciclo evolutivo de la humanidad”.

La Homeopatía es la medicina de orden psíquico, capaz de drenar la mente indisciplinada los residuos nocivos del enfermo, en perfecta sintonía con el Espiritualismo, que esclarece a los hombres para que “no pequen más”, así gozarán de una perfecta salud. 

Parágrafo No. 7  

Es difícil comprender que la medicación homeopática, pueda interferir directamente en el seno del alma, mientras detectamos fácilmente úlceras, atrofias, congestiones hepáticas, inflamaciones renales, fiebres, afecciones pulmonares y cánceres, cosas que son objetivas y dilacerantes en el cuerpo físico.

}imagen 7Respuesta: La salud y la enfermedad son el producto de la armonización o desarmonización del individuo hacia las leyes espirituales, las que, desde el mundo oculto actúan sobre él plano físico. Las molestias, en general, tienen su comienzo en el mundo psíquico e invisible para los sentidos de la carne, y advierten que el alma está enferma. El cuerpo carnal es el centro de convergencia de todas las actividades psíquicas del espíritu encarnado, cuyo comportamiento orgánico o fisiológico depende fundamentalmente de los pensamientos y de los sentimientos del ser. Si el hombre controla su mente y evita los bombardeos perniciosos que le sacuden toda la contextura carnal, definitivamente gozará de muy buena salud, porque permite a las colectividades microbianas que conforman el cosmos celular, a que trabajen satisfactoriamente a los fines de componer el organismo físico.

Parágrafo No. 8

¿Cuáles son, vuestras consideraciones sobre el aforismo que dice, que la enfermedad y la salud vienen de “arriba hacia abajo” y de “adentro hacia fuera”? 

Imagen 8Respuesta:  El espíritu encarnado piensa por la mente y siente por el astral y reacciona por el físico. A través de la mente, circulan de “arriba hacia abajo” los pensamientos de odio, envidia, sarcasmo, celos, vanidad, crueldad y orgullo, incorporando en su pasaje las emociones del llanto, miedo, alegría o tristeza y que ineludiblemente perturban el equilibrio del organismo físico. El miedo ataca la región umbilical, a la altura del nervio vago simpático y puede alterar el funcionamiento del intestino delgado; la alegría afloja el hígado y drena la bilis; el sentimiento de piedad se refleja instantáneamente hacia la zona del corazón. La envidia comprime el hígado, derrama la bilis, confirmando así, el viejo refrán de que la “criatura cuando queda amarilla es porque le invade la envidia”. El miedo produce sudores fríos y la adrenalina puede llegar a erizar los cabellos, mientras la timidez hace fluir la sangre al rostro, causando rubor. El hombre queda mortalmente pálido delante la fiera o el enemigo implacable; la cólera congestiona el rostro y paraliza el flujo de la bilis; la repugnancia expulsa el contenido de la vesícula hepática, cuya penetración en la circulación produce náuseas y vómitos.  

Existe el eczema a causa del cólera o de la injuria después de la intoxicación hepática, cuyas toxinas mentales penetran en la circulación sanguínea; la urticaria es común en aquellos que viven bajo tensiones nerviosas y preocupaciones mentales. Las emociones violentas, de alegría o desesperación, provocan muertes, súbitas debido a un síncope o apoplejía.

Todas las partes del cuerpo humano son influenciadas por la mente, a través del cerebro humano, cuyas ondas de fuerza descienden por el cuerpo y se gradúan conforme a su campo energético. La onda de rabia llega a crispar las extremidades de los dedos, pero las ondas emitidas por sentimientos dulces, llenos de bondad o perdón aflojan los dedos de la mano, cual verdadero gesto de paz. Hay una gran diferencia entre la mano movida por un gesto de odio, y la que bendice, A través del sistema nervioso, circulatorio, linfático y endocrino, las emociones alteran la función normal de los órganos del cuerpo físico; Después de observaciones tan lógicas, Hahnemann, comprobó que la terapéutica más capacitada para actuar e influir en la raíz de las emociones y de los pensamientos perturbados; es la homeopatía.

Las dosis infinitesimales y potenciadas por el proceso homeopático, desahogan del psiquismo el potencial peligroso generado por la mente indisciplinada. Es una terapéutica exacta, que reactiva los órganos abatidos, sin exigirle la drenación violenta ocasionada por la medicación tóxica alopática.

Parágrafo No. 9

Interpretamos el sentido de vuestras palabras y lo expresado por Hahnemann, pero no podemos comprender, en dónde se encuentra la relación entre la Espiritualidad y Homeopatía. ¿Nos podéis aclarar ese punto?-

Respuesta: La Espiritualidad enseña al hombre a dominar sus pensamientos indisciplinados y pecaminosos, mientras que la Homeopatía actúa a nivel mental, ayudando al cuerpo físico a liberarse de los residuos deletéreos que lo enferma. La Espiritualidad esclarece al espíritu y la Homeopatía lo ayuda eficientemente.

Parágrafo No. 10

¿No cabe criticar severamente a la Homeopatía, debido a su interferencia, al destruir los efectos pecaminosos de las personas que producen dichos venenos por fuerza de sus malos pensamientos y que son responsables por la enfermedad engendrada? Ese proceder, ¿no debilitaría el sentido rectificador de la Ley del Karma, que establece la relación de la culpa, conforme haya sido ésta?

Respuesta:  No existe el Mal absoluto ni el castigo en las fuentes eternas de Dios; todo sufrimiento humano es el producto de las contradicciones del mismo hombre contra las leyes de la vida. Lo que se considera por castigo, apenas resulta ser el reajuste del espíritu hacia su ventura eterna. Las leyes de Dios, que regulan las actividades y el progreso espiritual no se conmueven por las súplicas melodramáticas de las personas, ni reaccionan por las rebeldías humanas.Imagen 9 El sufrimiento y los correctivos obedecen a las perturbaciones, lo que podría interpretarse, como la aplicación científica de esas leyes beneficiosas. Por eso, la filosofía, la religión y la ciencia del mundo encausan sus esfuerzos con la finalidad de solucionar los difíciles problemas, generados por los hombres en todos los sectores de la vida. Dios no quiere el castigo de sus criaturas, sino, su felicidad. Si la Homeopatía no debe sanar los efectos malignos causados por los pensamientos y emociones equivocadas, para no perturbar la Ley del Karma, entonces, La Espiritualidad tampoco debería esclarecer a los seres humanos antes de pecar.

Parágrafo No. 11

¿Por qué los médicos espirituales sólo recetan la medicina homeopática, si en algunos casos no dio resultados positivos?

Respuesta: Obedeciendo a la Ley del Karma, existen criaturas que no merecen la cura por las dosis infinitesimales de la homeopatía. No son predispuestas para ese tratamiento racional e indoloro, por eso, la receta médica homeopática no les hacen efecto.  

Parágrafo No. 12

¿Cómo se explica vuestro decir sobre las personas con predisposición electiva hacia la Homeopatía?

Respuesta:  Indudablemente, que las personas curadas por la homeopatía se debe a su predisposición, diríamos, son más armónicas en todas sus cosas, de aquellas otras, que sólo reaccionan bajo el toque de la medicina alopática. La homeopatía no produce reacciones dolorosas y violentas; no requiere perforar las carnes por las agujas; no es medicina tóxica o repulsiva, que elimina un síntoma y provoca otro más grave. Por eso, hay enfermos cuyo karma les da una naturaleza que sólo reaccionan a los medicamentos agresivos y dolorosos, creyendo entonces, que la medicina infinitesimal es inocua.

La Espiritualidad es una doctrina de esclarecimiento espiritual y puede apoyar a la medicina homeopática, que actúa con mucho éxito en las funciones de la mente humana. Las personas, que son sanas de pensamientos y sentimientos, son más sensibles a la terapéutica que actúa en el psiquismo, como es la Homeopatía. Existe una gran simpatía y armonía entre la doctrina esotérica y el sistema homeopático, puesto que ambas obedecen a la ley de “los semejantes atraen a los semejantes” y a la ley kármica, que dice “las mismas causas generan los mismos efectos”. En su actividad bienhechora, La Espiritualidad conduce a las personas para su pronta evangelización. Ese estado de cosas les limpia la mente y les purifica los sentimientos, logrando las curas de las enfermedades del alma, como son el odio, la rabia, la lujuria, la violencia, la crueldad y el orgullo.

De esa forma, es la providencia más eficiente para disminuir las enfermedades del mundo, ya que las molestias son el producto de las actitudes del alma. A medida que el hombre se evangeliza, resulta un paciente mucho más fácil de curar por la homeopatía, porque es la medicina electiva para las personas de buen nivel espiritual.

Parágrafo No. 13

¿La Homeopatía es medicina adversa a la Alopatía? 

Respuesta: La Homeopatía no es una doctrina médica con aspectos adversos a la Alopatía, sino, la resultante natural del progreso terapéutico en el mundo terreno y conforme al progreso espiritual, es decir, a la evolución mental y psicológica del hombre.

Parágrafo No. 14

 ¿Existen otros motivos que prueben que la Homeopatía es una medicina de gran alcance psíquico?

Imagen 10Respuesta: En el tratamiento de la salud humana debemos reconocer la disciplina y acción de una Ley Espiritual, que además de sustituir progresivamente las técnicas terapéuticas de acuerdo con el progreso mental y científico del hombre, se preocupa por la superación de las curas psíquicas.  

En el mundo material, al hombre se le trata conforme a su grado de evolución espiritual. La medicina fuerte del pasado con su corte de aplicaciones dolorosas, fueron los grados ascendentes para alcanzar la medicina alopática del siglo actual, donde se cuenta con el beneficio de la penicilina, de las sulfas y de la anestesia. La Homeopatía es, en la actualidad, el mayor de los grados, alcanzado por la medicina del mundo y es el “eslabón” de acceso para la futura medicina psicoterápica. Cuando el hombre obtenga un mejor condicionamiento espiritual.  

El paciente del médico homeópata no se le debe considerar como un ser que sólo sufre por un órgano o sistema afectado, por encima de todo, se le debe estudiar en razón a su tipo psicosomático, teniendo en cuenta su idiosincrasia y síntomas mentales. La suma total, o sea, mental, psíquico y físico del individuo, es lo que interesa al médico homeópata; su entendimiento psicológico, su sentimiento, emotividad y raciocinio, confrontado con el ambiente donde vive. Cualquier manifestación enfermiza en el individuo no es aislada o ajena al sentimiento, razón y voluntad, pues, lo contrario, sería alienación mental, descontrol orgánico y por ende, su muerte fatal.

De ahí, entonces, la correlación de la Homeopatía con la sabiduría divina, pues si el hombre es un todo manifestándose en el escenario del mundo, cuando se enferma, debe ser tratado de “acuerdo a sus obras”, es decir, conforme a sus realizaciones, pensamientos, voluntad y sentimientos, consagrados en su vida. Física y psíquica. El médico homeópata esclarecido, examina al paciente y se preocupa por su temperamento, manías, reacciones emotivas, creencia o negaciones, gustos artísticos y si es posible, sus virtudes y pecados. Sólo así, podrá recetarle de acuerdo a su carácter y al cuadro mental que presenta, prescribiendo la dosis de mayor cobertura para la manifestación mórbida del alma y del cuerpo afectado.

He ahí, por qué la medicina homeopática es profunda en su acción psíquica sobre los enfermos, puesto que no cuida únicamente de las manifestaciones mórbidas del cuerpo físico, sino, por la síntesis mental, moral, espiritual y física.  

Parágrafo No. 15 

¿Nos podéis ejemplificar la relación que existe entre la Ley Kármica y el tratamiento empleado por la Homeopatía?

Imagen 11Respuesta: En Homeopatía, las dosis infinitesimales dinamizadas en determinados venenos o sustancias, deben curar las enfermedades, provocadas por las mismas o similares ingeridas en la tintura madre. A la Ley Kármica se la puede considerar una especie de “homeopatía espiritual”, puesto que acciona bajo la disciplina de los “semejantes” para curar a los espíritus en falta. El tirano será esclavo, el orgulloso humillado, y el cruel, victimado por el despotismo tiránico, rectificándose en existencias futuras, a semejanza de dosis pequeñas y constituidas de los mismos elementos que causaron la “enfermedad espiritual”. La Ley del Karma, como la Homeopatía, reeduca al espíritu errado y enfermo sin violentarlo, pero le proporciona la renovación a través de los caminos educativos, bajo la predominancia de los semejantes, de la cual hizo mal uso. La Homeopatía cura el delirio con la dosis infinitesimal de la belladona, porque esa sustancia ocasiona el delirio cuando se toma en dosis masiva; la Ley del Karma cura el orgullo del espíritu, sometiéndolo deliberadamente a las dosis pequeñas de la humillación, producidas y aplicadas por intermedio de los hombres orgullosos y bajo la ley de los “semejantes”.

Parágrafo No. 16

Y, ¿cuál es la diferencia entre la Ley Kármica y el tratamiento alopático?

Respuesta: La Ley Espiritual, por ejemplo, en vez de violentar al enfermo que sufre enfermedades virulentas y propias de ser tratadas con la alopatía, pero que en definitiva no elimina la causa interior que la promueve, prefiere kármicamente colocarlo entre los males menores, a fin de ir decantando de a poco el mal enfermizo que engendró en el pasado, acompañándolo con el tratamiento homeopático.

Por lo tanto, la Ley del Karma reeduca al tirano, haciéndole sentir en sí mismo, en dosis homeopáticas, los mismos efectos tiránicos y perjudiciales que sembró otrora. Pero le deja el raciocinio abierto para que comience su rectificación psíquica, a semejanza de lo que hace la medicina homeopática, que reeduca el organismo sin violentarlo, predisponiéndolo hacia una mejor cohesión mental.  

Además, como la purificación del espíritu debe procesarse de “adentro hacia afuera”, por medio de la evangelización consciente y a través de una vida ejemplar, toda absorción de fluidos animales inferiores ofusca u oscurece el campo áurico del periespíritu. La cólera, violencia, crueldad, envidia, perfidia, celos u orgullo, son estados instintivos heredados de la animalidad y archivados en el depósito de la “mente instintiva” del subconsciente. Por eso, las causas que enferman al cuerpo físico, descienden de la mente, o bien, como dice Hahnemann, de arriba hacia abajo, y como nosotros lo vemos, decimos que ese descenso enfermizo adensa al periespíritu en base a la toxicidad mental.

En consecuencia, la terapéutica homeopática, cuyas dosis infinitesimales y acción por la ley de los “semejantes curan a los semejantes”, alcanza lo íntimo del espíritu, haciéndole drenar las toxinas perjudiciales, o residuos mentales, por lo tanto, es una excelente terapéutica para el mismo espíritu.

Parágrafo No. 17

¿Qué relación existe entre el tipo electivo para La Espiritualidad y el enfermo con predisposición hacia el tratamiento homeopático?

Respuesta: El individuo electivo para la homeopatía es aquel que tiene predisposición mental y psíquica para ese delicado tratamiento. Así, como hay personas predispuestas para la música, pintura o escultura, lo mismo sucede con los que son sensibles al medicamento homeopático, cuyo psiquismo confía en la droga, a pesar de la apariencia inocua. Considerando que la homeopatía es una terapéutica enraizada en los planos espirituales, todas las condiciones psíquicas positivas, ayudan a la asimilación energética de las dosis muy diluidas, mientras que las disposiciones negativas, son contrarias a estos procesos. El individuo de sensibilidad espiritual, accesible a las ideas buenas, que se preocupa por su redención y ascenso espiritual, es “simpático” o electivo a la homeopatía, porque su disposición superior lo encamina hacia la efectividad de la medicina, cuya acción fundamental se produce en la intimidad de la contextura del periespíritu. 

Lo mismo sucede con la persona “afín” o electiva a la Espiritualidad, porque es una consecuencia de la disposición, sensibilidad y atracción íntima con los principios de acentuada predominancia espiritual. Indiscutiblemente, que sólo se convierten a la Espiritualidad las personas cansadas de las ceremonias, promesas, cultos, sacerdocio organizado, supersticiones y “tabúes” religiosos. Buscan la doctrina que les conforme la sed de esclarecimientos, pero “directos” para su alma atribulada; desean el conocimiento y el derrotero espiritual, exceptuado de cualquier rito o interpretaciones dudosas. Prefieren que el esclarecimiento les llegue al fondo del alma sin complicaciones simbólicas o complejidades iniciáticas. Y La Espiritualidad, terapéutica directa para las necesidades del alma, se asemeja a la medicina homeopática, cuya acción alcanza el dominio de la mente humana y ejerce la cura deseada.

Parágrafo No. 18

Y, ¿cuáles serían los pacientes adversos a la homeopatía?

Respuesta: El glotón, el impiadoso, el descreído, el libidinoso, el alcohólatra, el colérico, el avariento o el celoso, no son afines a la terapéutica suave y generosa de la Homeopatía, porque sus mentes son usinas generadoras de fluidos deletéreos y aniquilantes de la acción energética de las dosis infinitesimales. Mientras que el hombre frugal, piadoso, pacífico, honesto, abstemio y espiritualista, reacciona con extrema facilidad a la medicina homeopática porque su elevada condición psíquica se afianza al tipo sutil y suave de la citada medicina.

Parágrafo No. 19

Considerando que la función espiritual de la Homeopatía es curar el cuerpo físico y no la moral del enfermo, a nosotros nos extraña, que la simple creencia o no, como la naturaleza de las virtudes y pecados, puedan influir en ese tratamiento. ¿No es verdad?

Imagen 12Respuesta: Las dosis homeopáticas incitan las energías acumuladas en la intimidad de las fuerzas creadoras, de ese mundo infinitesimal; consecuentemente, ejercen mayor acción en el individuo superior, afectado a las ideas constructivas y a las virtudes del espíritu. El hombre interesado en su redención espiritual, es una criatura de frecuencia elevada en su contextura periespiritual a causa de su magnetismo y disposición mental optimista. En el ansia de superar el dominio instintivo de las fuerzas ocultas del mundo animal, eleva la frecuencia vibratoria de su psiquismo.

Cuando es consciente de su sobrevivencia espiritual, siendo más esperanzado, se vuelve optimista, confiado y ordenado en sus pensamientos, facilitando extraordinariamente la acción homeopática en la delicada contextura del periespíritu. La función de la Homeopatía es “despertar” energías en el cuerpo humano, siendo preciso que el enfermo presente condiciones apropiadas para, la medicación, sin rechazar o bombardear su acción sutilísima. Por eso, cuando el médico se ve imposibilitado para curar al hombre de instintos primarios e inmorales, alcanza notable éxito ante un paciente místico, cuya alma comprensible, de naturaleza frugal y pacífica, es de óptima “efectividad” para el tratamiento terapéutico.

En verdad, la Homeopatía no tiene por finalidad médica, resolver los problemas morales del ser, sin embargo, como depende de las condiciones mentales del enfermo» su éxito consiste en dinamizar las energías de su mente, antes que violentarlas. Del grado de esa receptividad homeopática, depende la cura, como, la exacta prescripción de la dosis, baja o más alta. Por eso, las criaturas curadas fácilmente por la homeopatía, no reaccionan negativamente y jamás cambiarían esa medicación suave, por otra violenta y dolorosa» como son las drogas de acción tóxica o de gustos repulsivos.

Parágrafo No. 20

¿Existe alguna otra relación simpática entre la Espiritualidad y la Homeopatía?

Respuesta: Bajo el concepto homeopático no existen enfermedades, pero sí enfermos; bajo el concepto espiritual, no existen pecados, pero sí. Pecadores. En ambos casos, la acción terapéutica debe concentrarse en los individuos “enfermos” o “pecadores”, antes de buscar cualquier entidad enfermiza o responsable.

La cura homeopática dependerá del propio paciente, conforme al celo, perseverancia paciencia y confianza en el tratamiento sutil, de lo que el médico le prescriba en las dosis infinitesimales. La dieta, reposo, control, emotividad y serenidad mental son los factores positivos y eficientes para una cura más pronta.

La Homeopatía se ejerce a través de la mente y de los sentimientos del ser, entonces, alcanza lo íntimo de la contextura periespiritual y cual impacto atómico certero, impulsa hacia las vías emuntorias el morbo psicofísico. Mientras que la medicina a Alopática, en vez de catalizar las energías vitales del organismo humano, penetra bruscamente en el cosmos celular, arremetiendo con el quinismo de las sustancias tóxicas inyectables, provocando las reacciones violentas de la vieja disciplina de los “contrarios” preconizada por Galeno.

Hay religiones que combaten el pecado y se olvidan de esclarecer al pecador, pues lo excomulgan y le decretan la violencia sádica del infierno; hay doctrinas que esclarecen al pecador y lo ayudan a redimirse en forma tolerante, afectuosa y sin amenazas. Siendo así, la Alopatía ataca las enfermedades y la Homeopatía ayuda a los enfermos.

Parágrafo No. 21 

En vuestras consideraciones dijisteis que pueden modificarse ciertas situaciones emotivas y mentales, es decir, en el tratamiento homeopático. Preguntamos: ¿ese proceder no induce a pensar en una nueva terapia, que es capaz de modificar mecánicamente la conducta del individuo? De esa forma, ¿no desaparece la responsabilidad y el mérito espiritual del hombre en conocerse a sí mismo y orientar conscientemente su propia evolución?

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Comentarios en: "P.I.C (Cartilla 5)" (1)

  1. RAUL BARCO MAGALLANES dijo:

    Muchas gracias, un abrazo fraterno.

    ________________________________

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