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                            ESCUELA JUVERIANA   

Sin título 

              PARA TEGUAS            

CURANDERISMO ANCESTRAL

 

 

                         La rueda del tiempo

                       Punto cero

Imagen 2

Las enseñanzas de Don Juver ultimo Tegua Caucano(Yanaconas) Exponente: Juver Osorio R.

 

Cartilla 2 de 10

Enseñanza Tegua.

Se entiende por “Medicina tradicional” aquella medicina practicada por personas no formadas en universidades. Esta medicina que se aprende fuera de las universidades no tiene base científica (En este 2012 ya la tiene y es lo que vengo a demostrar con pensum, laboratorio, y tablero), y por  tanto está catalogada como “Medicina no Académica” (Esto era en el Siglo pasado,  la OMS, la OPS y UNASUR, le dieron el visto bueno). La que por su ubicación histórica pertenece a esa medicina primitiva influenciada grandemente por esas creencias religiosas y los mitos del chamanismo primitivo; calificada, por eso mismo, como medicina mágico-religiosa, y que es propia de los pueblos primitivos. Los que por lo general, por su lejanía, se encuentran aislados del mundo. Muchos de los pueblos del mundo con cultura primitiva aceptan y practican esta medicina por no contar con la atención de la medicina académica o científica (y aun así ocurre; desde siempre me he preguntado, que hace un médico en el territorio rural si a él lo prepararon en la ciudad, y no conoce las necesidades de la población rural).

La (OMS) Organización Mundial de la Salud, consiente de esta realidad, decidió no ignorarla y por el contrario incorporarla – por necesidad – dentro de un plan llamado atención primaria en salud. Fue la propia OMS la que creo el nombre genérico de Medicina tradicional y la definió como “….La suma de todos los conocimientos teóricos y prácticos, explicables o no, utilizados para el diagnóstico. Prevención y supresión de trastornos físicos, mentales y sociales, basados exclusivamente en la experiencia y la observación, trasmitidos verbalmente o por escrito de una generación a otra”.

Campohermoso fué la cuna de los antiguos y ya desaparecidos Teguas, famosos por sus conocimientos en la medicina popular.

Imagen 3Pocas son las personas que en Colombia y aún en Boyacá tienen algún conocimiento sobre esta excepcional comunidad indígena. Los textos de la historia no la mencionan.

Comúnmente, la gente habla del “tegua” para referirse al curandero y al yerbatero afamado o a la persona que ejerce una profesión sin haber obtenido el título, particularmente la medicina.

No obstante, casi nadie sabe que este calificativo viene precisamente de los indios Teguas, cuyo hallazgo fué hecho por la expedición del capitán Juan de San Martín, en julio de 1537, durante el intento fallido de encontrar un camino para llegar a los llanos.

Según los cronistas, los Teguas eran diferentes en el traje  en la lengua, atuendos de los Muiscas. Los Teguas eran, entonces, vecinos de los Chibchas y de los Guayupes y Achaguas en la llanura y con ellos mantuvieron continuos intercambios.

Los teguas se distinguieron por ser grandes ingenieros, constructores de acueductos y puentes colgantes, los primeros que los españoles vieron en nuestro país en su ruta hacia el legendario Dorado; y entre sus peregrinas costumbres, comían hormigas, junto a sus casas, mezclándolas con tortas de cazabe.

Este nombre genérico de medicina tradicional fue criticado por Guillermo Vidal y Renato D. Alarcón por el hecho de agrupar muy diversos campos, dentro de este nombre., que deben ser claramente distinguidos entre la medicina tradicional “practicada en las culturas llamadas primitivas (Algunas de las cuales existen aún en América, Asia o áfrica) y aquella que opera en medio de la cultura occidental u occidentalizada.

Según estos autores es necesario hacer esta distinción “para no correr el riesgo de no equivocar métodos y confundir los resultados de investigación”, lo que no podrían aplicarse indiscriminadamente una u otra medicina. A la primera medicina la llamaban “Etnomedicina” –la que se encuentra en la cultura primitiva representada por el  chaman – y la segunda, “Medicina folclórica” la que se desenvuelve en todos nuestros pueblos civilizados representados por el curandero. Así nació gracias a la OMS – “

La medicina tradicional, medicina que en la actualidad es considerada legal junto a la medicina académica o científica y que se la practica en nuestro país de acuerdo a una resolución suprema No. 198771 de 1984 que concede personalidad jurídica a naturistas, acupunturistas, jampiris, kallawayas, agrupados en la sociedad medicina tradicional(Sobometra).”

EL TEGUA DE HOY 2013.

Investigaciones que no deberían causar sorpresa a nadie porque es el resultado del proceso de globalización “La Medicina Tegua que practicamos no es el que nos presenta Hollywood”. Lo que hacemos es totalmente natural (Aire, tierra, fuego, agua, Éter), para luego poder pasar a lo sobrenatural”  los Teguas en un mundo globalizado  no podemos usar sólo las herramientas tradicionales. Ni la medicina occidental puede ignorar a la medicina holística.

LOS TEGUAS CURANDEROS.

El rasgo que más ha caracterizado a los Teguas y por el cual se les recuerda, es el de su oficio de curanderos. Su trascendencia ha sido tal, que la palabra “tegua”, designa en Colombia, a la persona que ejerce la medicina sin título profesional o que, como yerbatero, utiliza la herbolaria empíricamente para la cura de enfermedades.

Ramón C. Correa, en su “Bosquejo Histórico-Geográfico de Boyacá”, al referirse a las tribus indígenas que habitaban el territorio boyacense en la época precolombina, registra que “… en una región del Oriente, residían los indios Teguas, que recetaban por medio de yerbas”.

El doctor Gerardo Paz Otero en su obra sobre la Medicina en la Conquista y la Colonia, explica : “Las cruentas luchas de conquista, la avidez de oro de los invasores, la vernácula patología y el tórrido clima fueron el telón de fondo para el dramático encuentro de las oscuras prácticas medioevales con los maravillosos secretos de los indios ; y de esta simbiosis de conocimientos pre científicos europeos con los cultos esotéricos de los nativos salvajes basados en el poder curativo de la flora americana, surgió el teguismo criollo, que aún hoy continúa orondo sorprendiendo a incautos”.

“El objetivo es integrar la medicina Tegua tradicional de Colombia”

Las experiencias iníciales se enfocaron en el susto, el “aire malo” y el “mal de ojos”.

El susto, tradicionalmente entendido como la salida del alma del cuerpo debido a un suceso traumático, se entiende ahora, en el contexto del análisis científico, como la repentina disociación emocional y cognitiva de una persona con su ambiente.

La “limpieza” tradicional que los Teguas usamos para combatir el susto es efectiva desde un punto de vista científico, no por los elementos usados sino porque reintegra a la persona a una comunidad, que cuenta tanto con espacios como con objetos sagrados (altares y medallas, por ejemplo).

En el “caso del mal de ojo”, los Teguas nos concentramos en los efectos psicológicos y físicos de las personas que son víctimas de discriminación, odio o prejuicios expresados verbalmente por otra persona.

“Los ojos reflejan la intensa energía negativa de quienes sienten odio o enojo contra otros. Esa mirada puede paralizar a otra persona y dejar efectos psicológicos durante semanas”.

Imagen 4En cuanto al “aire malo”, se concentraron en determinar si en ciertas épocas del año o en ciertas ocasiones el aire transporta bacterias o virus que pueden causar enfermedades.

Los Teguas también tratamos de correlacionar las erupciones solares, y la consecuente ionización de la atmósfera (Fotones), con casos de “aire malo”.

Todos nosotros somos seres electro-magnéticos. Por eso, un cambio en la cantidad de partículas ionizadas en la atmósfera nos puede afectar. Es algo que se sabe desde 1976, cuando apareció en la revista especializada Pub Med de enero de ese año.

“En las prácticas tradicionales hay una forma holística de salud que tiene el poder de transformar a persona e individuos”.

 La Medicina tegua: Análisis de la medicina Tegua como una válida práctica de la medicina. 

La teoría de la medicina alternativa es que el cuerpo no existe solo en los órganos. Hay una energía que se llama el “qi” por el cuerpo que mantiene todas las funciones necesarias de la salud .Cuando este “qi” no se equilibra, el cuerpo no se regula y necesita algo más que la medicina tradicional para regularse. Algunas personas no creen que estas prácticas alternativas de medicina sean validas para curar o tratar una enfermedad. Un aspecto importante de la medicina alternativa en Latinoamérica es la medicina tegua que ha existido por el continente a través de muchos siglos. El propósito de esta exposición es explorar la medicina Tegua como una práctica valida de medicina.

Tafur et al,  define el curanderismo como la práctica de curación tradicional en las culturas de Latinoamérica. Los Teguas son calificados por un sistema rigoroso de educación y tienen una vocación para curar.

Los Teguas creen que son llamados por Dios para curar. Esta vocación se llama “el don” y sirve como un talento inherente que el tegua usa con la ayuda de Dios. Por eso, hay un gran elemento de fe y religión en esta práctica. Los Teguas incorporan el uso de los altares (tendida de mesa), las fotos de los santos, las cruces y el agua bendita en sus prácticas (No todos). La idea es que Dios puede trabajar por las manos de los Teguas para curar a los enfermos. Para los Teguas: “El enfermo no busca la ciencia en cuaderno, sino la esperanza, busca un depositario de sus problemas que le ayude a llevarlos, busca un guía, un apoyo moral”, Por eso, los Teguas sirven como mentores para los enfermos.

 Hay diferentes tipos de Teguas como yerberos que especializan en los remedios herbales, parteras que ayudan a las mujeres con el proceso del nacimiento en la casa de la mujer, sobanderos que se especializan en la terapia de masaje, los mineralianos que conocen el uso de los minerales, y los espiritualistas que se centran en los aspectos psicológicos del paciente. Todos incorporan el uso de las hierbas para crear las medicinas herbales que sirven como remedios importantes. Los teguas identifican cinco categorías predominantes de las enfermedades: la caída de mollera, el susto, el empacho, el mal ojo, la envidia.

La caída de mollera se refiere a las enfermedades con los síntomas de diarrea, vómito, y fiebre. El susto se refiere a una enfermedad que resulta de un alma perdida por un accidente o un trauma que el enfermo experimenta. Se caracteriza por las enfermedades de la mente.

El empacho se refiere a las enfermedades intestinales como la náusea, el dolor de estómago, el estreñimiento, o la desgana. El mal ojo afecta predominante a los bebes y es un efecto de la atención excesiva de los padres a los bebes. La envidia ocurre por una envidia intensa de alguien. Un propósito de gran maldad causa la enfermedad. Es evidente que las enfermedades ocurren por resultado de las acciones de la persona. Por eso, los Teguas creen que nuestras acciones morales tanto como nuestras emociones afectan la salud.

Imagen 5Para curar las enfermedades, los Teguas  dependen de remedios específicos. El té es preparado por el proceso de remojar las hojas o las flores en el agua caliente. Las hojas son de plantas específicas.

El té de menta alivia el dolor del estómago y el estreñimiento. El té de diente de león puede eliminar las toxinas del cuerpo y apoya la función del hígado. El té de equinacea apoya la función del sistema inmunológico. Los beneficios del té en la práctica de los Teguas son muy importantes para la recuperación de los enfermos. Otros remedios incluyen las tinturas que son remojadas en el alcohol y cocinadas con azúcar y agua para preparar un líquido como el jarabe, como Tegua actualizado ya no preparamos tinturas, porque el término no rima, preparamos extractos fluidos o esencias que más adelante explicare. Las tinturas (Extracto fluido o 5ª Esencia) pueden aliviar el dolor del estómago, el dolor de los músculos, y los síntomas de las enfermedades como el cáncer, la diabetes y la artritis. También tratan el acné, las quemaduras de la piel y el equilibrio del metabolismo.

Otro aspecto importante de la medicina tegua es la idea de que todo lo que nosotros comemos controla el equilibrio del cuerpo. Los desequilibrios existen por el cuerpo por varias razones: la disfunción de una relación, el desequilibrio de las emociones, el desequilibrio de las hormonas, o un cambio de la temperatura. Los curanderos creen que algunos procesos como la menstruación, las cirugías, y el tiempo frío refresca a una persona mientras los procesos de digestión, el embarazo, y el tiempo calienta a una persona (Cocinando la vida). Por eso, es necesario que nosotros seamos más conscientes de todo lo que comemos porque la comida causa  diferentes interacciones. Los Teguas tratamos las enfermedades con este conocimiento de cómo el cuerpo responde a comida diferente para regular y equilibrar el sistema del cuerpo.

Es interesante porque aquí en Colombia, los médicos a veces no creen en las mismas prácticas del Tegua. El pensamiento general es que estas prácticas alternativas no son válidas porque son una forma de brujería y no son avanzadas. Además, los médicos no creen que la medicina y la fe se deban combinar. Según una investigación un 69%  de los pacientes no informa a su médico que usa los remedios herbales del curanderismo. Es peligroso a la salud del paciente porque hay una falta de la comunicación con el médico por este miedo de la Medicina tegua que todavía existe en Colombia. Por esta razón, es muy importante que los médicos traten de educarse de la medicina Tegua para comunicarse eficientemente con los pacientes y tratar las enfermedades. 

TEGUAS  

“Los vecinos dicen que habla con las plantas. Otros le agradecen haber curado a un niño de cuajo. Los que no lo consultan, dicen que puede hacer vainas raras con hierbas y bebedizos. Pero los más incrédulos afirman que todo es superchería e ignorancia. Se trata de don Pacho, como lo conocen los habitantes del barrio Marroquín, al oriente de Cali. Cuando se refieren a él, lo llaman por diversos nombres: Tegua, el curandero, el chamán, el botánico, el indio del Putumayo.”

Como todos los habitantes del sector, vive en una casa de guadua y bahareque, en cuya pared principal cuelga un desteñido marco de madera donde anuncia una serie de servicios médicos.

Un patio, rodeado por algunas plantas y cortezas de árboles, es la antesala para ingresar en su consultorio.

Al lado de la entrada, sobre un viejo estante de madera, hay varios frascos y botellas, con hojas y raíces. La gente los llama los remedios de don Pacho. Con ellos es capaz de tratar el mal de ojo y de riñones, reumatismos, impotencia sexual, la mala sangre, los parásitos, el mal aire y los maleficios.

Fuera del consultorio, una señora y un niño de año y medio de edad esperan. Lo traje donde don Pacho porque en el centro de salud le mandaron unas pastas, pero la fiebre y la diarrea no paran. Según la mamá, al niño le dio mal de ojo. Alguien lo miró con demasiada energía, y le provocó la diarrea.

El Tegua le da una cucharada de un remedio que él mismo preparó. Luego toma un libro y rezan unas oraciones para expulsar la mala influencia que provocó la diarrea.

 Como él, son muchos los Teguas diseminados por los barrios del populoso Distrito de Aguablanca que, desde el año pasado, trabajan con los médicos de la Secretaría de Salud municipal en programas de salud preventiva.

 Don Pacho es un indígena inga, del Valle del Sibundoy (Putumayo). Los curanderos de este grupo son los más conocidos en las ciudades del suroccidente colombiano y los de mayor prestigio.

Conocimientos sobre la botánica medicinal (plantas, semillas, hojas, cortezas y raíces) les fueron transmitidos por un maestro (curaca). Son conocimientos sobre la vida y la muerte, la salud y la enfermedad que pasan de una generación a otra.

La enseñanza de los secretos, como los llaman, la comparan con la siembra. En medio de aspersiones y riegos, el maestro siembra el arte de curar en la mano, en la frente y en la cabeza del discípulo. Con el curi-vinán, una planta medicinal, sopla al discípulo para que los conocimientos entren en su cuerpo y le den poder. Luego le da de beber yagé, un vegetal poderoso de tipo alucinógeno (Enteógeno), para que conozca las enfermedades, las trate y cure a los enfermos.

Lo básico de esta medicina tegua, a nivel de remedios, son las plantas medicinales, las cuales son aplicadas conforme a una representación que el curandero tiene del cuerpo humano, la salud y la enfermedad.

Pero la base de su ciencia está en la asociación que hace el tegua –indígena o no– de las enfermedades y dolencias de los pacientes con el medio social: amistades, familiares, comidas, costumbres. Además no trata las enfermedades desde el punto de vista de un virus o una bacteria, sino como un producto de fuerzas sociales, de envidias, pasiones, odios, de maleficios.

Así, después de examinar al enfermo, determina qué influencias espirituales o mentales entran a formar parte de su mal o de sus dolores. Los malestares en la sangre, la orina, la flema, por ejemplo, están asociados al mal aire que hay en el ambiente social cotidiano. Chamanes con consultorio En el desarrollo de su práctica médica, el Tegua trabaja con una clasificación vegetal, basada en la combinación de preparaciones que contienen distintas propiedades. El tratamiento de una enfermedad radica en la aplicación de unas plantas o hierbas con cualidades opuestas a las de la enfermedad, que la doblegan y generan bienestar del paciente.

Además, estas plantas, preparadas en cocciones, pueden ser aplicadas en baños, purgantes, bebidas, infusiones, para atender no solo la parte enferma sino todo el cuerpo.

Y esto no es todo. El tratamiento va complementado con rituales de expulsión, sahumerios o riegos, mediante los cuales el Tegua trata la mala influencia que el paciente adquirió en sitios o lugares.

Hasta hace poco, la medicina no tradicional encontraba en los médicos a sus más acérrimos críticos. Sin embargo, algo ha cambiado en el Distrito de Aguablanca: médicos y Teguas trabajan ahora juntos. Comparten consultorio.

A través de un convenio entre el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Salud (Ceucsa), la Universidad Valle (Univalle) y la Secretaría de Salud de Cali y Colciencias, se puso en marcha un programa de capacitación de agentes informales, como se llama a los Teguas.

Mediante talleres interdisciplinarios, en los que participan sociólogos, sicólogos, antropólogos, médicos y biólogos de Univalle, los Teguas conocen los planes oficiales de salud y las principales variables epidemiológicas de la zona que se va a atender.

En los talleres, los teguas son capacitados por personal de la Secretaría para que reconozcan algunas señales básicas de alarma o indicadores de riesgos en el paciente, que permitan su remisión oportuna al hospital o centro de salud, según las complicaciones y riesgos.

Uno de los propósitos del programa de capacitación de agentes informales de salud, a mediano plazo, es el diseño de un proyecto de cultivo de algunas plantas medicinales, a nivel de huertas caseras en los centros de salud. Estas plantas serán escogidas de acuerdo con los criterios de su utilidad para curar o ser materia prima de medicamentos. El programa tiene el respaldo científico de Univalle. 

Publicación  Eltiempo.com
Sección: Otros
Fecha de publicación, 2 de diciembre de 1990
Autor: JOSE GREGORIO PEREZ V. Corresponsal de EL TIEMPO

En un artículo publicado el 17 de marzo de 2002 en el matutino los Tiempos de Cochabamba, se hace referencia a que entre los dirigentes campesinos y personeros del gobierno llegaron a un acuerdo de una “Nueva modalidad de servicios alternativos de salud mediante la creación de un seguro básico indígena”. Agregando que los “Practicantes” de la medicina tradicional serán incorporados a los Consejos de medicina tradicional en los servicios departamentales de salud, para trabajar en beneficio de los habitantes de las “Poblaciones rurales”.

Mediante la ley No. 2426 de 21 de  noviembre de 2002 se circunscribe la acción y el ejercicio pleno de la medicina tradicional según libertad de elección de los usuarios de los servicios de salud mediante REGLAMENTO PARA EL EJERCICIO DE LA MEDICINA TRADICIONAL Y NATURAL.

Es interesante anotar, que de la época de la colonia española que carecía de médicos para atender la salud de los conquistadores, en primera instancia, y de la población toda, en segunda, a nuestra época del siglo XXI. No se ha avanzado mucho y se sigue recurriendo a la medicina empírica o folclórica y a la Etnomedicina para llenar el vacio de la falta de atención de la salud de nuestros pueblos. Se calcula que más del 80% de la población de los países pobres es atendida por los curanderos. Badaker en 2001 denuncia que “La mayoría de las poblaciones rurales están atendidas por médicos tradicionales y parteras, una minoría tiene acceso a servicios de salud convencional permanente”.

Como esto es una realidad, la OMS/OPS sugiere, desde 1993, que se utilicen los servicios de una medicina no científica a cargo de los curanderos nativos como los callahuayas, para la atención primaria de la salud “Dentro del marco de la iniciativa de salud de los pueblos indígenas”.

 En relación a este vacío que se arrastra desde la colonia hasta nuestros días, el Dr. Julio Rodríguez Rivas en su libro “Médicos y brujos en el alto Perú”, señala lo siguiente: “La actividad de los kallawayas, implica una tradición larga del empirismo médico que vino a cristalizar, o tal vez solamente emerger, en el devenir de la colonia en el siglo XVIII, como una necesidad para llenar el vacío.

Los españoles conquistadores que “Avanzaban por los caminos de los andes”, forzados por las circunstancias difíciles para aliviar la salud perdida por contar con muy pocos recursos médicos, tuvieron que recurrir al amparo de la provincia y de los santos “Más eficaces” o a la curandería indígena. Fue en este momento en que produjo EL MESTIZAJE O SINCRETISMO médico-religioso. Realizando intercambio de los métodos de curar por medio del milagro cristiano y la magia indígena, lo que según expresión de Otero en 1951 “Esta mestización de los folclores de los españoles y de los indios es una siembra que dará frutos desconocidos a los largo del coloniaje y de las épocas contemporáneas.

Como lamentablemente, Imperio Incaico no se llego a la escritura, por lo que todo lo que se conoce sobre ellos y en particular sobre esta medicina y los métodos curativos que empleaban los autóctonos, previa a la conquista española, es solo a través de los cronistas españoles, quienes basados en la historia verbal de los Quipokamayos y otras fuentes, nos legaron sus comentarios sobre la salud y el ejercicio de la medicina. Como ejemplo podemos citar la compilación realizada por los padres David y Manuel en el siglo XVII con el  titulo de “FARMACOPEA INDIANA“ que da cuenta de la prescripción farmacológica basada en las plantas de origen autóctono y usadas por los indios.

Si bien existieron y existen en Bolivia una serie de curanderos con diferentes nombres, solo nos referimos a los callahuayas como al curandero más conocido y representativo de la práctica tradicional, a quien se lo conoce también como  “Hombres-medicina y magos”, cuya práctica de curar caso no se la conoce, por mantenerla en secreto.

El nombre de los callahuayas proviene de Colla – huayas que significa portadores de remedios.

El callahuaya nos dice Balcázar “Era el personaje central del panorama médico-americano pre colonial, más propiamente de la colonia”.

De igual manera y con mayor claridad, G: A: Otero en su libro “Vida social en el coloniaje” afirma que el origen de los atributos que se les da a los callahuayas con el denominativo de “Médicos callahuayas” se remonta a la época del virrey Toledo que dispuso “Enseñar medicina a los naturales indígenas o mestizos, practicas simples y de urgencia sobre todo para asistir en los casos de la guerra”, Como la sangría, tratamiento de heridas y arreglo de fracturas de huesos.

Debemos recordar que la medicina de la españa renacentista correspondiente precisamente a la epoca de la conquista y coloniaje, estaba practicada simultaneamente por medicos formados en las universidades, es decir la medicina cientifica y, los medicos sin ninguna distincion universitaria practicando la medicina popular basada en la tradicion, el empirismo y en las ideas magico-religiossas, muy semejante a la medicina originaria de los callahuayas. Esto nos llevo a una pregunta: La enseñanza recibida que señala otero, se baso en ambas medicinas o fue prioritariamente basada en la medicina popular, teniendo en cuenta similitud en la concepcion magico-religiosa .

Problablemente fue en esta ultima ya que en la practica actual del medico callahuaya se mantiene en el ambito de lo magico-religioso, es decir de la etnomedicina , “Utilizando simultaneamente las practicas magicas y rituales iguales a las que practican los quechuas y aymaras con el amplio uso de los talismanes y amuletos tallados en piedra berenguela.

Es pues el callahuaya un mestizo religioso-cultural que utiliza para su practica medica: Plantas y raices medicinales, piedras, corteza de los arboles, la adivinanza con la hojas de coca. Recurre a la hechiceria, a la magia, e invoca la ayuda de los santos explotando la esencia psicologica de la sugestion en vista de que los medios fisicos utilizados, tienen una fuerza limitada.

EL DERECHO EN COLOMBIA.

: Dice la “Sentencia” a teguas y curanderos que tendremos que estudiar 3 años.

Que de ahora en adelante, esa labor tradicional de los teguas, chamanes, curanderos y sobanderos, que muchos cumplen en las ciudades va a ser controlada, una ley que aprobó el congreso, y que paso a sanción presidencial (Ley 1164 de Octubre 3 de 2007) establece que las personas que realizan esas labores tendrán que estudiar por lo menos 3 años o demostrar que llevan 10 años de experiencia para acreditar sus conocimientos.

La ley dice que: “Contaran por una sola vez, con un periodo de 3 años para acreditar la norma de competencia académica correspondiente expedida por una institución legalmente reconocida por el estado o acreditar mínimo 10 años de experiencia”.

“Aunque se establece que se siguen respetando las culturas medicas tradicionales propias de los diversos grupos étnicos”, están solo podrán ser practicadas por quienes sean reconocidos en cada una de sus culturas de acuerdo con sus propios mecanismos de regulación social.

También dice que los Teguas deberán “Certificarse mediante la inscripción en el registro único nacional de talento humano en salud, y se le otorgara la identificación única”, igualmente el gobierno establecerá mecanismo s de vigilancia y control al ejercicio de prácticas basadas en las culturas medicas tradicionales.

En el reglamento aprueba la creación del consejo nacional del talento humano en salud, que será la identidad encargada de vigilar que se cumpla con la norma o de cerrar los negocios.

Curanderismo avalado por la OMS; ver estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2002-2005 Ginebra.

¿Qué es la medicina tradicional? Dice la OMS que existen muchas formas de medicina tradicional, como la medicina china, ayurveda, la medicina onani, árabe Etc.

“Los americanos, centroamericanos, suramericanos, además de otras culturas han desarrollado una gran variedad de los sistemas de medicinas tradicionales indígenas, influenciados por factores tales como la historia, las actitudes personales y la filosofía, su práctica varia en gran medida de un país a otro, y de una región a otra, es necesario decir que su teoría y aplicación difieren de manera importante de la teoría y la aplicación de la medicina alopática.”

 Lo que dice la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La OMS es el organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) especializado en gestionar políticas de prevención, promoción e intervención en salud a nivel mundial, organizada por iniciativa del consejo económico y social de las naciones unidas que impulso la redacción de los primeros estatutos de la OMS, la primera reunión de la OMS tuvo lugar en Ginebra en 1948.

Los 193 estados miembros de la OMS gobiernan la organización por medio de la asamblea mundial de la salud, la asamblea está compuesta por representantes de todos los estados miembros de la OMS.

De las 6 oficinas regionales de la OMS, tenemos la oficina regional para las Américas (AMRO) con sede en Washington D.C. (EE.UU) es mejor conocida como la organización panamericana de la salud (OPS) siendo este el organismo internacional sanitario mas antiguo del mundo en Colombia la OPS /OMS esta ubicada: Carrera 7 Nº 74-21 piso 9 Apartado Aéreo 253367 www.paho.org/col e-mail@col.ops-oms.org

LO QUE OPINA LA ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE SALUD (OPS):

SALUD CURANDEROS…

Las hay? Sí: hay brujas. (Haberlas, Hailas) Por ejemplo, en Boyacá. Y son de verdad, de las que amarran espíritus, hacen muñecos de maíz, o trabajan con el fuego o la tierra para dañar a las personas. Si a ello se le puede llamar trabajo. Porque sus víctimas son realmente eso: víctimas. Embrujadas. Que acaban, algunas de ellas, en los manicomios, como esquizofrénicos y paranoicos.

Pero la civilización occidental se empecina en matar a las brujas. A escobazos? Ni siquiera. O las toma en broma o las simplifica hasta reducirlas a la categoría de supercherías, supersticiones o desviaciones mentales.

Y, sin embargo, 32 por ciento de los pacientes de clase Imagen 14popular recluidos en los hospitales mentales de Bogotá presentaban manifestaciones distintas a las reseñadas en los manuales de siquiatría, según una investigación realizada durante dos años y medio por el antropólogo Carlos Ernesto Pinzón. Los mismos pacientes rechazaban las clasificaciones que los siquiatras les imputaban y sistemáticamente afirmaban (insistentemente) que estaban embrujados.

Diez y siete años después de iniciar su investigación, Pinzón tiene la convicción de que Colombia se ha construido a espaldas de la realidad del pueblo. Las ciencias, entre ellas la siquiatría, que están en contacto diario con la gente y deberían dar la imagen del país, están, sin embargo, distorsionándola. Y lo han hecho, en gran parte, al negar la validez de la medicina tradicional. Esta no es asunto de plantas, hierbas y supersticiones. Es mucho más compleja: la construcción de un proyecto de identidad que enlaza las etnias y culturas que constituyen al pueblo colombiano.

El antropólogo del Instituto Colombiano de Antropología (ICAN) tuvo la oportunidad de estudiar la medicina tradicional bajo sus aspectos más desconocidos. Uno de ellos, la etnopsicología, con los pacientes recluidos en manicomios.

Pinzón confrontó estos primeros estudios con los curanderos que habían tenido la oportunidad de tratar a los pacientes. Y, efectivamente, allí habían reseñado a una gran mayoría de ellos como personas a quienes les habían hecho brujería. Luego, se trasladó a la región cundiboyacense y, finalmente, llegó al Valle de Sibundoy.

De allí surgió la evidencia de que existe una gran red de curanderos que, desde tiempos anteriores a la Colonia, se extiende de México a la Patagonia, se rige por estrictos códigos éticos y trabaja con la sabiduría de una tradición milenaria, con una cosmovisión muy propia, y con dimensiones del hombre distintas a las de la sociedad occidental.

Lo que encontró, finalmente, fue otra América en construcción. Así llamó el libro editado por investigadores del ICAN y coeditado por Colcultura. La obra recoge el consenso sobre el tema de 15 especialistas reunidos en el 46 Congreso Internacional de Americanistas organizado por la Universidad de Ámsterdam en 1988.

El trabajo está lejos de concluir. Pinzón y sus colaboradores crearon programas para investigar, a nivel nacional, la medicina tradicional. Durante la Segunda Reunión del Pacto Andino sobre Medicina Tradicional, realizado en Popayán, los países participantes decidieron desarrollar sus propios programas. Estos serán apoyados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Los eslabones muiscas Es, entonces, realmente cuestión de superchería? Después de investigar en los establecimientos siquiátricos, comenzó a revelarse ese otro código de enfermedades que también habían sido detectadas a nivel latinoamericano, especialmente en los grupos populares (obreros, campesinos). No tenían equivalencia en la siquiatría occidental: se hablaba de espanto, susto, colerín, pérdida del alma, gota serena, mal aire…

Los curanderos cerca de 15 mil en el país, 3.500 en Bogotá habían llegado a formar una red. Y los investigadores calcularon que a sus consultorios debía llegar el setenta por ciento de la población colombiana.

Cada curandero conocía a los otros, y entre todos se transmitían nuevas técnicas y rituales. Imagen 15Aprendían unos de otros a cerrarles el cuerpo  a las personas contra cualquier influencia, según la procedencia regional.

Según Pinzón, negarlos, como lo hacían médicos y políticos, era otra demostración de cuán mal se conoce el país. La mayoría de curanderos y pacientes venían del altiplano cundiboyacense. Allí se trasladaron los investigadores, y fue donde encontraron las brujas reales. En su mayoría, mujeres. Las había (y siguen habiendo) de tres tipos: cósmicas, espiritistas y con poderes para transformarse en animales.

Las primeras podían dañar a los pacientes con los elementos cósmicos: agua, tierra, fuego, aire. Sus mitos y rituales provenían de los muiscas. Estos construían muñecos de maíz que dejaban frente a las casas.

Las espiritistas eran una mezcla con el elemento español, y su acción se basaba en el uso de alucinógenos indígenas. Podían embrujar mediante la captura del espíritu de un difunto que se había destacado en vida por su maldad, y generalmente relacionado con la época de la Violencia. El Gringo, un lugarteniente de Efraín González, fue famoso.

De ese espíritu se dejaban poseer para luego dispararlo. En ese momento, la luna entraba a actuar, y la fuerza del maleficio era mayor o menor, según la fase.

Aquí también los antropólogos encontraron reminiscencias: entre los muiscas, la luna era una mujer muy hermosa que le había enseñado al pueblo todos los vicios. Bochica, en castigo, había transformado a esa mujer en lechuza antes de estrellarla contra la luna. De esta segunda categoría de brujas se desprende la tercera: las que se transforman en lechuzas. Son mujeres con una cabellera larga que se amarran alrededor de la cintura. Según el antropólogo Pinzón, ha habido y hay casos de justicia penal porque la única forma de deshacerse de las brujas es cortándolas por la mitad, de un solo golpe, en horas diurnas, aprovechando un momento de distracción… Curanderos en la seguridad En los manicomios, los antropólogos descubrieron otra dimensión: una percepción distinta del cosmos, de la vida, del cuerpo y las enfermedades. Allí se encontraban las dos fuerzas básicas de la mitología muisca, contrarias y opuestas, en el cuerpo. El sol, la vida, la sangre, la regeneración: de la cabeza hasta la cintura. La luna, el desorden, la muerte, la enfermedad y el caos: de la cintura hacia abajo.

A esta dimensión confluían los saberes de los chamanes del Valle de Sibundoy, núcleo importante de la red continental. Y lo extraordinario fue observar que aún hoy, el curanderismo de América Latina plantea el mismo proyecto de relación del hombre con la naturaleza y el cosmos, un proyecto moral que involucra la ética en el tratamiento de los hombres en su relación con el entorno ecológico. Y que entre los gobiernos de América Latina y África comienza a tener validez como una opción más.

De allí que la OPS apoye estos programas en Colombia. En México, y después de 10 años de experiencia, los curanderos se encuentran adscritos al instituto de seguros sociales como la otra opción para un núcleo específico de población.

Una población que, aun bajo el yugo de un embrujo, también es parte clave para descifrar la identidad latinoamericana[1].

[1] Publicación: eltiempo.com. Sección: Otros. Fecha de Publicación: 24 de Noviembre de 1991. Autor: Gloria Moanack.

Qué más dice la Organización Panamericana de Salud (OPS) del Curandero

8 enero, 2011

Imagen 16“… Persona reconocida por la propia comunidad en que vive, como competente para prestar atención de salud mediante el empleo de productos vegetales, animales y minerales, y aplicación de algunos otros métodos de origen social, cultural y religioso, basados en los conocimientos, actitudes y creencias de la comunidad, en lo que respecta al bienestar físico, mental y social, y al origen de la enfermedad y la invalidez”.

Si bien estamos de acuerdo con la descripción del concepto, debemos referirnos al concepto mismo: curandero tradicional. Partamos de las definiciones que nos dan los diccionarios.

  • “CURANDERO, (A): Persona que se dedica a curar por medio de prácticas mágicas y de conocimientos médicos populares”.                                                         

Desde una visión más práctica, la OMS define a la medicina tradicional como prácticas, enfoques, conocimientos y creencias sanitarias diversas que incorporan medicinas basadas en plantas, animales y/o minerales, terapias espirituales, técnicas manuales y ejercicios aplicados de forma individual o en combinación para mantener el bienestar, además de tratar, diagnosticar y prevenir las enfermedades.

Los términos alternativas o complementarias se refieren a un amplio grupo de prácticas sanitarias que no forman parte de la tradición de un propio país, o no están integradas al sistema sanitario dominante, pero que son practicadas y utilizadas por un grupo importante de la población.

Es una práctica que al igual que las otras se ha heredado de generación en generación. La medicina ancestral se ejerce a través de sabios empíricos populares tales como: hierbateros, curanderos, sobanderos, parteros, remedieros, etc.

Se utilizan hierbas medicinales que curan males tanto internos como externos del cuerpo humano, se utiliza la influencia de los dioses y sustancias encontradas en la naturaleza, se mejoran o se alivian huesos rotos, esguinces, luxaciones, dolor del ligamento, se hace seguimiento al embarazo, preparar la mujer para el parto, recibir al recién nacido y brindar protección y cuidado al recién nacido, cerrar ojos y espanto,  etc.

Alrededor de esta práctica ancestral se han derivado muchas suposiciones, los medios de información, la educación académica y la evangelización, han desviado el sentido de la medicina empírico popular tratándola de maléfica, demoníaca, de brujería e ignorancia.

Según la Organización Mundial de la salud (OMS) se entiende como curandero, según la definición que apoya este fenómeno: “persona reconocida por la propia comunidad en que vive, como competente para prestar atención de salud mediante el empleo de productos vegetales, animales, minerales y energéticos, y la aplicación de algunos otros métodos de origen social, cultural y religioso, basados en los conocimientos, actitudes y creencias de la comunidad, en lo que respecta al bienestar físico, mental y social, y al origen de la enfermedad y la Invalidez”.

La OMS va más allá admitiendo que la curación va por muchos caminos, sin importar lo irracionales o inexplicables que puedan parecer, lo mágico lo mítico y el rito, lo cultural es definitivo, son mecanismos que pueden sanar, aunque no sepamos cómo, y es justamente la diversidad  cultural la que provee y define las variadísimas formas de curanderismo que encontramos en cada tipo de sociedad, la medicina ancestral cultural se desprende de 3 raíces de Conocimiento y práctica, indígena, afro descendiente y española. Que proporcionaron su saber popular fundamentado en los conocimientos de cada grupo.

De esta mezcla india y española surgió el mestizo que emergió a partir del siglo XVIII enriqueciendo con substancias y elementos terapéuticos que proceden de las variadas fuentes, configurando un curanderismo tegua urbano colombiano.

El tegua se caracteriza por:

  1. Conocimientos y prácticas populares integradas culturalmente, esto es, trasmitidas por la cultura.

El contenido de prácticas preventivas y curativas de las diversas modalidades de la medicina ancestral es dinámica, sincrética y no está aislada de las cambiantes nociones técnicas de la medicina científica.

  1. Un ajuste permanente al ritmo tecnológico y científico imperante en el entorno social.

La medicina cultural ancestral tegua (Colombiana) puede entenderse como un sistema médico, en el país coexisten distintos sistemas, mágico religiosos y teguas como parte de la medicina ancestral y el científico, cada sistema medico contiene un subsistema teórico de relaciones causales sobre la enfermedad y uno curativo que moviliza los recursos públicos y familiares para su tratamiento.

  1. Una creencia y fe individual y colectiva en sus principios que fundamenta, estimula y dirige su acción, la medicina ancestral actual es una urdimbre apoyada en la magia de los tres (3) aportes étnicos, indio, negro y español.
  2. Innovar e incorporar al cumulo de conocimientos, con préstamos médicos foráneos mediante un fuerte proceso aculturativo sincrético, asimilando adelantos recientes de la medicina científica.

Es necesario integrar las perspectivas biológicas y culturales en el estudio el sistema medico_cientifico al que recurre actualmente la mayoría de la población del país, a través del enfoque interdisciplinario, un papel más activo del antropólogo al establecer canales de comunicación entre los funcionarios especializados de instituciones burocráticos médicas y los usuarios del servicio pueden contribuir a hacer el sistema científico de la salud más efectivo y potencialmente más redistributivo en sus beneficios.

  1. Renovarse con descubrimientos o hallazgos propios así pues el curanderismo tegua en Colombia es dinámico en su contenido y no está aislado en su desarrollo de la medicina científica ni de las características tecnológicas de sus sociedades.

Para mantener una coherencia interna que evoluciona con ella, como se afirma “La medicina ancestral tegua actual se fundamenta en los aportes de los tres grandes grupos étnicos que forjaron nuestro territorio en su gradual integración y convergencia.

Lo curanderos teguas de hoy no somos ajenos a estos conocimientos, fuimos llenando “Morral medicina” perfeccionando nuestro “Codex tegua”.

Según una encuesta divulgada por el diario el Espectador que un 17% de los cerca de 6 Millones de habitantes de la ciudad de Bogotá, se muestran muy preocupados por la posibilidad de ser embrujados, tal vez por ello el 42% de los Bogotanos han acudido en alguna ocasión al consultorio de un curandero tegua, y un 10% reconoce haber solicitado los servicios de un brujo como los llaman a los teguas, de acuerdo al porcentaje 42% de 6 millones, ¿Entonces cuantos teguas curanderos hay para atender esta población? Esto solo en Bogotá ¿Y los teguas rurales?

Corte Conjura a los Brujos

Imagen 17Pueden los parasicólogos, los chamanes, los brujos, los espiritistas, o quienes practiquen las ciencias ocultas ejercer de manera libre la medicina como una profesión sin necesidad de tener un título académico? La respuesta de la Corte Constitucional fue unánime y concreta: no.

Definiendo brujería: “Arte o práctica de los brujos”

Definiendo brujo: un “brujo” es alguien que se dedica a hacer extrañas ceremonias que consiguen mediante su poder satisfacer un deseo.

¿Quién no ha deseado poder disponer del conocimiento de los brujos para poder asegurarse amor, salud, dinero….. y también para ejercer su venganza, vencer a sus enemigos?

Nota Juveriana: “A grande rasgos nos damos cuenta que la Corte no sabe de lo que habla”.

Brujo: 1 s Persona que tiene poderes sobrenaturales y diabólicos para actuar sobre la vida y la salud de otras: visitar al brujo, llamar a la bruja 2 adj. Que es cautivador o muy atractivo: ojos brujos, mirada bruja[2].

Nota Juveriana: Juver sólo responde por los curanderos que no fueron tomados en cuenta por la Corte: ni somos doctores, ni somos médicos, solo somos sanadores del espíritu (etérico y doble etérico), somos más espíritu que es el segundo orden entre materia – espíritu.

En criterio de la corporación, sólo podrán ejercer la medicina quienes hayan adquirido título médico, expedido por alguna de las Facultades o Escuelas Universitarias reconocidas legalmente.

Definición de Curandero: Aunque estas prácticas tengan una condena social, es la misma presión de la gente la que permite que continúen. A pesar de ser una decisión individual, el recurrir a prácticas de curanderismo tiene una incidencia colectiva.

Existen personas que, cansadas de buscar remedios a la enfermedad, recurren a vías diferentes a la medicina tradicional. Una de estas vías es el curanderismo, fenómeno muy arraigado en algunas sociedades. El fenómeno de la curandería es algo que ha estado forjándose durante los últimos tiempos como algo extremadamente público.

El curanderismo igual que el herborismo fueron unos de los primeros descubrimientos terapéuticos del hombre.

La curación es un atributo natural del hombre.

El curanderismo se práctica en todos los países del mundo data de hace 4.000 años.  Este arte no puede ser el monopolio de una sola religión o corte.

Si tuviéramos que buscar un calificativo para esta curación, este tendría que ser “Curación Natural”.

El curandero no cura, la curación es producida por la voluntad de la mente.

Para que haya curación, primero debe haber necesidad, un verdadero deseo de cambio….. y este puede ser provocado por otra personas, luego debe haber una idea de curación, el curandero debe tener un lazo empático con la persona que desea curarse, y debe poder concentrarse en que él tan solo es un canal por el que las energías de la mente se introducen y transforma a la otra persona, a fin de que esta última pueda comportarse de acuerdo con las leyes cósmicas además que debe existir la voluntad de que se produzca la curación.

Muchos de mis alumnos son curanderos inconscientes y muchos obtienen su energía de los demás, son muy pocos los curanderos naturales y espontáneos que ignoran las facultades, aunque algunos las ocultan y ejercen en secreto, con frecuencia, los terapeutas de todo tipo de doctrinas desarrollan este poder de curación.

Curandero es el equivalente moderno de la figura del chamán, o del hierbero. Un personaje al que la gente recurre para sanarse físicamente, o para quitarse el llamado mal de ojo, o trabajo de brujo: magia negra.

Generalmente el curandero utiliza hierbas y pócimas, siendo muy diferente de la figura, por ejemplo, del sanador. Este último, se considera solamente preparado para sanar el cuerpo físico.  Es un término muy utilizado actualmente en América Latina.

A juicio de los magistrados, el Estado tiene la obligación de exigir los respectivos títulos de idoneidad que certifiquen la calidad de médico o cirujano y, a la postre, la prestación de un buen servicio.

Nota Juveriana: esto lo reafirma la Ley 1164, de que todos seremos calificados por competencia y talento humano.  Hoy enero 9 de 2011 vencido los tres años de la Ley, no se cumplió por parte de los médicos alópatas que son los que están dentro de la Ley.

La Ley entra por casa.

En opinión de la corporación, la exigencia del título académico en este campo no viola ningún derecho fundamental. Al contrario, señaló, constituye un elemento de garantía para los pacientes.

Unos y otros criterios los expuso la Corte Constitucional al declarar la exequibilidad de los artículos 1 y 2 de la Ley 14 de 1962, por medio de la cual se dictaron normas relativas al ejercicio de la Medicina o la Cirugía.

El pronunciamiento se produjo al rechazar una demanda presentada por un particular, quien advirtió que la exigencia de ese título académico constituye una abierta discriminación.

Nota Juveriana: La Ley 1164 nos dio tres años de plazo el cual se vencieron el 3 de octubre de 2010… este curandero lo entendió de la siguiente manera, que nos dieron tres años para que nosotros escribiéramos nuestra propia historia por lo tanto me di a la tarea y escribí tres libros curanderos, con los cuales me presenté a ser calificado y la oficina de Talento Humano y Competencia del Ministerio de Protección Social no apareció por ninguna parte, se me rechazó la calificación en el SENA y en el Ministerio de Protección Social.

El demandante señaló que quienes ejercen de manera empírica la medicina, también, tienen derecho a prestar el servicio de atención a sus pacientes.

La gente puede acudir libremente, dijo, a los parasicólogos, espiritistas, naturistas, brujos y curandistas para buscar superar sus enfermedades, sin que éstos necesiten poseer título profesional.

Nota Juveriana: yo no lo vi de ésta manera, si debemos de poseer la tarjeta única expedida por la Secretaría de Salud, por lo tanto debemos ser calificados aunque para gran sorpresa la Secretaría de Salud me ignoró en la petición que le hice.

El peticionario sostuvo, a la vez, que en el país no hay escuelas ni facultades que se encarguen de capacitar en la medicina alternativa, ante lo cual el exigir el título profesional se convierte en una violación a los derechos.

Nota Juveriana: eso es verdad, aquí no existe en donde estudiar, pero eso no quiere decir que  no presentemos nuestros propios estudios  yo mismo presente el pensum como el que elaboré por mi mismo, pensum que tengo guardado en mi escritorio porque nadie me le presta atención.

El fallo Sobre ponencia del magistrado Jorge Arango Mejía, la Corte desechó los argumentos del ciudadano y advirtió que la ley exige la presentación del título académico a los médicos y cirujanos, lo cual es un requisito esencial para garantizar la formación profesional.

Nota Juveriana: ¿Entonces de quién es el problema?

En opinión de los magistrados, toda persona, a la vez, es libre de escoger profesión u oficio, sin que ello signifique que se pueda desconocer de manera flagrante la legislación.

Nota Juveriana: Pregunto a mis lectores: ¿De quién es la falla?

La garantía de la Carta de escoger profesión u oficio no significa que éstos puedan ser ejercidos de manera arbitraria. Una cosa es escoger libremente la profesión o el oficio y otra la manera cómo se ejerce, explicó un magistrado.

Nota Juveriana: (?????????????????) ¡Huummmm!

En cuanto al ejercicio de las profesiones, dijo la Corte, la Constitución señala que la ley podrá exigir títulos de idoneidad porque ese requisito es la prueba de la sapiencia de su dueño y de su formación académica.

Nota Juveriana: Y sigo con mis tres libros de curanderismo (Sapiencia) en el escritorio sin saber a quién presentárselos. Por ello me di a la tarea de hacerlo público, buscando el respaldo de otros curanderos del mundo.

La Corte dejó incólume, a su vez, la norma según la cual para los efectos legales, se entiende por ejercicio de la medicina y cirugía la aplicación de medios y conocimientos para el examen, diagnóstico, prevención, tratamiento y curación de las enfermedades.

Nota Juveriana: No se presentaron para la calificación de Talento y Competencia.

Así como, agregó, para la rehabilitación de las deficiencias o defectos ya sean físicos, mentales o de otro orden que afecten a las personas o que se relacionen con su desarrollo y bienestar.

Una situación distinta, precisó la corporación, se registra en las comunidades indígenas, en las cuales quienes ejercen la medicina son miembros de la misma organización, sin un título universitario.

Nota Juveriana: Ellos solo se prepararon para trabajar en su comunidad. No para atender en toda la República.  Para atender fuera de su comunidad, necesitan la Tarjeta Única de la Secretaría de Salud… eso lo dice la Ley el médico tradicional que ejerza fuera de su territorio debe ser calificado y presentar su respectivo pensum.

En esos casos, dijo la Corte, la diversidad étnica y cultural de los aborígenes debe ser respetada.

Nota Juveriana: Pero no violada por ellos en el resto de la República.

A juicio de la Corte, el derecho al libre desarrollo de la personalidad puede llevar a alguien a estudiar ciencias ocultas, pero los límites que imponen los derechos de los demás y el orden jurídico son suficientes para entender por qué tales estudios no lo habilitan para ejercer la profesión de médico.

Nota Juveriana: ¿Entonces cuál es el problema que sea Curandero? Si el 80% de los casos que atendemos están por fuera del orden médico, aprovecho para preguntar ¿qué hace un médico y un cura en la región rural, si a ellos no los prepararon para atender las necesidades rurales, ellos fueron preparados urbanamente, y ni así les dan solución a los problemas de índole espiritual de las personas?

Según la Corte, es errado considerar que el Estado pueda prestar el servicio de salud recurriendo a la brujería.

Nota Juveriana: Error, la Corte no tiene ni idea de lo qué es Brujería.  Pero si está prestando el servicio con malos médicos según las mismas denuncias, como Asociación Colombiana de Facultades Médicas (ASCOFAME) sobre la mala preparación de los médicos de hace más de quince (15) años.

Lo es, además, pensar que la cultura y los factores étnicos tienen que ver con el ejercicio profesional de la medicina.

Nota Juveriana: Sin comentarios. ¡Que horror!

La Corte concluyó que sería absurdo que la filosofía de la Constitución de 1991, cual es poner a tono el Estado con los tiempos modernos, permitiera el regreso a la edad media o a la época anterior al descubrimiento de América en asuntos de tanta importancia como la profesión médica.

Nota Juveriana: Enseñémosle a la Corte como los curanderos en estos 500 años han actualizado el saber ancestral.

“El verdadero médico no se jacta de su habilidad ni alaba sus medicinas, ni procura monopolizar el derecho de explotar al enfermo (hospitales) pues sabe que la obra ha de alabar al maestro y no el maestro a la obra”.

“Hay un conocimiento que deriva del hombre y otro que deriva de Dios por medio de Dios, por medio la luz de la naturaleza.  El que no ha nacido para médico, nunca lo será. El médico debe ser leal y caritativo (hospitales) el egoísta muy poco hará a favor de sus enfermos.  Conocer las experiencias de los demás es muy útil para un médico, pero toda la ciencia de los libros no basta para ser médico a un hombre, a menos que lo sea ya por naturaleza.  Solo Dios da la sabiduría médica”

Las terapias de la MT – MCA pueden clasificarse como terapias de medicación.

La OMS es una agencia mundial que fija las normas sanitarias, su director es Jong Wook Lee, Son 193 los estados miembros.

Las aguas termales fueron declaradas  herramientas complementarias para la salud el 16 de Enero de 1986, naciendo así una nueva disciplina, la hidrología medica, la misma fue declarada medicina complementaria por la OMS, se utiliza el termalismo como recurso natural y se denominan recursos mineromedicinales, el agua, el fango, las microalgas etc. Igual ocurre con el agua marina, que el Tegua al mezclarlas ambas, tiene su vehículo de inicio a las preparaciones medicatrices.

La ingesta del agua termal se le conoce como cura hidrophónica

La palabra Tegua, un colombianismo, que se remonta a tiempos precolombinos, se aplica a la persona que ejerce la Medicina sin título porque ha adquirido empíricamente su saber. Los Teguas, eran unos aborígenes colombianos que, en tiempos de la conquista, habitaban la región de Lengupá en Boyacá, en el Piedemonte llanero, los cuales se extinguieron en el siglo XIX.

Fray Pedro Simón habla de su longevidad: “pasan su vida hasta llegar a cien años… pues solo el simple manjar de unas raíces y hormigas les acrecienta un año sobre otro… hasta llegar a más de ciento y al cabo mueren sin enfermedad.” En su dieta mencionan las sardinas, la miel de abejas, las tortas de hormigas amasadas con cazabe, el maíz, la yuca, el maní y la coca.           

Basilio Fernández de Oviedo, destaca los trabajos de los indios Teguas con las plantas medicinales por las cuales eran ya famosos ante los Muiscas “tan reputados en el vulgo por yerbateros y les temen mucho”. La tradición medicinal de los Teguas pervive hasta el siglo XIX.

A principios del siglo XX, renace la tradición, con la figura de José Domingo Muñoz, campesino boyacense, curandero de profesión, natural de la Vereda de Teguas, en ese tiempo perteneciente al municipio de Macanal, quien llega a Bogotá a dedicarse al oficio y se hace famoso ejerciéndolo, volviendo a rescatar la tradición, la gente lo llamó Tegua, palabra que se hizo pronto familiar en Bogotá y luego en toda Colombia para nombrar a todos los Teguas, que mantienen vivo el saber popular y el pasado indígena y por extensión a los que ejercen la Medicina sin título.

 Historia del Tegua.

 Es el equivalente moderno de la figura del chamán, o del hierbero. Un personaje al que la gente recurre para sanarse físicamente, o para quitarse el llamado mal de ojo, o trabajo de brujo: magia negra. Generalmente el curandero utiliza hierbas y pócimas, siendo muy diferente de la figura, por ejemplo, del sanador. Este último, se considera solamente preparado para sanar el cuerpo físico. Es un término muy utilizado actualmente en América Latina.

Críticas.

La forma de curación utilizada por los curanderos en términos pequeños no se corresponde con la de la medicina occidental, y por tanto estas prácticas no tienen ningún carácter científico.

Las personas que acuden a este tipo de prácticas pueden experimentar mejorías gracias al llamado efecto placebo o tener enfermedades como la hipocondría.

Los términos utilizados como son estimulados, campos magnéticos, depuración, etc. no tienen ninguna base científica, ni está demostrada su existencia.

 

La medicina Tegua es una parte importante de la tradición latinoamericana de la curación folklórica que incorpora el uso de hierbas, masajes y rituales al igual que el espiritualismo y misticismo, en sus prácticas.
Se cree que los curanderos tienen un don divino para curar, el don de Dios. La teoría motora detrás de esta práctica es que Dios puso en la tierra hierbas curativas, después seleccionó ciertas personas para canalizar Su gracia curativa.

Los curanderos creen que la recuperación del paciente depende totalmente del deseo de Dios. Hay tres tipos de curanderos: el yerbero, la partera y el sobador.    

El chamanismo es un conocimiento transmitido casi siempre de padre a hijo, que consiste en recordar e integrar en el hombre las cualidades evolutivas de cuando su esencia estaba inmersa en los reinos inferiores de la materia: el mineral primero, porque fuimos piedra, seguido del vegetal y el animal. En cierta forma pues es más una involución que una evolución y allí radica su inconveniente: va más o menos en contravía de lo que una esencia necesita para reunirse con la fuente de donde hace millones de años fue emanada… Por otra parte no creen; saben que todo corresponde a los designios de Dios, comprendido éste de muchas maneras que lo mismo Es.

 Quienes no adoramos al Sol, por ejemplo, resultamos más ignorantes y mucho menos agradecidos con la fuente más inmediata de la vida, no de las esencias asignadas a este sistema solar. Saben también, así no lo intelectualicen y lo puedan explicar para mentes racionales, que es perfectamente posible armonizar energías en desequilibrio con las correspondientes y en equilibrio, presentes en las formas inferiores pero también perfectas de la materia, que no tienen como el hombre la facultad de desarmonizarse… Lo que más me intrigaba a mí de los Teguas brujos, era cómo lograban aprenderse su farmacopea… cuál yerba para tal dolencia. Y resulta que un buen chamán lo que hace en el rito es meterse en él la enfermedad del paciente y con ella en su propio cuerpo, se va para el monte y desde el instinto va recogiendo la receta que luego se la toman los dos… ¿Has visto un acto más amoroso y simbiótico? El tipo ni siquiera necesita nombres para las plantas… ¿Para qué?

Principios Básicos de la Medicina Tegua.

Sobrenatural: Algunas enfermedades son naturales (más densas) diabetes, mientras que otras son sobrenaturales (más sutiles) (el mal de ojo), sin embargo, todas las curas se realizan a través de métodos sobrenaturales. (sutiles)

Balance: La salud depende de un equilibrio entre lo frío y lo caliente. Las enfermedades, la comida, las etapas de la vida y las medicinas se caracterizan por su grado de calor.
(Esta creencia es similar al concepto que se encuentra detrás de las dietas macrobióticas).


Para restaurar el equilibrio, las enfermedades “calientes” son tratadas con remedios “fríos”, y viceversa. Por ejemplo, la hipertensión es una enfermedad “caliente”, causada principalmente por los corajes o sustos.

Los remedios fríos como los plátanos y el jugo de limón se utilizan para curar la enfermedad, como también los tés de tila.

Las enfermedades se clasifican de la siguiente manera:

– Naturales: principalmente causadas por la falta de equilibrio. Se utilizan hierbas y limpias como tratamientos primarios, al igual que una dieta recomendada para el paciente.

– Sobrenaturales: causadas por uno mismo, por un desequilibrio espiritual. La forma más usual del tratamiento es intentar regresar el alma y sacar el mal sobando un huevo sobre el cuerpo del paciente. El huevo toma la mala energía, la cual es eliminada cuando el huevo se rompe.

Las dolencias sobrenaturales debido a la brujería son los aspectos más sensacionales del trabajo del curandero. Una vez que éste atribuye la enfermedad a algún tipo de hechizo, deberá determinar que tipo de brujería debe utilizarse para contrarrestarlo.

Los tratamientos incluyen eliminar el hechizo, o en algunos casos extremos, atrapar y matar a la bruja responsable de éste. (Mientras que algunas fuentes del curanderismo piensan que estas causas sobrenaturales son producto de la brujería, es importante tomar en cuenta que otras fuentes creen que no es una manifestación de la brujería).

El TAO, que siempre se refiere al equilibrio perfecto de los dos principios: femenino y masculino, YIN y YANG en éste bellísimo símbolo, Mandala que se puede mirar y mirar, sin que cesen las sugerencias que despierta en la mente y que está presente en la “teoría” de toda la medicina china, explica lo que arriba dice como que en el caso de las enfermedades, las intempestivas o calientes son yan y las crónicas, las frías, son yin. En los alimentos hay desde lo más yin que es el azúcar, la miel, hasta lo más yang que es la sal. Efectivamente los cítricos son muy yin y resultan regios para los alborotos de rabia que son yang. En la hipertensión que es yang como rabia que no se saca, sirve un juguito de naranja con harta azúcar o mejor con miel de trapiche que no tiene todas las porquerías y manipuleo de un ingenio azucarero… Y si de abejas, mejor. Si además las naranjas son tomadas del árbol, con todo el prana o la vida bullente en su interior, tienen 100 veces más energía que las magulladas y carísimas del supermercado…

Y ya te vas dando cuenta cómo es de estúpido quitar la sal como inconveniente para todo el mundo; ¡no! La droga alopática, la de la farmacia, es yin; por eso los médicos no pueden nada contra las enfermedades crónicas. En el caso de infección (fiebre) y dolor de cabeza, ambos tan yang, las aspirinas y los antibióticos yin, son efectivos… La jaqueca es muy yin y por eso no hay nada en la farmacia para ella y aqueja especialmente a las damas, a las yines faltas de yang, de su parte masculina.

El asunto del huevo que no conocía es muy bello. ¿Sabías que los recursivos y sutiles chinos en vez de agujas que no siempre hay, usan semillas de arroz y con la potencia de una semilla, con su fuerza vital, le meten energía a la parte afectada del cuerpo desde el meridiano de energía correspondiente? Cuando se trata de carencia de energía en un órgano, sirve la semilla, perfecto Tao con los dos principios en armonía. Supongo entonces que un huevo, siempre y cuando sea fecundado, o sea embrión: semilla de vida, también tiene mucha vida latente, mucha energía para darnos. Y quien está correspondiente con dejarse afectar por los escasos aunque indudables poderes de un brujo… es que tiene huevo… La más efectiva semilla parece ser la bíblica semilla de mostaza que es muy pequeña y sin embargo tiene adentro, latente, un soberbio árbol.

Las agujas tienen la gran ventaja de que permiten recibir energía donde falta y sacarla de donde sobra y el Sujok (acupuntura coreana) no necesita todo el cuerpo para ponerlas, sino sólo la mano y en casos extremos el pie.

Con los alimentos que escogemos podemos apoyarnos mucho si podemos darnos cuenta cómo estamos, para dónde vamos y por lo tanto qué necesitamos, como con el Pranayama (la ciencia de la respiración)… Las carnes animales son yan, siéndolo mucho más las rojas… por rojas precisamente. Mis dos primos de la GFU las suspendieron. Mientras que el primo yang siete se iluminó, el primo cinco, el yin, se fastidió… él necesitaba la adrenalina del sufrimiento del matadero, que consumimos en las carnes. El otro no, a él le hacía daño de eso. Los alimentos neutros, o Tao, son las semillas, y de allí la buena prensa de los granos integrales que en el fondo son óptimos solamente para apoyar la armonía de los seres equilibrados… adonde no hemos llegado. Finalmente, descartada la existencia de seres del mal en el universo del Padre, la brujería no tiene nada qué temer: es solo una mezcla de sugestión, toxicología y prestidigitación.

Su contenido es el sulfuro de hidrogeno H2S, su concentración es de 1 ml X Litro, su mayor contenido acido Sulfhídrico.

 Formula:

Dosis 250 ml.

125 a mañana

125 a media tarde

La esencia mineral:

Comercialización autorizada por el Invima, según oficio 004800 del 21 de abril de 1998.

 TEGUAS DE COLOMBIA:

Ese hombre no sabe nada de medicina, es un tegua.

Tegua Curandero: Quien ejerce la medicina sin estudios serios.

Los vecinos dicen que habla con las plantas.

Otros agradecen por haber curado un niño de cuajo.

Otros dicen que puede hacer cosas raras con hierbas y bebedizos.

Los incrédulos dicen que es superchería e ignorancia.

Cuando se refieren a uno como tegua curandero (Juver) lo llaman Shamán el botánico, o indio del Putumayo.

Con los remedios el tegua es capaz de tratar el mal de ojo, riñones, reumatismo, impotencia sexual, la mala sangre, los parásitos, el mal aire, y los maleficios.

El mal de ojo es cuando, alguien lo mira con demasiada energía y le provocan diarrea.

Conocimientos sobre la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, que pasan de una generación a otra.

La enseñanza de los secretos, como los llaman los comparan con la siembra, en medio de aspersiones y riegos, el maestro siembra el arte de curar en la mano, en la frente y en la cabeza del discípulo, dicen de soplar el discípulo para que los conocimientos entren en su cuerpo y le den poder.

Lo básico de este curanderismo a nivel de remedios son las plantas medicinales, las cuales son aplicadas conforme a una representación que el curandero tiene del cuerpo humano, la salud y la enfermedad. 

Pero la base de su ciencia esta en la asociación que hace el curandero, de las enfermedades y dolencias de los pacientes con el medio social, amistades, familiares, comidas, costumbres, además no trata a las enfermedades desde el punto de vista de un virus o una bacteria, sino como un producto de fuerzas sociales, de envidias, pasiones, odios, maleficios. 

Examinando al enfermo, determina que influencias espirituales o mentales entran a formar parte de su mal o sus dolores, los malestares  en la sangre, la orina, la flema, por ejemplo, están asociadas al mal aire, que hay en el ambiente social cotidiano.

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