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      ESCUELA JUVERIANA 

               PARA TEGUAS

        Punto Cero

abuelo

Para convertirte en hombre medicina tienes que aprender a manejar “La rueda del tiempo” (Punto cero) La rueda de la medicina (Punto Cero) Es el camino sagrado para la mente, el cuerpo y el espíritu, el nuevo tegua crea el portal que une la tierra con el cielo, la comprensión espiritual tegua se sitúa más allá de toda ciencia, mas allá de toda enseñanza espirita. Vamos a mantener nuestra identidad, en contra de una viva dominación que nos impone una enseñanza ajena y comercial.

 –El Abuelo

CURANDERISMO ANCESTRAL

Las enseñanzas de Don Juver ultimo Tegua Caucano(Yanaconas)

Exponente: Juver Osorio R.

Cartilla 1 de 10

INTRODUCCIÓN:

Alopatía

“Aquel que puede curar enfermedades es médico. Ni los emperadores, ni los papas, ni los colegios, ni las escuelas superiores pueden crear médicos. Pueden conferir privilegios y hacer que una persona que no es médico, aparezca como si lo fuera; Pueden darle permiso para matar, más no pueden darle el poder de sanar; No pueden hacerle medico verdadero si no ha sido ya ordenado por Dios. El verdadero médico no se jacta de su habilidad, ni alaba sus medicinas, ni procura monopolizar el derecho de explotar al enfermo, pues sabe que la obra a de alabar al maestro, y no el maestro a la obra. Hay un conocimiento que se deriva del hombre y otro que se deriva de Dios, por medio de la luz de la naturaleza. El que no ha nacido para ser médico, nunca tendrá éxito. El médico debe ser leal y caritativo. El que se ama a sí mismo y a su propio bolsillo, hará poco bien a sus enfermos. La medicina es mucho más un arte, que una ciencia.

El conocer las experiencias obtenidas por los demás es útil para un médico; Pero todo el saber de los libros no puede hacer medico a un hombre a menos que él lo sea por naturaleza. Solo Dios da la sabiduría Médica.

Hay actualmente millares de médicos cuyo único mérito consiste y siempre consistirá en que han logrado pasar un examen y en obtener el título de doctor en medicina; Pero el título de “doctor” significa tan solo un grado académico; El diploma meramente certifica que los sinodales creen que el estudiante ha cumplido con todo lo que exige el reglamento; Y aunque semejante título implique el derecho de envenenar y matar sin ser castigado por ello, el conferir dicho grado no constituye a un médico. El  verdadero médico, lo mismo que el verdadero sacerdote, es ordenado por Dios.

Esta virtud que constituye al verdadero médico, no puede ser creada por los colegios, ni nadie puede conferírsela a sí mismo. Nadie puede darle una cosa que no posee, ni hacerse mejor de lo que es, sin la ayuda de alguna influencia superior, porque, como ya se ha explicado, el poder ejercido por alguna forma no es una creación de la forma, sino un principio eterno que pasa a la existencia objetiva en formas y se manifiesta en, y por medio de ellas por su propio poder, ni la verdad ni la sabiduría pueden fabricarse, existen independientemente de todas las opiniones, observaciones, y especulación ilógica. Pueden hallarse ocultas a nuestros ojos, cual el sol en un día lluvioso; Pero así como el sol no depende del que tengamos conocimiento de su presencia, así también la verdad existe eternamente, sea que lo reconozcamos  o no. Si toda la humanidad actuara y se volviese idiota, no por eso dejaría la verdad de ser, sino que volvería a manifestarse como sabiduría en una época más ilustrada.

Homeopatía:

La Homeopatía durante 200 años no ha producido nada nuevo, sino que tan solo trafican en mercancías en la producción de las cuales no han tenido parte. Se parecen a la tienda de un revendedor que no conoce otra cosa que los géneros que tiene. Los estantes están llenos de teorías populares, creencias a la moda, sistema de patente y de vez en cuando encontramos un artículo viejo con etiqueta y nombres nuevos y anunciado como algo nuevo; Y el tendero con volubilidad alaba a sus géneros tan ufano como si el mismo lo hubiera hecho, mientras que desatiende o censura todo lo que no se haya en su tienda. Pero el que verdaderamente ama la verdad, no se contenta con vivir de los frutos que han crecido en los huertos ajenos; Él recoge los materiales que encuentra, no meramente para gozar de ellos, sino para servirse de ellos como de escalones para ascender hacia la fuente de la verdad eterna.

Teguas:

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Abuelo Juver Tegua

LOS TEGUAS COMO PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN  CIENTÍFICA

Un Programa de Investigación Científica (P.I.C.) es una sencilla pero poderosa estructura cuyos conceptos esenciales constituyen el núcleo firme o estable de una propuesta. Este núcleo firme está fuertemente protegido contra refutaciones mediante una envoltura o cinturón de hipótesis auxiliares. A través de la envoltura, el programa asimila las anomalías o elementos que no caben dentro de sus límites cuando lo considera conveniente, soluciona los problemas que se le presentan en su desarrollo e, incluso, convierte las posibles refutaciones en evidencia positiva.

El P.I.C. tiene, así, un carácter consistentemente progresivo.

Que EL TEGUA sea el objeto del cual se ocupa este programa, se debe a varias razones:

  1. Del modo como no existen enfermedades sino enfermos,  no existen malas medicinas sino malos médicos.
  2. De hecho, toda medicina debe probar su validez y confiabilidad en el ámbito de la práctica y de la circulación social del conocimiento y no simplemente en los formatos del auto-proclamado único método científico.
  3. Toda disciplina científica evoluciona, se desarrolla, se consolida, sé auto ajusta o desaparece, gracias a sus propios logros. Muchas teorías científicas han sido ridiculizadas en sus inicios por razones concernientes al juego de poderes, más que por su propia debilidad, para ser luego reconocidas.

Seriamente estudiados, nada envidian a la complejidad conceptual  y  metodológica de disciplinas científicas ya consolidadas.

La pretensión no es acomodar la propuesta a los cánones del positivismo lógico, sino posicionarla en el concierto de las ciencias médicas. Por tanto, como disciplina científica comprende:

 

  1. Leyes
  2. Teorías
  3. Procedimiento

FARMACOPEA.png

El P.I.C, de los Teguas no se ocupa de la medicina alopática ni de la homeopática; cada una de ellas tiene su propia lógica y corresponde a otro programa. Esto no niega la relación de la medicina Tegua con principios universales de la ciencia y de muchas de las disciplinas relativas a la salud y, en general, a la vida. Un referente obligado lo encontramos en la nomenclatura de la UNESCO, la cual reconoce como disciplinas científicas a muchas que sorprenderían a los positivistas (la teología, por ejemplo) y no reconoce a otras que, sin embargo, son objeto de formación académica en niveles de pregrado y postgrado (la enfermería, por ejemplo) En la envoltura del P.I.C. de los teguas aparecen las primeras referencias a disciplinas y campos con los cuales este programa guarda necesaria y estrecha relación.

En lo normativo; Es de interés central de este programa someterse a los parámetros y procedimientos de evaluación y certificación de su proponente, a través de las Normas de Competencia Laboral de Salud, de las normas de calidad tipo ISO y, desde luego, al amparo del marco legal vigente a nivel Nacional e internacional.

CONSIDERACIONES BÁSICAS.

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El concepto de la medicina Tegua se ha asociado a lo empírico y lo empírico a ignorancia.

Precisemos: Lo empírico y lo científico son sólo distinciones del conocimiento por su grado de elaboración. Los mismos positivistas colocan  lo empírico como la base del proceso científico, Muchas cosas empíricas funcionan muy bien aunque les falta el desarrollo correspondiente de lo científico, lo que no niega su validez ni su confiabilidad. Muchas cosas científicas terminan fuertemente cuestionadas sin que su carácter de cientificidad las ponga a salvo de fracasos. El concepto de Tegua evoluciona diatónicamente, como muchos otros conceptos de las disciplinas conocidas: se construye, se depura y se consolida a partir de su validez como práctica en las llamadas comunidades rurales y urbanas y ha permanecido en ellas conservando su lógica interna en el contexto de relaciones sociales, culturales, económicas y políticas específicas. Como muchas otras prácticas de esas comunidades, han constituido una especie de misterio para los esquemas científicos imperantes. De lo que se trata es de desentrañar esa lógica interna, no para adaptarla al mundo “civilizado”, sino para develar su verdadero poder, en el ejercicio sincrónico de comprenderla en su contexto y determinar su validez en otros contextos.

Sentencia A Los curanderos.png

La sabiduría de los sabedores, valga la redundancia, puede ser local, pero por serlo es también universal. En un mundo globalizado nada puede ya ser simplemente local, como nada puede ser simplemente hegemónico a nombre de ser universal. Globalidad significa diversidad y diversidad es fuente de unidad. La unidad de la diversidad es la que da origen a las clasificaciones de las disciplinas científicas, en donde la unidad estriba en los fundamentos que ellas deben compartir, y la diversidad reside en la capacidad de cada una para desarrollar su propio corpus teóricoFoto 1 y sus propios procedimientos, es decir, su coherencia conceptual, su rigor metodológico, su capacidad crítica y su evolución dialéctica.

Este P.I.C. no busca generar un modelo para mantener la realidad existente, ni para introducir en ella pequeñas transformaciones que la mejoren; Pretende contribuir a la construcción de nuevas realidades conceptuales, metodológicas y fácticas en el ámbito del diagnóstico, el análisis y el tratamiento en materia de la salud humana, vista de manera integral y no fragmentada.

Por esta razón, el P.I.C. de Medicina Tegua descarta la charlatanería, si por ella entendemos el uso excesivo y vano del verbo o la capacidad de hablar de aquello que no se conoce.  En este sentido, el verdadero tegua no puede ser un charlatán; conoce los secretos ancestrales de la simbiosis del ser humano con la Madre Tierra, Foto 2a quien concibe como un ser vivo que nos cuida y a quien debemos cuidar (el pensamiento telúrico del tegua); ha sido formado y sometido a largos ejercicios rigurosamente disciplinados y, lo más importante, validados en la criba de la experiencia; ha accedido al saber de los mayores en la medida en que ha demostrado su responsabilidad y su compromiso para perpetuar una tradición milenaria y, en la dimensión ética, para hacer de ella el uso adecuado. Desde luego, no faltan quienes, habiendo pasado tales pruebas, han caído en el tentador facilísimo del comercio cuando las ciudades y sus miserias se han convertido en el caldo de cultivo de la circulación de pócimas supuestamente milagrosas cuyo efecto más importante es el dinero captado para ser utilizado en estilos de vida que desdicen del sentido original de ser tegua. Es  estar en permanente comunión con la divinidad, sea cual sea la idea que de ella se tenga en cada ámbito socio cultural. Sin caer en determinismos, diré que un tegua puede conservar su carácter de sabedor en cualquier ciudad, como un indígena bien puede permanecer en su comunidad; depende del criterio ético y del cumplimiento de las leyes que gobiernan la razón de ser Tegua, chamán, jaibaná, brujo o Teguala.

Otra dificultad radica en la errónea idea, muy difundida, de asimilar charlatanería con esoterismo y ocultismo dada la práctica, Foto 3también muy difundida, de quienes se presentan como numerólogos, astrólogos, sanadores, adivinos, líderes de nuevas sectas religiosas y curanderos, pero no son más que buenos vendedores de ilusiones y de dudosos milagros para capturar incautos,   Si cabe hablar de pecado, este es el mayor de muchos, pues se está traficando con la necesidad espiritual de los seres humanos que atrapados en sus desdichas, buscan desesperadamente ayuda en otro, y no comprenden que cualquier solución proviene de uno mismo, en conexión con la divinidad, y que el médico o el verdadero tegua son formidables instrumentos al servicio de su auténtico deseo de superar las propias miserias. Muchas de estas prácticas perversas han estado tocadas.

Charlatán es un término francés que recuerda a un vendedor de medicinas, Tabarin, quien en el París del siglo XVII ofrecía sus productos mediante un espectáculo. Tiene relación con el verbo italiano ciarfare, charlar.

Foto 4Por la varita mágica de la clandestinidad, Sé que las han hecho más atractivas para el usuario, y han sido arropadas con el morbo del secreto para ponerse a salvo de ser descubiertas como fraude.

La pregunta es clara y contundente: ¿Qué es lo que se debe ocultar, sí la verdadera medicina Tegua puede demostrar, en una postura seria, su coherencia como disciplina científica? El esfuerzo es doble: De una parte, la medicina Tegua necesita deshacerse de la “caterva de vencejos” Foto 5charlatanes y oportunistas, entre los cuales se cuentan aquellos que no están aún suficientemente preparados o creen que por asistir a un ceremonial tegua ya han sido ungidos con la sabiduría para descrestar paisanos. De otra parte, la medicina tegua requiere, sin perder su esencia, demostrar su carácter científico, justamente en medio de las descalificaciones de la ciencia positivista que se ha autoproclamado heredera única del conocimiento elaborado! Hay un tercer esfuerzo: tomar una decisión seria y cuidadosa, por sus implicaciones, a saber, revelar leyes, fundamentos y procedimientos que, de ser aceptados por la ciencia médica “oficial”, caerían en la lógica de ésta para ser adaptados, corriendo el riesgo de ser distorsionados.

La magia, desde luego, existe. El tegua, es un mago que conoce la unidad dialéctica entre claridad y la oscuridad, entre el bien y el mal, entre la magia blanca y la magia negra. Antropológicamente, un mago es quien se ha hecho al dominio de las causas y los efectos mediante procedimientos acordes con el conocimiento de la esencia de los fenómenos. Esto es, en otras palabras, un científico, es decir: Quien se ha ocupado de desentrañar las leyes internas y externas que subyacen a la apariencia fenoménica de las cosas, porque sabe que la esencia de ellas no se revela por sí sola ni de una vez. Sabe también que requiere de un método, de un cómo que no por ser rigurosamente organizado es un camino único, pues comprende que la unidad está en lo conceptual gracias a la diversidad que permite lo metodológico. Por eso no existe el método científico, sino múltiples métodos posibles a los cuales el corpus teórico les exige correspondencia con su coherencia conceptual.

En el esfuerzo por avanzar de lo fenoménico a lo esencial, no existe diferencia entre el mago y el científico. Foto 6La diferencia estriba en el grado de dominio alcanzado sobre eso esencial que ha sido develado.

No eran una caterva de vencejos, cantaba el poeta Luis Carlos López a su ciudad nativa, Cartagena de Indias.

 

Todos somos magos, en uno u otro nivel, en uno u otro sentido. Desde el hombre de las cavernas que dibujaba en lo profundo de ellas escenas de cacería, no como adorno de las paredes sino como una manera de atrapar la realidad más allá de la realidad misma y anticipándose a ella, hasta el moderno investigador Foto 7que, aún proclamándose ateo, guarda para sí el deseo ferviente de éxito en sus trabajos, gracias al cual traía de anticiparse a la concreción de ese deseo. Las diferencias que se pueden establecer en esos niveles se remiten al grado de dominio que hemos mencionado sobre lo esencial y lo fenoménico, lo conceptual y lo metodológico, lo que permite hacer distinciones entre lo empírico y lo científico.

El empirismo no es, así, el no-apego al pretendido único método científico, sino el grado de elaboración del conocimiento que, pudiendo demostrar su validez, no ha avanzado a las formulaciones teóricas que permiten poner bajo leyes claras los fundamentos conceptuales que alumbran los caminos metodológicos. ¿Y quién de nosotros puede afirmar categóricamente que un tegua de las selvas o rural u urbano, no ha desarrollado tales niveles de profundidad sólo porque no ha publicado sus trabajos en revistas científicas o no ha sido reconocido por las culturas oficiales, tan celosas de su propio poder? ¿Quién de nosotros puede afirmar, así mismo, que un trabajo que se ajusta a los parámetros de esa ciencia oficial es científico sólo por cumplir con tales parámetros? Lo que está en discusión es la verdadera sabiduría, no los formatos en que han tratado de limitarla para la defensa de intereses propios.

Foto 8No negamos las bondades de la medicina alopática, como tampoco sus debilidades y desaciertos. Muchos médicos alópatas son dedicados y abnegados servidores, auténticamente comprometidos con la tarea de ayudar al enfermo a superar sus problemas de salud. Aún así, si su labor se restringe a procesos de diagnóstico, análisis y tratamiento sólo del cuerpo físico, se descarta de manera peligrosa la necesidad de atender la dimensión emocional y espiritual del enfermo, asunto que suele dejarse a psicólogos y sacerdotes sin que las acciones de unos y otros se den de manera articulada. Además, muchos medicamentos que demuestran ser beneficiosos sobre él.

El animal de la pintura rupestre no está simplemente representado; está cazado ya, antes de la cacería. Pintura y cacería son dos manifestaciones distintas de una misma realidad o, si se quiere, dos momentos diferentes de un mismo fenómeno. La clave reside en el dominio sobre ese fenómeno, pues si pintar es sinónimo de cazar, se está dando mediante este acto garantía de cumplimiento de una realidad real (la cacería) desde una realidad arbitraria (la pintura). Es la misma garantía de cumplimiento de la oración de un deportista antes de competir, o de un estudiante antes de presentarse a una prueba o de un aspirante a un cargo de una empresa antes de acceder a una entrevista, etc.

Para nosotros, la medicina es, ante todo, una cuestión atinente a la necesidad espiritual de evolución del ser humano. Todo enfermo es tal cuando su cuerpo físico resiente sus desequilibrios espirituales (somatiza), bien sea porque la persona misma los ha generado, bien sea porque ha cultivado la condición de morbilidad necesaria para no resistir los ataques de virus y bacterias que circundan al ambiente. De allí el surgimiento de variadas nuevas opciones de medicinas que intentan una mirada más integral e integradora (holística) de la salud, llámense bioenergética, homeopatía, psicotrónica, orgánica, etc.Foto 9 De allí también el resurgimiento de medicinas ancestrales que habían sido descalificadas por no científicas y cuyos beneficios se hicieron evidentes a despecho de no ajustarse a los cánones de la medicina oficial y la lógica científica occidentales, sean la acupuntura, la medicina ayurveda, las medicinas naturistas, entre otras, cuyo motivo de éxito se atribuyó, de manera simplista, al efecto placebo para poder mantener el desconocimiento hacia ellas como científicas. Hoy, graciosamente, se las ha mantenido a prudente distancia bajo el mote de “alternativas”,

Desde luego, en nuestra línea de consideraciones, queda la pregunta más evidente: ¿Es necesario ganar el reconocimiento de cientificidad para la medicina tegua? Foto 10Bien podríamos proceder en el sentido inverso (al revés, que es el derecho de las cosas) y despreocuparnos de ese reconocimiento, dado que la necesidad estriba, antes que en éste, en la importancia de aportar al campo de la salud opciones orientadas a una medicina realmente integral, que se ocupe de las interacciones entre los siete cuerpos que constituyen la existencia del ser humano en todas sus dimensiones.

Epistemológicamente, la discusión se traslada ahora a los límites que demarcan la ciencia y la distinguen de la  pseudo ciencia.  Bajo este último concepto suelen ubicarse los conocimientos, las metodologías o  las prácticas que  se reclaman científicas sin serlo.

 Ver Documento SENA “Caracterización Ocupacional Medicina Alternativa y  Terapias  Complementarias”,
Bogotá, 2006, en el cual se hace un claro deslinde frente a la medicina convencional  alopática que no atiende, entre otras, las dimensiones emocional, espiritual ni social de la salud y, por tanto, la desligan del concepto integral de calidad de vida. Si bien coincidimos con el citado documento en la necesidad de ganar una visión sistémica, holística e Integradora de la salud y, en consecuencia, de la medicina, debemos desde  ya enfatizar una diferencia clave con  el mismo: nosotros   no concebimos al  ser humano en  interdependencia  con la naturaleza, sino como parte esencial  de ella, pues somos natura y Pacha Mama  o Madre Gaia es un ser viviente a  cuya  entraña  estamos  ligados permanentemente. Por eso,  para nosotros, la salud no es un concepto sino una vivencia  en la cual vida y muerte son  sólo momentos  diferentes  de un mismo estado esencial.

¿Sin serlo para quién? ¿Para la ciencia oficial? Si de eso se trata, la pseudo ciencia o falsa ciencia es, sencillamente, todo lo que no se acomoda en estricto sentido a sus límites. De nuevo, nos parece que el asunto hay que centrarlo en la coherencia conceptual, el rigor metodológico y el respaldo de las experiencias, independientemente del enfoque con el cual se trabaje. El monopolio del conocimiento es contrario a la naturaleza misma del conocimiento, de modo que quienes se han ocupado de rebasar los dogmatismos positivistas han contribuido con aportes significativos a una crítica no sectaria y sí fundamentada a la seudo ciencia. Foto 11El caso más significativo puede ser el del epistemólogo Karl Popper, quien llama la atención sobre la Importancia de una teoría cuando invita a su propia refutación para determinar si resiste los análisis conceptuales y las pruebas metodológicas y empíricas, es decir, si no hay ambigüedad en sus formulaciones y procedimientos. La cuestión ya no es si una propuesta se ciñe o no al llamado método científico, sino si comprueba su validez y confiabilidad sometiéndose a la crítica seria y superando sus propias debilidades mediante el desarrollo de hipótesis auxiliares que la protegen.

Recordemos que muchas de las teorías vigentes fueron rechazadas por no científicas y terminaron posicionándose al demostrar su validez a pesar de las críticas, bien y mal intencionadas. Foto 12Esas críticas son una fuente invaluable de enriquecimiento de una teoría en proceso de consolidación. Si no son fundamentadas, reafirman la teoría. Si son fundamentadas, permiten incorporar nuevos elementos conceptuales y metodológicos, haciendo los ajustes necesarios. Claro está que la perspectiva desde la cual se formulan las críticas depende de la postura ética de quienes las hacen y de los intereses en juego, igual se valida un medicamento para ser producido y comercializado, a sabiendas de los daños colaterales que puede causar, que se alerta sobre riesgos de medicamentos realmente beneficiosos. Pero ante las intrincadas redes del poder, la ética es la última de las consideraciones a tener en cuenta.

Retomando el aspecto epistemológico, recordemos el proceso de posicionamiento de las ciencias y la lucha entre las teorías por imponerse cada una con respecto a las demás. Thomas Kuhn lo ilustra muy bien a través de su aporte sobre los paradigmas científicos, en donde un paradigma es un cuerpo teórico que orienta la manera de hacer ciencia en una época histórica determinada. Nótese que la primera condición para cualquier pretensión de participación en esta confrontación, es la de ser un cuerpo teórico, es decir, tener rigor lógico, metodológico, epistémico, crítico y dialéctico. Foto 13La  segunda condición es. La aspiración de cada cuerpo teórico de constituirse en el referente obligado para toda la comunidad científica internacional. La tercera condición es la historicidad, o sea, la capacidad del paradigma de entrar en crisis cuando ya no da respuesta a las nuevas exigencias surgidas de su propio desarrollo y debe, en consecuencia, ceder el paso a un nuevo paradigma.

Dos observaciones se derivan de esta última reflexión. Nótese cómo la discusión ya no es acerca de sí una nueva teoría cumple o no con un formato metodológico preestablecido, sino si aporta innovaciones tales que le ameritan ser reconocida como científica, por ser capaz, como ya lo hemos subrayado, de ir a la esencia de los fenómenos para formular Hipótesis, tesis y leyes de comprobada aplicabilidad, Recuérdese, además, que se abren dos opciones ante el surgimiento de un nuevo paradigma: Ante él, los demás pierden su vigencia. El nuevo paradigma tiene su propio campo de aplicación y convive con otros paradigmas con campos de aplicación diferentes. En el primer caso, estamos frente a la lucha de paradigmas en la cual sólo uno de ellos triunfa y se impone. En el segundo caso, estamos frente al respeto por las diferentes miradas desde las cuales es posible hacer ciencia. Lo que es insoslayable es el rigor conceptual y metodológico.

Foto 14Ahora bien, al interior de un mismo paradigma (unidad) se desarrollan distintos modelos (diversidad) en nuestro caso, podemos pensar en la ciencia médica sin que por ello estemos aceptando que tenga una única expresión, por ejemplo, en la alopatía. ¡Es común acudir a la descalificación radica! De una medicina como carta de presentación de otra. No. Sencillamente, la homeopatía no es alopatía, ni viceversa, pero cada una de ellas debe demostrar su carácter científico frente a sí misma y dentro de los rigores que hemos planteado. De lo contrario, y haciendo el símil con el campo de la física, la teoría de la relatividad de Einstein sería la negación absoluta de la física de Newton, cuando cada una de ellas opera en condiciones y referentes diferentes, sin que por ello dejan de guardar una estrecha relación Esto nos permite reafirmar la necesidad de formular críticas fundamentadas a las debilidades de la medicina alopática, como a la homeopática. Muy seguramente, más allá de esas críticas, son los malos médicos alópatas o los malos médicos homeópatas quienes se han encargado de pervertirlas, Y entre éstos y los charlatanes no habría, vistas así las cosas, ninguna diferencia.

Para ser consecuentes con nuestra propia postura, admitamos, en sana lógica, que podemos estar equivocados, es decir, que nuestra propuesta necesita refutaciones lo Suficientemente sólidas y pertinentes para aportar a su mejoramiento. En otras palabras, digamos que el carácter progresivo de nuestra propuesta nos remite a reafirmar el núcleo de su estructura y a dinamizar su envoltura incorporando en ella nuevos elementos o desechando aquellos que no cumplan su función de protección y de avance.

Debemos llevar esta reflexión más allá de ella misma y respaldarla con claros procedimientos en el orden metodológico que, a su vez, se ilustrarán con las experiencias requeridas para dotarla de evidencias claras. Foto 15Desde luego, estas evidencias no se reducen al plano puramente sensorial, pues no se trata, como en el empirismo vulgar, de hacer la reducción fácil al ámbito de lo fáctico. Lo fáctico debe articularse con lo simbólico / representativo, con lo conceptual y con lo metafísico, entendido esto último como la dimensión que nos permite penetrar o, mejor, ascender hacia manifestaciones que trascienden lo físico y comprometen lo espiritual y lo emocional No de otro modo puede construir la esencia de los fenómenos que nos rodean. Recordemos que la apariencia fenoménica de las cosas y su esencia no coinciden pues, de ser así, la ciencia sería innecesaria. Aún más: lo esencial es dinámico, no es algo predeterminado que el sujeto se limita a descubrir, en una actitud contemplativa. Entender y comprender la dinámica interna de los fenómenos es un esfuerzo que se reconstruye permanentemente, de acuerdo con la naturaleza del conocimiento, en el cual lo único que permanece es el cambio. Nuestra propuesta tendrá un carácter consistentemente progresivo en la medida en que revisemos constantemente el riesgo de falsos hechos o de hipótesis no pertinentes a su núcleo, que es su esencia. Más allá de considerar, ingenuamente, si una parte o él todo de nuestra teoría es o no refutada, lo que nos interesa es evaluar el proceso mismo de posicionamiento de nuestra propuesta para darle los avances necesarios según las nuevas exigencias que a ella se le presenten. Ello, sin caer en dogmatismos propios de ciertas pseudociencia que no admiten refutaciones, no aporta pruebas empíricas o contradicen resultados experimentales conocidos y aceptados. Reafirmemos que nuestra propuesta no es inmutable; nuevos hechos requerirán Resignificaciones  conceptuales o metodológicas que, a su vez, implicarán posibles nuevas leyes. Tampoco intenta conspiraciones acudiendo al conocido expediente de descalificar otras propuestas para justificar la propia.

 Foto 16

Primer mapa funcional desarrollado.

El rigor científico de nuestra propuesta se apoya en una mirada crítica, diacrónica y sincrónica, de la curandería, y pretende demostrar Consistencia entre teoría y experiencia, en donde la primera no se limita a un discurso Puramente especulativa y la segunda no se queda en la constatación meramente sensorial de los hechos.

Foto 17

   Segundo mapa funcional desarrollado de núcleo y envoltura.

 El núcleo firme y la envoltura. El núcleo firme del Programa de investigación Científica de la Curandería que propone Juver Osario Ramírez comprende, en primer lugar, las leyes, entendidas éstas como proposiciones universales que relacionan sistemas de causas y efectos, de antecedentes y consecuentes, de estados actuales y estados posteriores de los fenómenos del mundo. ¿Cómo relacionamos entre sí los fenómenos? Hemos aprendido a formular leyes con un carácter determinista, a las que consideramos inmutables, que se prueban directamente por los datos y suelen caracterizarse por algún tipo de patrón matemático o lógico de las relaciones encontradas entre los datos. Pero también hemos descubierto que las leyes pueden ser de carácter probabilístico,Foto 18 dado que el conocimiento en su dinámica constante exige resinificar aquello que requiere un nuevo sentido y necesita de nuevas explicaciones o, mejor aún, no necesita explicaciones. La naturaleza es sabia en sus leyes y no necesita explicaciones para ellas, si bien somos los seres humanos quienes las buscamos en el intento de comprender que nada es casual aunque todo es causal en esa búsqueda hacemos aproximaciones sucesivas, en un comportamiento de espiral, hasta alcanzar niveles de comprensión de relaciones y de relaciones de relaciones, para “capturar” la estructura de los sistemas y construir realidades. Lo que denominamos ciencia (Planck) marcha de la diversidad a la unidad, de lo subjetivo a lo objetivo, de lo relativo a lo absoluto- De allí que el determinismo que se comporta de manera dogmática contradice la naturaleza misma de la ciencia, pues toda ley debe estar expuesta a los análisis y a las refutaciones hasta tanto otra ley la supere. Toda ley es susceptible de ser conocida (o ignorada) y la tarea del científico es describirla. Su explicación mediante cuerpos conceptuales constituye teorías. Pero dejemos abierta la pregunta: ¿Toda ley necesita una teoría que la explique?

 Foto 19

Tercer mapa desarrollado.

 Ahora bien, las teorías nos remiten a hechos en los cuales ellas se basan y corresponde a cada sujeto constatar o predecir un hecho, aunque no necesariamente sea capaz de teorizar sobre él. Todos podemos afirmar que el sol sale o se oculta y que lo hace en determinada dirección. Para unos, simplemente es así pues el hecho es observable. Para otros, el hecho se explica por los movimientos de rotación y traslación de la tierra, lo que puede complementarse con análisis sobre las fases de la luna y con predicciones sobre comportamientos del clima. Otros más se remitirán a la teoría de la gravedad o a la teoría de la relatividad. Lo común a todos es su seguridad.

Frente al hecho de que el sol saldrá mañana, salvo un evento catastrófico que modifique sustancialmente el fenómeno. Alguien más hará notar que, en realidad, no es el sol el que se oculta o sale, sino la tierra, pues no parecemos haber superado una concepción paradójicamente geocéntrica de lo que denominamos sistema solar.

Foto 20

Mapa Juveriano con sus leyes.

Todos nuestros esfuerzos cognitivos guardan una estrecha relación con procesos de observación, de experimentación y de análisis y nos conducen a la identificación tanto de los aspectos particulares como generales de los fenómenos. Cuando encontramos en los comportamientos de éstos ciertas regularidades, tendemos a expresarlas en forma de leyes que sólo serán aceptadas como tales cuando demuestren, contra los hechos, su carácter universal, Pero, más allá de las leyes, que solemos acoger como verdaderas per se, existen los principios y fundamentos que las soportan.

Los principios (Real Academia Española) se entienden como:

*  “Bases, origen, razón fundamental sobre la cual se procede discurriendo en cualquier materia”
Foto 21

  “Cada una de las primeras proposiciones o verdades fundamentales por donde  se empieza  a estudiar las ciencias o las artes”

*  “Norma o idea  fundamental   que  rige el  pensamiento   o    la   conducta”

 

Según lo cual, todo principio tiene un carácter normativo en cuanto sirve de guía para interpretarFoto 22 y comprender cualquier ley, pues es la razón de ser de ella Así nos lo recuerda hermosamente un poema de Goethe (Estaciones del año y horas del día de China y Alemania):

«Sin embargo la ciencia, infatigable, esfuérzate y pugna en pos de la ley, el fundamento, el porqué y el cómo.

No se trata tanto de encontrar la ley, de suyo importante, como de comprender su fundamento, que es lo esencial. ¡El porqué y el cómo de la ley, del qué, debe ser e! Motivo de la investigación científica, y el investigador, sin falsos arrebatos, hallará el sentido de su labor cuando al asumir su sabiduría con comprensión devele el fundamento de sus acciones a través de la luz que ilumina, no que enceguece. Se nos revela, así el compromiso ético que ineludiblemente establece el científico en su interacción consigo mismo, con los demás y con la naturaleza, que es también consigo mismo Muchas de las objeciones que se formulan a la ciencia de hoy proviene de la crítica a quienes hacen mal uso del poder del conocimiento, a las posturas soberbias que deifican a los científicos mientras cosifican a las personas que son objeto de sus investigaciones. Esas críticas van dirigidas, en síntesis, a una ciencia sin fundamento ni principios.

La propuesta de Juver Osorio Ramírez contempla en su núcleo firmes leyes, lo que significa un compromiso con el fundamento primero y último de la medicina Tegua. ¡Nada es sin fundamento, y esa es una condición sine quanón de la búsqueda de la verdad!, En donde cada verdad relativa es tal porque tiene un fundamento que la sustenta. Verdades sin fundamento no son verdades, por mucha apariencia que de tales tengan. ¿Y cuál es el fundamento del curandero? Apoyar y orientar al enfermo para reencontrar su equilibrio y regresar a su ser original, pues son las rupturas entre su espíritu y su cuerpo las que lo han alejado de su esencia. La primera ley tiene que ver con la evolución espiritual y el equilibrio dinámico entre la parte emocional y la parte material, cuya manifestación física en e vehículo-cuerpo recoge todos los conflictos y todos los aciertos en la lucha del ser humano por trascender, que es mucho más que vegetar. Enfaticemos esto último: la gente pide ayuda para su salud pero raramente se pregunta ¿salud para qué? La salud, como el amor, no son fines en sí mismos, como culturalmente se nos ha enseñado a creerlo. Parafraseando: la ciencia es una bella invención humana, tan bella y compleja como el arte, que implica un acto continuo de creación en el cual el ser humano sé reinventa todo el tiempo; pero ¿ciencia para qué? Así mismo: ¿leyes para qué? Y con Goethe: ¿por qué?, ¿Cómo?

Principios y fundamentos, leyes y teorías, constituyen un entramado conceptual que nos remite, necesariamente, a los hechos tanto en su dimensión diacrónica como sincrónica (nivel experiencia) y a los métodos como maneras organizadas de dar el desarrollo a las cosas (nivel procedimental) Y, volviendo a los fundamentos, digamos que hay un nivel valorativo-actitudinal que suele olvidarse o que, en el caso de la salud, reposa muchas veces bien guardado en textos y normas de la llamada ética médica. En términos actuales, quien no integre todos los niveles mencionados no amerita hacerse llamar médico, sanador y mucho menos curandero, pues no da la respuesta requerida para serlo.

Foto 23¿Cuáles hechos respaldan este P.I.C.? La historia de la medicina tegua aparece en la envoltura de la propuesta, no como anecdotario ni como recuento de datos, sino como el contexto en el cual es pertinente analizar el origen y desarrollo de ella (dimensión diacrónica) para comprender los hitos que marcan su presencia cuando ha sido reconocida o su supuesta ausencia cuando ha sido desconocida por la cultura oficial. El estudio de sus relaciones internas en cada época (dimensión sincrónica) nos permite comparar los distintos momentos de su evolución, cada uno en su particularidad y en su entronque con los demás.

Y de la manera como vamos del núcleo (leyes) a la envoltura (hechos, historia), vamos de la envoltura al núcleo; la historia de la curandería nos trae a la razón de ser de la Foto 24curandería en tanto expresión ancestral que no debe perder su esencia pero sí debe resignificarse en el momento presente de esa historia: la medicina del morral. ¿Qué lleva en su morral el Tegua? Desde luego, herramientas, y éstas respetan el valor de uso para el cual fueron originalmente creadas, lo que no obsta para ser perfeccionadas, completadas o mejoradas en nuevos usos cuya condición es no traicionar el fundamento de las leyes de la medicina Tegua. Las herramientas también tienen una historia, pues su aparición ha obedecido a la necesidad de contar con los medios idóneos para curar y esto es algo que va ligado indisolublemente a los procedimientos más adecuados para utilizarlas en cada situación y con cada enfermo. El Tegua no se limita a reconocer síntomas y mucho menos a contrarrestarlos; sabe leerlos como información conducente a la identificación de las causas de cada desequilibrio de cada enfermo, para ir a las causas de esa situación de esa persona; el tegua sólo generaliza lo que es común en tanto síntoma pero sabe diferenciar lo que es y lo que no es apropiado para la curación de cada cual; un mismo síntoma no necesariamente obedece a una misma causa.

¿Qué hay, entonces, en el morral del tegua? Las herramientas que esperan ser sabiamente utilizadas, como producto y a la vez al servicio de la farmacopea y de la elemento terapia. Y eso es bastante, aunque no suficiente. La obra de Juver queda abierta, es retadora más que para otros ella misma.

Foto 25

Preguntas a un Curandero Tegua

  1. Abuelo Juver: ¿Qué es para usted el curanderismo Tegua?

Respuesta: Hay que afrontar dos riesgos, cuando se intenta una definición de curanderismo tegua, el eterno conflicto dado, es que el curanderismo se caracteriza por el ver. Todos miran pero no ven la otra cara de la moneda sería una definición tan ampliamente comprensiva que podría llegar a incluir estrictamente hablando, elementos no curanderos en absoluto.

Curandero: Es el equivalente moderno de la figura del chaman, o del hierbero, un personaje, al que la gente acude, para sanarse físicamente y recibir consejo espiritual.

  1. Abuelo Juver: ¿Entonces que es un Curandero tegua y que misión tiene ante la humanidad?

Respuesta: Curandero tegua quiere decir “conocedor espiritual” y es la persona capacitada para instruir a otros en la práctica necesaria para encaminare hacia el conocimiento de sí mismo, del logro de ciertas virtudes o de la liberación.

Curandero: “Toda persona reconocida por la propia comunidad, en la que vive, como competente para prestar atención en salud”.

  1. Abuelo Juver: ¿Me puedes aclarar mejor el concepto?

Respuesta: Con la declaración de Alma Ata 1977 es la Organización Mundial de Salud (OMS), quien establece las políticas de salud y normas internacionales de la práctica médica.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se entiende por curandero, según la definición que apoya este fenómeno: “Es la persona reconocida por su propia comunidad en que vive” como competente para prestar atención y salud mediante el empleo de productos vegetales, animales, minerales, y energéticos, y la aplicación de algunos métodos de origen social, cultural y religiosos, basados en los conocimientos, actitudes y creencias de la comunidad en lo que respecta al bienestar físico y mental.

La OMS va más allá admitiendo que la curación puede llegar por muchos caminos, sin importar lo irracionales o inexplicables que pueda parecer, lo mágico, lo mítico, el rito y lo cultural  es definitivo, sus mecanismos pueden sanar aunque no sepamos cómo, y es justamente la diversidad cultural la que provee y define las variadísimas formas de curanderismo que encontramos en cada tipo de sociedad.

En Colombia el curanderismo mestizo se desprende de Tres raíces de conocimiento y práctica,  indígena, afro- descendiente y española, que proporcionaron su saber popular fundamentado en el conocimiento de cada grupo.

De esta mezcla   Indígena y española surgió el mestizo que partir de El siglo XVIII se enriqueció con sustancias y elementos terapéuticos que proceden de las variadas fuentes, configurando un curanderismo urbano, que hoy queremos con validas credenciales a la modernidad, calificarnos  por competencia y talento humano.

La OMS  cita a la medicina tradicional china y a la medicina ayurvedica dentro de los sistemas médicos ancestrales, pasa por alto el curanderismo ancestral que posee elementos de origen pre- hipocrático, de la medicina sacra de Hermes Tot, lo mismo que elementos Druidas y los ya mencionados nexos con la tradición indígena de América.

Otro concepto Juveriano: Curandero tegua es aquel que desarrolla un estado modificado de conciencia “El que camina entre los mundos”. El que sigue el curso de su propio destino, y por eso es considerado como una persona “Rara”, puesto que trasciende las convenciones sociales, “Esta fuera de este mundo o en otro mundo” se le atribuyen poderes mágicos, porque representa la inquietante rareza, porque vive fuera de las reglas comunes, y se fragua un camino fuera de los caminos trillados, antes se le conocía como médico brujo, hechicero, curandero, mago vidente.

La ventaja del termino Curandero, es que carece de connotaciones negativas, que se asocia con otras palabras, además, no todo Curandero tegua o medico brujo, es un Curandero.

El shamanismo, hasta hace poco reservado al estudio etnológico (narraciones de viajes de aventureros y misioneros), fue desenterrada y actualizada hace algunos años (1963) de manera inesperada y controvertida, mediante las lecciones de un Curandero tegua Yaqui, un tal Don Juan Matus, con este arranque se dio lugar a publicaciones, no religiosas, sino que parte de un concepto místico del universo, en este sentido, el se relaciona con los místicos de todas las religiones, aunque el Curandero tegua sigue procedimientos distintos, y apoyándose en conceptos diferentes, los shamánes utilizan las plantas de poder para curaciones, y para entrar en los estados alterados de conciencia, que nos permite el acceso al conocimiento espiritual, que los distingue del resto de las personas de la comunidad. El término es aplicado a hombres y mujeres (guerreros), que estudian la sabiduría olvidada, en las manifestaciones de sus mitos, leyendas, rezos y oraciones; le otorga a su universo tanto poder como a su misma realidad, el Curandero tegua invoca y convoca los cuatro elementos: el aire y la tierra le pertenecen, domina el fuego y el agua, la montaña es su residencia, lugar de retiro y poder, los animales son sus aliados, es la mirada de fuego del jaguar en la noche, ya que puede cambiar de forma o de naturaleza (nahualt) y las plantas son agentes secretos (elementales). Nueva literatura Curandera vivida, iniciaciones, búsqueda interior, retorno a la naturaleza, etc.

Curandero tegua quiere decir “trabajar con el calor y el fuego” persona que “transforma la energía”, el Curandero tegua es el único capaz de realizar la mayor de las transformaciones, de lo físico y lo espiritual. Con su poder interno, comprende la realidad del espíritu, de el que se desprende la realidad de la materia.

Es un hombre o mujer, que posee poderes especiales, que le permite comunicarse con “Dios”, y con los espíritus de la naturaleza. El Curandero tegua concibe al mundo como una unidad: Dios, de la que toda cosa es una manifestación, piedras, plantas, animales y personas. Esta concepción se emparenta con las filosofías occidentales del panteísmo, y el animismo, el Curandero tegua se comunica con Dios, mediante trances espontáneos o inducidos, con plantas de poder especiales, que contienen sustancias alucinógenas. 

El Curandero tegua no se apoya en cosmogonías, ni en creencias. No tiene fundadores, ni se preocupa de establecer dogmas, no crea organizaciones religiosas o secta­rias, puesto que sus miembros son individuos de pensamientos y actitudes libres, que solo obedecen a los dictados de su conciencia, vive fuera de las re­glas comunes, sin alterar o molestar a quienes le rodean, y está inmerso en una búsqueda interior, que sobrepasa ampliamente los poderes para locali­zar, las posibilidades más amplias de su ser, el Curandero tegua es un producto espontaneo, riguroso pero flexible, ya que su manifestación, es a través de los sueños, visiones, trances místicos, danzas y expe­riencias maravillosas, que son el valor objetivo de su propia realidad.

  1. Abuelo: ¿Me podrías seguir ampliando el conocimiento sobre la curandería?

Respuesta: La curandería tegua: Se define más allá del arte, la ciencia, la filosofía, y la mística (Elementoterapia) y como uno vive la experiencia que es fuente de la ciencia, la ciencia del conocimiento es una disciplina que no había sido creada todavía, el conocimiento es básicamente formación.

  1. Abuelo Juver: ¿Te consideras un Curandero?

 Respuesta: Si, un verdadero Curandero, esta iniciado en los misterios de los antiguos Hierofantes, y posee los secretos más antiguos de la naturaleza y cultiva conocimientos únicamente accesibles a los espíritus élite, Ya que son terapeutas y teúrgos. Todo discípulo del Conocimiento aspira a ser confidente directo, de la divinidad, por lo que no cree más que en sí mismo. Su doctrina esta velada con un ingenioso simbolismo, protegiéndola de la curiosidad de los indiscretos. Estudia la elementoterapia ancestral. El Curandero tegua a través de los símbolos ha creado la ciencia de la vida, y  conoce la medicina universal.

  1. Abuelo Juver: ¿Por qué no enseñaron esto?

Respuesta: Conocimiento no se ha visto nunca, Conocimiento vas a conocer a partir de ahora. Solo has conocido teorías. El Curandero tegua, con su medicina universal, remedia todos los males, tanto los del alma, y el espíritu, como los del cuerpo; también cura las enfermedades sociales, e incluso las de los individuos marginados. El Curandero tegua está preparado para elaborar el elixir de la vida, y la famosa piedra filosofal. El Curandero tegua carga en su morral, el arte para la salud y de esta manera guarda a sus congéneres, de todas las miserias, y para lograrlo los conduce a un alto grado de perfección, lo que en el Conocimiento se conoce como “convertir el plomo en oro”, el Curandero tegua practica el gran arte, el arte por excelencia, o el arte sacerdotal y real, de los antiguos iniciados.

  1. Abuelo Juver: ¿Cómo se conoce el verdadero arte sacerdotal?

Respuesta: Un verdadero sacerdote, interpreta las leyes de la armonía universal. El sacerdote se dedica “a separar lo sutil de lo denso, con delicadeza y una extraña prudencia” como lo recomienda la tabla de Esmeralda, de Hermes Trismegisto. Desechando las escorias de la letra muerta, el Curandero, no retiene más que el espíritu vivificado, de la sagrada enseñanza de los maestros espirituales. El verdadero progreso de la Conocimiento, se debe, no a las teorías, sino a un pequeño número de experimentadores serios, que han hecho un sinnúmero de prácticas, y examinando de cerca esta maravillosa ciencia: Son ellos, los que verdaderamente han establecido una base, verdaderamente práctica.

  1. Abuelo Juver: ¿Luego de separar lo sutil de lo denso que queda?

Respuesta: Quedan los símbolos, porque solo dibujando, describe lo que le resulta imposible, decir con palabras, de esta forma perdura lo que dice, cuando un iniciado, Curandero tegua traza una línea vertical u horizontal, un círculo, o un punto, y luego lo combina con una cruz, un triángulo, o un cuadrado, un pentagrama, o un hexagrama, la serpiente que se muerde la cola, lo hace para introducir en estas figuras toda un ciencia eterna. El lenguaje simbólico es universal para el Conocimiento, y presenta la 5ª esencia de la sabiduría. Las imágenes pertenecen al plano astral, mientras que los símbolos geométricos, pertenecen al plano causal, desde la más remota antigüedad, los hombres han buscado el lenguaje universal, y sintético. Las investigaciones, lo han llevado a buscar, y descubrir imágenes y símbolos, que expresan la realidad más rica y compleja.

  1. Abuelo Juver: ¿Tengo entendido que los curanderos teguas están en vía de extinción?

 Respuesta: Según una encuesta divulgada por el DIARIO EL ESPECTADOR, que un 17% de los cerca de seis millones de habitantes de Bogotá se muestran muy preocupados por la posibilidad de ser embrujados, tal vez por ello el 42% de los bogotanos han acudido en alguna ocasión al consultorio de un Curandero tegua  y un 10% reconoce haber solicitado los servicios de un brujo, de acuerdo al porcentaje 42% de seis millones, ¿Cuánto es?  Entonces ¿Cuantos teguas hay para atender toda esta población?  Esto solo en Bogotá, espere que le cuente de los teguas rurales: los que secreteamos el ganado, los que secreteamos los cultivos. Los que rezamos las serpientes etc.

  1. Abuelo Juver: ¿Porque cuando se habla de curanderos teguas, la gente del común lo relaciona con charlatanería?

Respuesta: Ese es un concepto urbano que desconoce la labor rural que es del 70% en el campo, y de un 80% de  población campesina desplazada en la ciudad, ser tegua secretista es más que una modesta aventura del espíritu, los teguas damos Respuestas exactas sobre los fenómenos supra físicos  que asombra a los legos como usted, que no encuentra explicación por perjuicios o por rancios criterios que en ocasiones como esta no albergan solución alguna, solo participando podrás conocer lo verdadero de lo falso.

TEGUAS.

Todo lo relativo a los curanderos mestizos teguas naturales se descubre  simplemente a través  del estudio de las fuerzas naturales elemento-terapia, (medicina del Morral) aplicados a estos  llamados misteriosos que más  bien, son muy  delicados con las personas que deberás sienten deseos de aprender.

El curandero tegua maneja  un sistema coherente de comunicación simbólica que existe en dos niveles. El primer nivel como uno habla y la escritura, que consiste en  actos observables  (Rituales curativos)  así como artefactos  (objetos de poder)  éstas son las herramientas del morral medicina.

Hay un código no verbal que sirve de modelo a la conducta ritual del  curandero y la manipulación de los artefactos. Los curanderos representamos un sistema abstracto de  conocimientos mágico _ religioso firmemente arraigados en un sustrato ideológico el mestizo  que manifiesta una notable capacidad de adaptación, el simple hecho  que los curanderos  estemos vivos, aún luego de quinientos años de intensas presiones sociales y psicológicas ejercidas por la cultura española, así como presiones socioeconómicas más recientes traídas a cuento por la modernización, atestiguan esta aseveración, así mismo creo que los curanderos  teguas representan no tanto una reacción mestiza al catolicismo cuanto un verdadero sincretismo esto es, una síntesis funcional de las formas religiosas aborígenes y católicas, una gran tenacidad y estabilidad en suma, los mestizos parecían representar una mezcla de arquetipos comunes a la experiencia religiosa; en verdad una forma religiosa mestiza que le conviene  idealmente a la  cultura contemporánea colombiana .

  • El curandero ancestral maneja una práctica heredada de fuentes muy antiguas, que involucra a elementos inmateriales en el arte de curar.
  • El curandero utiliza una inmensa gama de recursos que le sirven de medios terapéuticos.
  • El curandero se enriqueció en el continente americano gracias al sincretismo dado entre el legado europeo y algunos aportes indígenas.
  • El curanderismo es una actividad propia de los conocedores de métodos terapéuticos no convencionales cuyo origen se remonta a la medicina sacra.
  • El curandero se ocupaba de recursos naturales en los cuales advierte la presencia de un principio espiritual que trasciende la composición físico-química de la materia. 
  • El curandero ancestral no es en consecuencia ni naturismo, ni naturopatia, ni medicina herbaria, ni medicina tradicional indígena y menos aún fitoterapia u homeopatía.
  • El curandero ancestral se renueva con descubrimientos  o hallazgos propios, así pues la curandería es dinámica en su contenido y no está aislada en su desarrollo de la” medicina científica”  ni de las características tecnológicas de su sociedad, para mantener  una coherencia interna que evoluciona con ella, como se afirma, la curandería  ancestral actual se fundamenta en el aporte de los tres grandes grupos étnicos que forjado nuestro territorio en su gradual integración.
  • El curandero ancestral  innova e  incorpora al cúmulo de conocimientos, con préstamos médicos foráneos mediante un fuerte proceso aculturativo, sincrético, asimilando adelantos recientes de la medicina científica.
  • Es necesario integrar las perspectivas biológicas y culturales en el estudio de El sistema médico “científico” Al que ha abonado la mayoría de la población del país, a través del enfoque interdisciplinario, con la participación del antropólogo para establecer canales de comunicación entre los funcionarios  especializados de instituciones burocráticas médicas y los usuarios del servicio para que puedan contribuir a ser un sistema “científico” de la salud más efectivo y potencialmente más redistributivo  en sus beneficios.
  • Los curanderos   manejamos  conocimientos y prácticas populares integradas culturalmente,  esto es, transmitidas por la cultura, el contenido de prácticas preventivas y curativas de las  diversas modalidades de la medicina ancestral, dinámica, sincrética, y no está aislada de las cambiantes nociones técnicas de la medicina científica.
  • Los curanderos nos ajustamos permanentemente al ritmo tecnológico y científico imperante en el entorno social.
  • La curandería ancestral mestiza puede entenderse como un sistema médico. en el país coexisten distintos sistemas mágicos-religiosos como parte de la medicina ancestral y lo “científico” cada sistema médico contiene un subsistema curativo que moviliza los recursos públicos y familiares para su tratamiento.
  • El curanderismo ancestral mestizo no ha sido hasta el momento contemplado en la normatividad local colombiana puesto que no puede clasificarse ni como medicina tradicional, ni como medicina alternativa, ni como sistema alternativo o complementario, ni como medicina vernácula, es y siempre fue de mestizos
  • Es reconocida tácitamente dentro de la Idiosincrasia del pueblo colombiano, como un recurso terapéutico de bien común.
  • El aval es su propia experiencia, y es reconocido por su comunidad.
  • El curanderismo mestizo ancestral tiene capital importancia, la habilidad subjetiva de cada practicante, sus prácticas no son de divulgación masiva y sus remedios de origen natural son su dominio, dada la responsabilidad que su aplicación reclama, legado ancestral.

 

El curanderismo ancestral concibe al hombre como un ser íntegro de naturaleza corpo-espiritual  como un ser que posee tres vehículos fundamentales cuerpo, alma y espíritu.

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